En el 2007 los
sudamericanos tardarán cerca de 70 por
ciento menos de tiempo en atravesar
desde Venezuela hasta Argentina, gracias
a un megaplan vial de la Comunidad
Andina (CAN), aprobado por sus ministros
de Transporte.
Los titulares del
sector de los cinco países andinos
comenzaron este jueves una reunión de
dos días en Caracas, en que discutieron
45 proyectos para reforzar la
integración vial del bloque y de éste
con el Mercado Común del Sur (Mercosur).
Los ministros
seleccionaron este jueves también los 10
proyectos prioritarios para acometer en
una primera fase. El otro punto de la
reunión, realizada en la sede la
Corporación Andina de Fomento (CAF), es
el impacto del desarrolo fronterizo
sobre el transporte terrestre.
El plan se basa a un
estudio preparado por la CAF, que ubican
la mayoría de los 45 programas en
Bolivia, seguida de Ecuador, Venezuela,
Colombia y Perú. Sus territorios suman
4,75 millones de kilómetros cuadrados,
extendidos en forma de ''c''.
El plan, realizado en
combinación con las autoridades de cada
país, incluye modalidades de conexión
por carretera, red fluvial y vías
férreas, y su desarrollo contará con la
participación del sector privado, además
de organismos multilaterales y
gobiernos.
El presidente de la
CAF, el boliviano Enrique García, indicó
que se determinó que el plan puede estar
completado en ocho años y su costo total
es de 6.702 millones de dólares, de los
que más de la mitad serían aportados por
la entidad.
Bolivia se
convertiría en el gran centro de
comunicación entre la CAN y el Mercosur
(Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay),
mediante cinco ejes viales con países
vecinos, explicó el peruano Guillermo
Vega, coordinador técnico del proyecto.
Esos ejes
comunicarían directamente a Bolivia con
todos los países del Mercosur menos
Uruguay, y con Chile, que está asociado
al Mercosur y es miembro de la CAF.
Vega planteó que en
conjunto los fletes del comercio andino
podrían llegar a bajar hasta a un tercio
de su valor actual, cuando el proyecto
esté terminado.
El secretario general
de la CAN, Sebastián Alegrett, dijo que
el plan va a ser un agente multiplicador
de la integración comercial andina, que
tiene en las deficiencias del transporte
uno de sus mayores obstáculos.
Pero Alegrett
consideró que más importante todavía es
que el plan no se limita a la
infraestructura física, sino que va a
significar un reordenamiento territorial
que convertirá a las fronteras ''en
puntos de encuentro, en lugar de
conflicto''.
Alegrett, de
nacionalidad venezolana pero con su sede
en Lima, aseguró que ''se trata de ir
más allá de la construcción de un puente
o de una carretera, para convertir a las
fronteras en puntos de desarrollo
espacial y social'', después que han
sido ''regiones postergadas en los
planes nacionales''.
El ministro
colombiano de Transporte, Mauricio
Cárdenas, explicó que no existió
rivalidad entre sus colegas a la hora de
determinar los 10 proyectos
prioritarios, porque sus beneficios son
para todos, con independencia de su
ubicación geográfica.
''Se trata de
proyectos que promueven
complementariedades y sinergias entre
los países andinos y de éstos con el
resto de América Latina'', planteó
Cárdenas, cuyo país ostenta hasta el 26
de mayo la presidencia de turno de la
CAN.
p>En esa fecha se realizará en la
ciudad colombiana de Cartagena una
cumbre andina, que conmemorará los 30
años del bloque y en que los cinco
presidentes refrendarán el gran proyecto
vial.
Vega puntualizó que
uno de los proyectos establece el
reforzamiento de la conexión vial de
Colombia hacia su frontera norte, para
abrir una puerta a Panamá, un país en
acelerado acercamiento a la CAN. ''Si
Panamá quiere participar en el proyecto,
se podría incorporar en una segunda
fase'', apuntó.
El coordinador del
proyecto puso como ejemplo de lo que se
contempla hacer, la interconexión entre
Venezuela y Perú, evitando la cordillera
andina, en un recorrido por las llanuras
del piademonte y la costa, para lo cual
sólo hacen falta 800 millones de
dólares, porque 80 por ciento del
tendido está hecho.
''Lo que hay que
hacer es conectar los pedacitos'',
explicó. De la misma manera, evitando
las estribaciones, se unirá Colombia con
Perú, mediante la utilización de la
carretera marginal de la costa, que
atraviesa Ecuador. Llegar de Caracas a
Bogotá por vía terrestre consumirá unas
16 horas, cuando ahora requiere de dos
días y medio, precisó Vega.
El experto explicó
que la falta de una adecuada red vial,
ferroviaria y fluvial entre los cinco
países andinos, se origina en que las
comunicaciones se basaron en un objetivo
geopolítico y no geoeconómico, como se
requiere ahora.
Vega explicó que
cuando se trazó la carretera
Panamericana que une los países andinos,
hace medio siglo, el interés era unir
políticamente los países y por tanto el
objetivo era conectar todas las
capitales.
Por esa causa, el
recorrido es un continuo subir y bajar
montañas y ''por ejemplo, para ir de
Bogotá a Caracas hay que atravesar dos
grandes cordilleras'', detalló.
Ahora, cuando la CAN
opera como una unidad aduanera, con su
mercado interno totalmente liberado, y
aspira a convertirse en un mercado común
en el 2005, ''lo importante es como
llegar lo más barato posible de un país
a otro, para poder vender'', adujo.
''Dentro de ese objetivo geoeconómico,
lo de menos es unir las capitales, sino
unir los puntos de compra y venta'',
dijo Vega.
La nueva realidad
tiene una revancha histórica para
Bolivia. A lo largo de su historia, su
mediterraneidad fue vista como un
insalvable obstáculo para su desarrollo.
Pero ahora, esa mediterraneidad la
transforma en bisagra entre el norte y
el sur de América del Sur y sería su
gran resorte de desarrollo. (IPS)