Para el secretario
general de la Comunidad Andina,
embajador Sebastián Alegrett Ruiz, la
suscripción de la paz entre Ecuador y
Perú es el hecho más importante de
finales de siglo en la integración
andina, pues no sólo significa unir a
dos pueblos hermanados por las mismas
raíces, sino que también sanará la
fractura que impedía la consagración del
proceso integrador en nuestra Región.
Cuando hablamos de
los retos pendientes, señala que son
tarea de todos, como lo es construir y
mantener la cultura de paz en la
comunidad andina. Y de este modo, pone
generosamente a disposición de
ecuatorianos y peruanos su mejor
esfuerzo para posibilitar que la paz
trabaje en beneficio de nuestros
pueblos.
EL SOL. ¿Qué
importancia ha asumido este acuerdo de
paz para los países firmantes y para la
Comunidad Andina?
SEBASTIAN ALEGRETT
RUIZ. Creo que no ha habido nada más
importante en este siglo que el acuerdo
de paz entre el Perú y el Ecuador. Me
parece sumamente positivo para ambos
pueblos y es muy importante para la
integración andina que se encontraba
fracturada a causa del conflicto entre
estas dos naciones.
E.S. Así como ha sido
difícil conseguirla, lo será cuidarla...
S.A.R. Creo que la
paz es un bien supremo al que todos
tenemos que aspirar y que no puede
imponerse por decreto. Porque es
producto de un intenso ejercicio pleno
de tolerancia y solidaridad.
Perú y Ecuador son
los países que más se asemejan dentro de
nuestra región y eso hacía imposible
justificar la rivalidad entre ellos.
Diferencias que sólo han provocado la
destrucción y el despilfarro de recursos
que era urgente emplear para otras
cosas.
E.S. ¿Está de acuerdo
en que la paz traerá importantes
beneficios a nuestros pueblos, sobre
todo en el ámbito comercial?
S.A.R. Evidentemente.
Si bien mientras que existió un ambiente
de tensión el comercio entre Ecuador y
Perú llegó a un punto bajísimo, tal como
señalan los especialistas, producto del
acercamiento éste podría duplicarse.
Esta distensión en
las fronteras permitirá a Ecuador y Perú
abrir la posibilidad de comercializar
con sus socios del norte y del sur. Así
como dar el impulso que se merece la
vertiente amazónica, en beneficio de
toda la región, a través del Tratado de
Comercio y Navegación.
Esta distensión en las fronteras
permitirá a Ecuador y Perú abrir la
posibilidad de comercializar con sus
socios del norte y del sur. Así como dar
el impulso que se merece la vertiente
amazónica, en beneficio de toda la
región, a través del Tratado de Comercio
y Navegación.
E.S. ¿De qué manera
la Comunidad Andina piensa colaborar en
este proceso integrador?
S.A.R. Pensamos darle
un gran apoyo, en la medida en que las
autoridades de ambos países lo permitan,
trabajando temas de transporte
terrestre, con miras a facilitar y
regularizar la carga de mercadería y
pasajeros entre ambos países, para que
de este modo se alienten los
intercambios empresariales que le dan
sustento a la relación económica.
Del mismo modo, elaborando propuestas
en el campo del intercambio marítimo, y
en el de las inversiones, tras el
objetivo de concretar operaciones
cruzadas entre ambos países.
E.S. ¿Cuál es el
papel que puede jugar el peso de la
integración en el mantenimiento de la
paz?
S.A.R. Puede asumir
un papel importante, pues esta vía
multilateral constituye una magnífica
caja de resonancia, que inclusive
facilita resolver los problemas que
normalmente surgen entre Estados
vecinos.
Y es que no hay que entender al
proceso de integración sólo desde un
punto de vista comercial. Esto va mucho
más allá, es unir a nuestras sociedades
mediante la creación de intereses
comunes y lograr una relación cada vez
mas fluida de sus organizaciones y de su
gente, con miras a consolidar una
convergencia cada vez mayor.
Es cierto que queremos construir un
mercado común en lo económico, pero
también pretendemos ir echando las
bases, cada vez más definitivas, de una
unidad política.
E.S. Usted lo ha
dicho: la integración va más allá ...
como por ejemplo en la salud y la
educación.
S.A.R. A través del
Convenio Hipólito Unanue venimos
trabajando en materia de salud en toda
la región. Y creo que este acercamiento
posibilitará más aún la ejecución de
proyectos en salud en las zonas de
frontera.
En cuanto a la
educación, es una vertiente que
tendremos que ir desarrollando cada vez
más en la comunidad, pues hasta ahora
nos han faltado recursos y posibilidades
para avanzar en esta área que es
fundamental. Se necesitará que esto vaya
madurando con el apoyo del Convenio
Andrés Bello en los temas que tengan
mayor importancia.
Son este tipo de
retos los que nos deben unir para
afianzar el concepto de comunidad.
E.S. ¿Quiénes están
llamados a construir la paz cada día?
S.A.R. Es una tarea
que todos debemos poner en marcha en la
generalidad de campos. Por lo pronto hay
que propiciar los encuentros culturales,
sociales y humanos entre los pueblos y
lograr que los medios de comunicación
sean positivos en estimular la cultura
de la paz.
La Comunidad Andina,
por su parte, deberá actuar como
instrumento para las relaciones entre
nuestros países, relativizando cualquier
rencilla existente entre naciones.
E.S. Hace un momento
describió al conflicto
peruano-ecuatoriano como una fractura
que impedía la verdadera integración
andina. ¿Cuánto se perdió?
S.A.R. En el pasado,
perdimos muchísimo tiempo en lo
concerniente a la integración comercial.
Felizmente durante el tiempo más duro
crecimos a nivel institucional.
Fue a partir de esta
década que se produjo una explosión
comercial producto de la cual hoy en día
tenemos un importante intercambio del
orden de los 6 mil 500 millones de
dólares, que sin duda crecerá con la
participación del Ecuador y Perú.
Tenemos que recuperar
el tiempo perdido pues los efectos de
las diferentes crisis económicas
internacionales han evidenciado la
importancia de cultivar nuestro propio
jardín por encima de todo.