Hoy la integración ya no es lo que era
hace 34 años. Consciente de esta
realidad, cuando asumí la Secretaría
General de la Comunidad Andina señalé
que era indispensable sincerar este
proceso subregional y definir una nueva
agenda multidimensional, en el marco de
una segunda generación de políticas.
Indiqué entonces, que era necesario
anticiparnos al futuro y hacer causa
común en torno al mundo más balanceado
que estamos frente al imperativo ético
de construir en el presente siglo.
En este año de labores, la tarea de
profundización de la integración
subregional se definió a cabalidad, como
quedó consignado en los acuerdos
suscritos por los Jefes de Estado en la
Declaración de Quirama, en junio de
2003.
Este objetivo se ha logrado con la
colaboración de los Presidentes y
gobiernos andinos, cuyo valioso y
continuo apoyo permitió a lo largo de
este periodo reactivar las agendas
temáticas con los diferentes ministerios
y entidades gubernamentales, que han
enriquecido significativamente la acción
integradora.
Al término de mi misión en la Comunidad
Andina, deseo resaltar importantes
realizaciones que abren un nuevo
horizonte para la integración
subregional y el bienestar de nuestros
pueblos andinos.
- La definición
de la nueva agenda por la integración
que supera el énfasis exclusivo en los
temas comerciales y amplía el espectro
de acción hacia áreas estratégicas
como la política exterior común, el
desarrollo social, la integración
física y el desarrollo fronterizo, así
como el medio ambiente y las alianzas
energéticas.
- La adopción de
un Arancel Externo Común (AEC) para el
62% del comercio intracomunitario,
tarea que había sido aplazada por
muchos años y que con los ajustes del
caso será necesario preservar si
deseamos avanzar hacia una Unión
Aduanera perfecta y llegar en el
futuro a un Mercado Común.
- El nuevo
énfasis en la dimensión social de la
integración, que permitió la adopción
de decisiones encaminadas a diseñar y
desarrollar estrategias específicas y
articuladas de cohesión social, lucha
contra la pobreza y la exclusión.
Estas contribuyen de manera simultánea
a la conformación del Mercado Común y
la consolidación de la democracia y la
gobernabilidad.
- La suscripción
de un nuevo acuerdo de diálogo
político y de cooperación entre la
Comunidad Andina y la Unión Europea
(UE), que representa un avance
cualitativo de las relaciones
bilaterales al contemplar un diálogo
estructurado en diversos frentes y
ampliar la cooperación a nuevos
ámbitos de trascendental importancia
para la subregión andina, como la paz
y la seguridad, la estabilidad
política y social, la gobernabilidad
democrática, la cooperación comercial
y las migraciones. A su vez, éste
sentará las bases para iniciar en el
año 2004 las negociaciones de un
acuerdo birregional de asociación, que
incluya el libre comercio.
- La suscripción
de un Acuerdo de Libre Comercio entre
la Comunidad Andina y el MERCOSUR, que
es una de las más trascendentales
expresiones políticas para la creación
del espacio suramericano.
- El anuncio de
los Estados Unidos de iniciar
formalmente negociaciones de un TLC
con los cuatro países andinos
beneficiarios de la Ley de
Preferencias Arancelarias Andinas (ATPDEA),
es una nueva oportunidad,
probablemente una de las últimas, para
profundizar la integración subregional.
- La aprobación y
puesta en marcha del Plan Andino para
la Prevención, Combate y Erradicación
del Tráfico Ilícito de Armas Pequeñas
y Ligeras, el cual nos convierte en el
primer esquema de integración en el
mundo que cuenta con un instrumento de
carácter vinculante en la materia.
- El
establecimiento de un marco
regulatorio para la interconexión
eléctrica de la subregión, que ya ha
tenido un impacto favorable en los
sectores productivos y en la población
de la Comunidad Andina, en especial en
Colombia y Ecuador. A su vez, se está
avanzado en el desarrollo de proyectos
conjuntos entre Colombia-Perú y
Perú-Ecuador.
- La concreción
de alianzas estratégicas con los
principales actores mundiales en la
protección del medio ambiente, como
Conservation International y el
Programa de las Naciones Unidas para
el Medio Ambiente (PNUMA).
- La definición
de programas de cooperación con la
Unión Europea, la Agencia de los
Estados Unidos para el Desarrollo
Internacional, el Banco Interamericano
de Desarrollo y la Corporación Andina
de Fomento, que coadyuvarán a la
implementación de la agenda
multidimensional andina.
Considero que las tareas que tenemos
hacia el futuro son enormes y requieren
de serias consideraciones y definiciones
de carácter político. En la actual
coyuntura mundial, la subregión andina
será importante si hace valer los
activos acumulados. Pero también si
logra decidir su forma de inserción en
la economía global, para dar respuesta a
los problemas de gobernabilidad que
realidades como la pobreza, la inequidad
y otros aspectos de nuestra común agenda
social, nos obligan a considerar con
carácter prioritario, a riesgo, si no lo
hacemos, de debilitar nuestra democracia
y permitir que las fuerzas
transnacionales del crimen organizado
triunfen sobre la institucionalidad
democrática.
La agenda de esta etapa de realizaciones
está a disposición de los Estados. Les
corresponde ahora a los Gobierno andinos
continuar en la toma de decisiones, con
visión de futuro, en beneficio de los
casi 120 millones de habitantes de la
subregión.
Tengo la certeza que juntos seguiremos
siendo más que separados, en la
perspectiva de continuar en la
construcción de un nuevo horizonte para
la integración andina.