Entrevista al nuevo canciller ecuatoriano Benjamín Ortiz
"Acostumbrarse a la intemperie de una competencia más abierta"

Por Jorge Morelli Salgado
Diario
Expreso
Lima, 21 de junio de 1999

Ecuador definitivamente ha reducido en general su nivel de aranceles. No es más un mercado altamente protegido, como fue en el pasado.
EXPRESO entrevistó en Cartagena, Colombia, al nuevo canciller del Ecuador, Benjamín Ortiz, quien ha cambiado recientemente de lado en la mesa de entrevistas al pasar del periodismo a la política. Aquí sus declaraciones.

-¿Cuál es el balance de la Cumbre?

-La Cumbre Andina es una reafirmación de la voluntad de estos países de unirse. El proceso ha caminado en los últimos 30 años adaptado a las circunstancias cambiantes. Ahora se ve que los plazos se están acortando y entonces la urgencia de llegar el 2005 a la creación de un mercado común y de coordinar políticas exteriores. Siento que la integración se ha reafirmado y apretado el paso.

-Hay un debate interno sobre el 2005 y la apertura interna porque deben caer también los muros de la Comunidad hacia afuera. Sobre esto, el Perú tiene una posición tomada: la idea de que el mercado común debe ser lo más abierto posible hacia afuera. ¿Cuál es la posición de Ecuador?

-La posición de Ecuador es que este debe ser un paso en dirección a una apertura mayor de mercado. O sea, de ninguna manera el espacio andino a costa del interés y las posibilidades. Parece un ejercicio apropiado, me parece, para acostumbrar a nuestras economías a la intemperie de una competencia más abierta. Ecuador definitivamente ha reducido en general su nivel de aranceles. No es más un mercado altamente protegido, como fue en el pasado. Y la apertura no se refiere sólo a los países andinos, de manera que más bien esta prisa de los plazos del Grupo Andino tiene que ver con el hecho de que, más allá de las fronteras andinas, el mundo se está abriendo muy rápidamente. El 2005 es un plazo que tiene que ver también con la zona de libre comercio de las Américas (ALCA) y con otros elementos ante los que, más bien, si el Grupo Andino no estuviera apropiadamente estructurado, quedaría en una situación extraña frente al conjunto.

-Digamos como un caso de proteccionismo ampliado a cinco países que no tiene lugar en la economía del siglo XXI.

-Así es, la economía del siglo XXI es de grandes espacios. Pero dentro de esos espacios hay poderes e intereses que administran los mercados. Ni intervencionismo, ni proteccionismo, pero tenemos que estar atentos a los acontecimientos para proteger nuestras economías.

-Dentro del mercado andino existen esos poderes también. La Comunidad Andina exportó internamente unos cinco mil millones de dólares en 1998. Pero de esos cinco mil millones, cuatro mil son exportaciones de Colombia y Venezuela y sólo mil de Ecuador, Perú y Bolivia sumados. De manera que -digamos- el mercado andino puede ser un negocio desigual, por llamarlo de alguna manera.

-A mí me preocupa otro hecho adicional y es que, si bien casi el noventa por ciento de ese comercio es manufactura -señal de que hay nuevos productos que se están comerciando-, también quiere decir que gran parte de la producción está quedándose dentro de las propias fronteras. Es decir, que el comercio de productos agrícolas y materias primas básicas todavía está dentro de regímenes altamente protegidos y con frecuencia encuentra grandes dificultades cuando quiere ir más allá de las fronteras nacionales.

-¿La Cumbre ha aportado entonces, diría usted, significativamente al camino hacia el 2005 o parece esa una meta todavía optimista y lejana?

-De acuerdo al texto de la declaración presidencial aprobada, la Cumbre puede considerarse exitosa y satisfactoria. No hay problemas insuperables y hay una gran voluntad de ir adelante en una multitud de campos. Pero yo creo que a los andinos nos sigue enrostrando la vida nuestra capacidad de acción. O sea, si eso se ejecutara, yo diría que es casi maravilloso. Lo que nos va a medir son los hechos del futuro.

-Respecto de la deuda externa, Ecuador ha venido planteando a nivel de la Comunidad Andina pedir una condonación de parte de esa deuda que asciende a la mitad de su presupuesto y a un cien por ciento del PBI. ¿En la Comunidad habrá una propuesta en algún momento respecto de esto?

-Ese es uno de los temas que todavía no se ha analizado. Precisamente, esta mañana es uno de los momentos en que podría ir el asunto a la mesa. Fundamentalmente, el Ecuador reafirma su voluntad de cumplir sus compromisos externos. Otra cosa es que el país considere que, en su caso y en otros, el peso de la deuda afecta a los objetivos de estabilidad macroeconómica y es obstáculo para una mejor integración. Pero esto siempre se analizará en el marco del cumplimiento de las obligaciones internacionales del país y dentro de una consideración de buscar sistemas y formas de alivio que, por lo demás, han sido mencionadas por el presidente de Estados Unidos y por varios ministros de Finanzas. De manera que no es un tema solamente para Ecuador, sino para el mundo.

Civiles y militares

-Ayer ha habido en Colombia una situación política seria. Como ministro de un país vecino, le resultará difícil pronunciarse, pero las relaciones entre civiles y militares son un tema general a todos nuestros países. Además, en el contexto de la guerrilla y el narcotráfico colombianos su gobierno ha enviado hace poco tropas a la frontera entre Ecuador y Colombia. ¿Cómo interpreta los hechos de ayer?

-Los hechos de ayer me parecen un claro triunfo de la democracia, por lo cual tanto presidentes como cancilleres hemos visto con satisfacción el desenlace de este episodio que ha terminado perfectamente dentro de la institucionalidad. Respecto del tema interno de Colombia, creo que la delicadeza y el respeto a la soberanía de cada Estado nos obliga a no hacer ningún comentario.

-Las relaciones entre el poder constitucional y los militares siempre son materia tensa en todas partes. En el Ecuador hay una historia pendiente, la de la privatización de las empresas estatales que los militares manejan. ¿El gobierno está pensando en esto en el contexto de la crisis económica actual?

-No hay un punto de tensión. Tampoco hay una consideración crítica respecto de las industrias militares, y mucho menos en el Ecuador. Las industrias militares no son tan vastas como podía pensarse o como alguna vez se puede haber mencionado. En realidad, las fuerzas armadas, el gobierno, soldados y civiles tiene la más armoniosa relación en el tema. No hay ningún problema a la vista.

-Hay un acuerdo verbal -hasta ahora no ha sido formalizado, que yo sepa- entre el Perú y Ecuador respecto de no comprar más armas de guerra internacional. Una manera de ahorrar recursos importantes. ¿Esta idea podría extenderse eventualmente a la Comunidad Andina y más allá? ¿Los presidentes Mahuad y Fujimori podrían plantearla a los demás presidentes andinos y éstos, a su vez, a los de la región? Ayer, el presidente Mahuad -a quien mencioné el tema de paso- contestó: "Es buena idea. Déjeme darle vueltas".

-Sí, yo creo que en esa respuesta nos podemos quedar en la del presidente Mahuad. En general, reducir el gasto en armas y particularmente en países pobres es un concepto positivo. Ecuador y Perú han tenido la inteligencia, la sabiduría de crear las circunstancias es las que se ha hecho anuncios de que no se comprará nada de armas en el actual período de gobierno. De manera que eso es positivo para el Ecuador. Si esto sirviera de ejemplo, en buena hora.

-Respecto de la relación con el Perú, resueltas ahora finalmente con la firma del Acuerdo de Paz, qué perspectivas ve en lo que se refiere al narcotráfico y otros temas comunes.

-Bueno, en esta ocasión no se ha tocado el punto del narcotráfico. Nuestra preocupación fundamental es poner en práctica los acuerdos de integración, cooperación y trabajo conjunto que tenemos como consecuencia de haber firmado el acuerdo definitivo de paz y de haber cerrado la frontera. En ese sentido, de la manera más positiva y en un ambiente de cooperación, hemos trabajado los cancilleres y los vicecancilleres en la formulación del cronograma de un plan de decisiones que se ha venido trabajando y que es fruto de un trabajo anterior. Porque no se podía formalmente avanzar en ningún otro campo si no estaba cerrada la frontera. Ahora que la hemos cerrado el 13 de mayo, y habiendo transcurrido menos de dos semanas, el trabajo está muy adelantado. De aquí en adelante, vamos a intensificar el paso y, para agosto, queremos presentar un conjunto de realmente buenas noticias a peruanos y ecuatorianos sobre los resultados que van saliendo de nuestro trabajo.