Los
TLC en la cumbre sudamericana
Por Ariela Ruiz Caro
La República de Perú
Lima, 11 de diciembre de 2006
Consciente de la actual configuración
del caleidoscopio político sudamericano,
el presidente Alan García no solo cambió
de parecer y participó de la Cumbre
presidencial de la Comunidad
Sudamericana de Naciones (CSN) en
Cochabamba. Un abrazo y elogios mutuos
con el presidente venezolano pusieron
fin a las resquebrajadas relaciones
diplomáticas entre ambos países.
La inasistencia de García a la Cumbre de
Cochabamba hubiera tornado muy visible
su alineamiento con Estados Unidos,
junto a una Colombia que atraviesa una
de las peores crisis políticas de las
últimas décadas debido a los vínculos de
autoridades del gobierno con grupos
paramilitares. El triunfo de Correa en
Ecuador y el anuncio del presidente Evo
Morales de evaluar su incorporación al
Mercosur como socio pleno (al igual que
Venezuela) le quitan piso al gobierno
peruano para liderar en la CAN la
promoción del modelo chileno de
inserción internacional vía los TLC.
Los TLC con Estados Unidos tienen un
impacto devastador en los procesos de
integración subregional, así como en la
conformación de un espacio de
integración sudamericano. Esto se ha
expresado claramente en el caso de la
CAN, instancia en la que los gobiernos
andinos dejaron de lado los más
elementales principios de negociación al
competir entre ellos y apostar por el
camino individual. La holgada aprobación
del ATPDEA para los cuatro países de la
CAN por seis meses (renovables por otros
seis para aquellos cuyos congresos hayan
aprobado el TLC) en el Congreso
norteamericano, es una muestra del
camino equivocado que siguieron Perú y
Colombia para mantener el acceso
preferencial a ese mercado, móvil
principal para firmar este tratado.
Es evidente que los cuatro países
debieron negociar conjuntamente la
renovación de tales preferencias, puesto
que como dice el electo presidente
Correa, las preferencias arancelarias
otorgadas por EEUU a los países andinos
"son un derecho y no una limosna...
deberían durar mientras continúe el
combate contra el narcotráfico. Esa será
la posición de nuestro gobierno y
esperamos que en ella nos acompañe toda
América Latina... Ecuador gasta decenas
de millones de dólares en la lucha
antidroga... Entonces no consideramos
esas preferencias como una ayuda
unilateral. Las consideramos una
compensación que debe durar el tiempo
que dure la lucha antidrogas.... Solo
por albergar en nuestro territorio la
base estadounidense en Manta, nos
debieran dar las preferencias
arancelarias para siempre y en todos los
productos".
En el caso de la CSN, esta solo podrá
cumplir con su objetivo primordial
consistente en "afirmar a la región como
un factor diferenciado y dinámico a
través de la coordinación y concertación
política" si es capaz de fijar una
posición externa con algunos criterios
mínimos comunes para negociar el acceso
a los mercados en los países centrales.
Esta podría incluir una plataforma para
el tratamiento a los capitales
financieros; algún nivel de coordinación
en la legislación sobre inversiones
extranjeras; el diseño de un marco
jurídico común para el acceso a recursos
genéticos y conocimientos tradicionales;
preservar los temas culturales en las
negociaciones comerciales, para lo cual
sería importante suscribir la Convención
sobre Protección y Promoción de la
Diversidad de las Expresiones Culturales
de las Naciones aprobada en la UNESCO en
octubre de 2005; rechazar propuestas que
vayan más allá de lo establecido en el
Acuerdo de la OMC sobre los aspectos de
los derechos de propiedad intelectual
(ADPIC) como estrategia en las
negociaciones con terceros; fijar un
límite a la liberalización de los
servicios educativos tanto en el ámbito
multilateral de la OMC, como en los TLC;
mantener el principio de negociación
mediante la liberalización de listas
positivas en las áreas que conforman el
sector servicios, en la suscripción de
acuerdos comerciales, entre otros.
Estos aspectos son fundamentales puesto
que los tratados no son solo acuerdos de
liberalización comercial. Incluyen un
nuevo papel del Estado en la economía;
nuevos marcos legales y derechos de los
inversionistas extranjeros, nuevas
protecciones a la propiedad intelectual,
y desprotecciones a la agricultura
tradicional.
Por otro lado, el TLC que Estados Unidos
ha negociado, o está negociando con
países sudamericanos, produce desvío de
comercio para algunos productos a favor
de ese país. Es el caso de las
exportaciones de soja de Bolivia a
Colombia y el de maíz de Argentina a
Perú, que serán reemplazados por el
ingreso libre de aranceles de productos
subsidiados provenientes del país del
norte. Además, los TLC otorgan a Estados
Unidos, en múltiples aspectos, la
cláusula de nación más favorecida. Ello
significa que cualquier país que haya
suscrito o esté por suscribir un TLC con
ese país, tendrá que extenderle
cualquier concesión que los firmantes
hagan a otros países sudamericanos.
Por ello, eludir la discusión del
impacto de los TLC en la conformación de
la CSN implica sustraer los principales
asuntos económicos de sus definiciones
políticas. Así, esta se convierte en un
organismo en el que prevalece la
retórica. Sin la adopción de criterios
políticos comunes en el escenario
internacional, el bloque sudamericano no
podrá tener una participación activa en
los diseños de las políticas globales
que garanticen contenidos más justos y
favorables para la región.