Alegrett considera que la paz entre Perú y Ecuador es la mejor noticia de finales de siglo para la integración andina

El Sol, Lima Perú
8 de noviembre de 1998
Suplemento "LLegó la Paz"

Para el secretario general de la Comunidad Andina, embajador Sebastián Alegrett Ruiz, la suscripción de la paz entre Ecuador y Perú es el hecho más importante de finales de siglo en la integración andina, pues no sólo significa unir a dos pueblos hermanados por las mismas raíces, sino que también sanará la fractura que impedía la consagración del proceso integrador en nuestra Región.

Cuando hablamos de los retos pendientes, señala que son tarea de todos, como lo es construir y mantener la cultura de paz en la comunidad andina. Y de este modo, pone generosamente a disposición de ecuatorianos y peruanos su mejor esfuerzo para posibilitar que la paz trabaje en beneficio de nuestros pueblos.

EL SOL. ¿Qué importancia ha asumido este acuerdo de paz para los países firmantes y para la Comunidad Andina?

SEBASTIAN ALEGRETT RUIZ. Creo que no ha habido nada más importante en este siglo que el acuerdo de paz entre el Perú y el Ecuador. Me parece sumamente positivo para ambos pueblos y es muy importante para la integración andina que se encontraba fracturada a causa del conflicto entre estas dos naciones.

E.S. Así como ha sido difícil conseguirla, lo será cuidarla...

S.A.R. Creo que la paz es un bien supremo al que todos tenemos que aspirar y que no puede imponerse por decreto. Porque es producto de un intenso ejercicio pleno de tolerancia y solidaridad.

Perú y Ecuador son los países que más se asemejan dentro de nuestra región y eso hacía imposible justificar la rivalidad entre ellos. Diferencias que sólo han provocado la destrucción y el despilfarro de recursos que era urgente emplear para otras cosas.

E.S. ¿Está de acuerdo en que la paz traerá importantes beneficios a nuestros pueblos, sobre todo en el ámbito comercial?

S.A.R. Evidentemente. Si bien mientras que existió un ambiente de tensión el comercio entre Ecuador y Perú llegó a un punto bajísimo, tal como señalan los especialistas, producto del acercamiento éste podría duplicarse.

Esta distensión en las fronteras permitirá a Ecuador y Perú abrir la posibilidad de comercializar con sus socios del norte y del sur. Así como dar el impulso que se merece la vertiente amazónica, en beneficio de toda la región, a través del Tratado de Comercio y Navegación.

Esta distensión en las fronteras permitirá a Ecuador y Perú abrir la posibilidad de comercializar con sus socios del norte y del sur. Así como dar el impulso que se merece la vertiente amazónica, en beneficio de toda la región, a través del Tratado de Comercio y Navegación.

E.S. ¿De qué manera la Comunidad Andina piensa colaborar en este proceso integrador?

S.A.R. Pensamos darle un gran apoyo, en la medida en que las autoridades de ambos países lo permitan, trabajando temas de transporte terrestre, con miras a facilitar y regularizar la carga de mercadería y pasajeros entre ambos países, para que de este modo se alienten los intercambios empresariales que le dan sustento a la relación económica.

Del mismo modo, elaborando propuestas en el campo del intercambio marítimo, y en el de las inversiones, tras el objetivo de concretar operaciones cruzadas entre ambos países.

E.S. ¿Cuál es el papel que puede jugar el peso de la integración en el mantenimiento de la paz?

S.A.R. Puede asumir un papel importante, pues esta vía multilateral constituye una magnífica caja de resonancia, que inclusive facilita resolver los problemas que normalmente surgen entre Estados vecinos.

Y es que no hay que entender al proceso de integración sólo desde un punto de vista comercial. Esto va mucho más allá, es unir a nuestras sociedades mediante la creación de intereses comunes y lograr una relación cada vez mas fluida de sus organizaciones y de su gente, con miras a consolidar una convergencia cada vez mayor.

Es cierto que queremos construir un mercado común en lo económico, pero también pretendemos ir echando las bases, cada vez más definitivas, de una unidad política.

E.S. Usted lo ha dicho: la integración va más allá ... como por ejemplo en la salud y la educación.

S.A.R. A través del Convenio Hipólito Unanue venimos trabajando en materia de salud en toda la región. Y creo que este acercamiento posibilitará más aún la ejecución de proyectos en salud en las zonas de frontera.

En cuanto a la educación, es una vertiente que tendremos que ir desarrollando cada vez más en la comunidad, pues hasta ahora nos han faltado recursos y posibilidades para avanzar en esta área que es fundamental. Se necesitará que esto vaya madurando con el apoyo del Convenio Andrés Bello en los temas que tengan mayor importancia.

Son este tipo de retos los que nos deben unir para afianzar el concepto de comunidad.

E.S. ¿Quiénes están llamados a construir la paz cada día?

S.A.R. Es una tarea que todos debemos poner en marcha en la generalidad de campos. Por lo pronto hay que propiciar los encuentros culturales, sociales y humanos entre los pueblos y lograr que los medios de comunicación sean positivos en estimular la cultura de la paz.

La Comunidad Andina, por su parte, deberá actuar como instrumento para las relaciones entre nuestros países, relativizando cualquier rencilla existente entre naciones.

E.S. Hace un momento describió al conflicto peruano-ecuatoriano como una fractura que impedía la verdadera integración andina. ¿Cuánto se perdió?

S.A.R. En el pasado, perdimos muchísimo tiempo en lo concerniente a la integración comercial. Felizmente durante el tiempo más duro crecimos a nivel institucional.

Fue a partir de esta década que se produjo una explosión comercial producto de la cual hoy en día tenemos un importante intercambio del orden de los 6 mil 500 millones de dólares, que sin duda crecerá con la participación del Ecuador y Perú.

Tenemos que recuperar el tiempo perdido pues los efectos de las diferentes crisis económicas internacionales han evidenciado la importancia de cultivar nuestro propio jardín por encima de todo.