El Nuevo Horizonte de la Integración Andina

Por Guillermo Fernández de Soto
Secretario General de la Comunidad Andina
Lima, 19 de diciembre de 2003

Hoy la integración ya no es lo que era hace 34 años. Consciente de esta realidad, cuando asumí la Secretaría General de la Comunidad Andina señalé que era indispensable sincerar este proceso subregional y definir una nueva agenda multidimensional, en el marco de una segunda generación de políticas. Indiqué entonces, que era necesario anticiparnos al futuro y hacer causa común en torno al mundo más balanceado que estamos frente al imperativo ético de construir en el presente siglo.

En este año de labores, la tarea de profundización de la integración subregional se definió a cabalidad, como quedó consignado en los acuerdos suscritos por los Jefes de Estado en la Declaración de Quirama, en junio de 2003.

Este objetivo se ha logrado con la colaboración de los Presidentes y gobiernos andinos, cuyo valioso y continuo apoyo permitió a lo largo de este periodo reactivar las agendas temáticas con los diferentes ministerios y entidades gubernamentales, que han enriquecido significativamente la acción integradora.

Al término de mi misión en la Comunidad Andina, deseo resaltar importantes realizaciones que abren un nuevo horizonte para la integración subregional y el bienestar de nuestros pueblos andinos.

- La definición de la nueva agenda por la integración que supera el énfasis exclusivo en los temas comerciales y amplía el espectro de acción hacia áreas estratégicas como la política exterior común, el desarrollo social, la integración física y el desarrollo fronterizo, así como el medio ambiente y las alianzas energéticas.

- La adopción de un Arancel Externo Común (AEC) para el 62% del comercio intracomunitario, tarea que había sido aplazada por muchos años y que con los ajustes del caso será necesario preservar si deseamos avanzar hacia una Unión Aduanera perfecta y llegar en el futuro a un Mercado Común.

- El nuevo énfasis en la dimensión social de la integración, que permitió la adopción de decisiones encaminadas a diseñar y desarrollar estrategias específicas y articuladas de cohesión social, lucha contra la pobreza y la exclusión. Estas contribuyen de manera simultánea a la conformación del Mercado Común y la consolidación de la democracia y la gobernabilidad.

- La suscripción de un nuevo acuerdo de diálogo político y de cooperación entre la Comunidad Andina y la Unión Europea (UE), que representa un avance cualitativo de las relaciones bilaterales al contemplar un diálogo estructurado en diversos frentes y ampliar la cooperación a nuevos ámbitos de trascendental importancia para la subregión andina, como la paz y la seguridad, la estabilidad política y social, la gobernabilidad democrática, la cooperación comercial y las migraciones. A su vez, éste sentará las bases para iniciar en el año 2004 las negociaciones de un acuerdo birregional de asociación, que incluya el libre comercio.

- La suscripción de un Acuerdo de Libre Comercio entre la Comunidad Andina y el MERCOSUR, que es una de las más trascendentales expresiones políticas para la creación del espacio suramericano.

- El anuncio de los Estados Unidos de iniciar formalmente negociaciones de un TLC con los cuatro países andinos beneficiarios de la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (ATPDEA), es una nueva oportunidad, probablemente una de las últimas, para profundizar la integración subregional.

- La aprobación y puesta en marcha del Plan Andino para la Prevención, Combate y Erradicación del Tráfico Ilícito de Armas Pequeñas y Ligeras, el cual nos convierte en el primer esquema de integración en el mundo que cuenta con un instrumento de carácter vinculante en la materia.

- El establecimiento de un marco regulatorio para la interconexión eléctrica de la subregión, que ya ha tenido un impacto favorable en los sectores productivos y en la población de la Comunidad Andina, en especial en Colombia y Ecuador. A su vez, se está avanzado en el desarrollo de proyectos conjuntos entre Colombia-Perú y Perú-Ecuador.

- La concreción de alianzas estratégicas con los principales actores mundiales en la protección del medio ambiente, como Conservation International y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

- La definición de programas de cooperación con la Unión Europea, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Corporación Andina de Fomento, que coadyuvarán a la implementación de la agenda multidimensional andina.

Considero que las tareas que tenemos hacia el futuro son enormes y requieren de serias consideraciones y definiciones de carácter político. En la actual coyuntura mundial, la subregión andina será importante si hace valer los activos acumulados. Pero también si logra decidir su forma de inserción en la economía global, para dar respuesta a los problemas de gobernabilidad que realidades como la pobreza, la inequidad y otros aspectos de nuestra común agenda social, nos obligan a considerar con carácter prioritario, a riesgo, si no lo hacemos, de debilitar nuestra democracia y permitir que las fuerzas transnacionales del crimen organizado triunfen sobre la institucionalidad democrática.

La agenda de esta etapa de realizaciones está a disposición de los Estados. Les corresponde ahora a los Gobierno andinos continuar en la toma de decisiones, con visión de futuro, en beneficio de los casi 120 millones de habitantes de la subregión.

Tengo la certeza que juntos seguiremos siendo más que separados, en la perspectiva de continuar en la construcción de un nuevo horizonte para la integración andina.