Comunidad Andina: Integración cruje por
nuevos desencuentros
Por Humberto
Márquez
Fuente: Agencia IPS
Caracas, Noviembre de 2005
Una cosa son acuerdos comerciales y otra
la integración, "por lo que la
insatisfacción con los primeros no debe
alejarnos de la segunda", dijo el
secretario general de la Comunidad
Andina, Allan Wagner, al tratar de
sortear las grietas en el más antiguo de
los bloques regionales.
Una especie de "noviembre negro" ha
vivido el grupo formado por Bolivia,
Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela al
mostrar este mes posiciones dispares en
asuntos que llevaron a su fundación hace
36 años, como las negociaciones
comerciales con terceros y las
posiciones conjuntas ante foros
internacionales.
Temas de más reciente factura, como el
camino para desarrollar la Comunidad
Sudamericana de Naciones o los
entendimientos militares para el combate
contra el narcotráfico, el terrorismo y
la insurgencia también han dejado ver
las costuras en el tejido de la
Comunidad Andina (CAN).
En paralelo, sin embargo, se registran
progresos en convenios sobre energía,
búsqueda de acuerdos ante carencias
sociales y en el mantenimiento de la
cúpula que integran sus jefes de Estado.
"Es que la integración andina no se da
en el espacio ultraterrestre, no son
procesos sencillos, pero sabemos dónde
deben estar nuestras solidaridades y
alianzas", advirtió el peruano Wagner
ante IPS en Caracas.
Nada menos que el presidente en
ejercicio de la CAN, el mandatario de
Venezuela, Hugo Chávez, dijo hace una
semana que su país que "no tiene nada
qué buscar en la actual Comunidad
Andina", pues "nuestro rumbo es el
Mercosur (Mercado Común del Sur), donde
está el eje de la liberación:
Caracas-Brasilia-Montevideo-Buenos
Aires".
Wagner sostuvo que la aseveración de
Chávez "recoge nuestras insatisfacciones
con esta CAN, la actual, porque tenemos
muy claro que una cosa son los acuerdos
comerciales y otra la integración, que
debe ser política, económica y social".
"Si nos vamos a integrar para comerciar
nada más, no vale la pena seguir
trabajando, porque nos ganarán los
mercados que son más grandes, como
Estados Unidos y la Unión Europea",
agregó.
Es que Chávez no ocultó su disgusto por
el apoyo que sus socios andinos dieron a
la propuesta de reflotar la negociación
en busca del Área de Libre Comercio de
las Américas (ALCA), una iniciativa de
Washington, y más porque tres de esos
países, Colombia, Ecuador y Perú,
discuten un tratado de libre comercio
con Estados Unidos.
En la Cumbre de las Américas de
comienzos de este mes en la sudoriental
ciudad argentina de Mar del Plata fue
ostensible el alineamiento de Venezuela
con los estados miembros plenos del
Mercosur, es decir Argentina, Brasil,
Paraguay y Uruguay, frente a los otros
29 participantes en la cita.
Este encuentro reúne a todos los países
del continente y, por tanto activos
miembros de la Organización de Estados
Americanos, a excepción de Cuba,
suspendida del sistema en 1962.
Por añadidura, los tres mandatarios que
discuten un tratado comercial con
Washington, el colombiano Álvaro Uribe,
el ecuatoriano Alfredo Palacio y el
peruano Alejandro Toledo, se reunieron y
fotografiaron con su homólogo
estadounidense George W, Bush, duramente
enfrentado con Chávez.
Esa reunión tampoco fue pasaporte para
concretar el tratado de libre comercio,
y negociadores de los tres países
andinos libraban en Washington una
carrera contrarreloj con sus pares
estadounidenses para resolver
diferencias sobre sus exportaciones
agrícolas, de textiles, normas de
origen, propiedad intelectual de
medicamentos y telecomunicaciones.
Perú, al constatar que estaba más
avanzado que sus vecinos, planteó la
posibilidad de firmar su propio tratado
con Estados Unidos antes de que todos
los negociadores hagan sus maletas el 6
de diciembre para viajar a Hong Kong a
la reunión ministerial de la
Organización Mundial del Comercio.
Pero hay más. La semana que concluye se
reunieron en Quito delegados de los
altos mandos militares de Bolivia,
Colombia, Ecuador y Perú con el de
Estados Unidos, y se invitó a Brasil
pero se excluyó al quinto miembro de la
CAN, Venezuela.
Mientras renueva sus alianzas militares
con los otros países andinos para el
combate contra el narcotráfico, la
guerrilla y el terrorismo, el gobierno
de Bush acusa a Venezuela de tratar de
desestabilizar a sus vecinos y critica
la decisión que Caracas tomó este año,
de comprar armas rusas, españolas y
brasileñas.
En cambio, los demás países andinos han
sostenido un comercio creciente y el
intercambio de bienes entre ellos supera
los 5.000 millones de dólares anuales.
Wagner, empero, entiende que "lo que
nació (en 1969, con la participación
entonces de Chile) como un gran proyecto
de desarrollo terminó siendo un esquema
comercial", y por eso saludó la
realización en Venezuela, los días 12 y
13 de enero, de una reunión
extraordinaria del Consejo Presidencial
Andino para vigorizar la agenda del
bloque.
En primer lugar, los presidentes darán
vida a Petroandina, una plataforma de
cooperación en materia energética, para
lo cual ministros del ramo se reunirán a
fines de este mes.
También se discutirá activar un llamado
Fondo Humanitario Social, con programas
de salud, vivienda, educación y
saneamiento para los sectores más pobres
y para el cual Venezuela ha ofrecido 50
millones de dólares, recordó Wagner, en
tanto que otros países podrán aportar
efectivo, bienes o trabajo.
"Se necesita una estrategia andina de
cohesión social, y que la integración le
llegue más a la gente, que no se ha dado
cuenta del proceso. La integración ha
sido más bien un tema de empresarios
exportadores", admitió Wagner.
"Una nueva agenda nos permitirá
construir una nueva CAN. Pero, con el
tiempo, la emergencia de la Comunidad
Sudamericana de Naciones hará la fusión
y ya no serán necesarias ni la CAN ni el
Mercosur", afirmó. (FIN/2005)