Nos encontraremos en la comunidad sudamericana

Allan Wagner Tizón, secretario general de la Comunidad Andina, lamenta el retiro de Venezuela del bloque comercial y explica que, por encima de todo, deben preservarse las normativas que se han construido en más de tres décadas de trabajo en beneficio de los pueblos. Asegura que la institución no pierde la esperanza de una reconsideración de la medida por parte del gobierno, dado el peso del país en el comercio subregional andino. Apuesta a la integración sudamericana.

Ingrid Rojas R.
El Mundo de Venezuela
Caracas, 31 de mayo de 2006

Un improvisado toque en tierra peruana nos permitió contactar a Allan Wagner Tizón, secretario general de la Comunidad Andina, quien hace una semana, en 33 minutos nos habló, en su pausado tono, de las implicaciones de la salida de Venezuela del bloque comercial.

-¿Se ha fijado fecha al encuentro en el que se definirá la situación de Venezuela en la CAN?

-Aún esperamos la reunión de la Comisión para establecer los procedimientos que permitan preservar el programa de liberación, pero también cualquier otra normativa andina que sea importante para las partes.

La Secretaría General alienta a que se preserve el máximo posible de las relaciones con Venezuela que tienen más de tres décadas y que están sustentadas en normas comunitarias andinas, las cuales serían difícil trasladar a normas de carácter bilateral o consignarlas en instrumentos bajo otros organismos internacionales.

Esto es conveniente y para los pueblos porque se trata de relaciones entre actores políticos, económicos y sociales de nuestros países y, por otro lado, en la perspectiva de la construcción de la Comunidad Sudamericana de Naciones parecería ilógico dejar de lado ese tipo de relaciones y de normas comunitarias para volverlas establecer más adelante. Más bien sería un aporte que haríamos nosotros a la construcción de esta Comunidad Sudamericana de Naciones.

-¿A qué se refiere con preservar el programa de liberación? ¿Al tema arancelario básicamente?

-A todo lo que es la zona de libre comercio. La jurisprudencia del Tribunal Andino de Justicia señala que es importante mantener, no sólo el tratamiento de cero aranceles en el comercio intra andino, sino también una serie de normas comunitarias que tienen que ver con el funcionamiento de ese mercado, por ejemplo lo concerniente a las normas de fito y zoo sanitarias, las formas técnicas, las medidas de regulación de la competencia, las normas sobre transporte internacional, en fin, todas las normas que dan funcionamiento a este mercado único que hemos conformado. A esto se suman programas que tienen que ver con la pequeña y mediana empresa, desarrollo territorial, lucha antidrogas, prevención de desastres e integración fronteriza.

-¿Es posible sin Venezuela?

-No, no. Cuando se habla de mantener el programa de liberación, eso es mínimo. Estamos trabajando, por mandato de los presidentes sudamericanos, en la convergencia de los acuerdos comerciales existentes en el ámbito sudamericano para establecer una zona de libre comercio regional.

Por consiguiente, esos cinco años de mantenimiento del programa de liberación Venezuela finalmente desembocarán en la zona de libre comercio sudamericana, o sea, que el libre comercio en ningún momento se va interrumpir.

Eso esperamos. Después de 37 años, hay mucho más que preservar por el interés de los pueblos y, en ese sentido, el Parlamento Andino recomendó la posibilidad de que Venezuela se mantenga como miembro asociado de la CAN. Ese es un estatus jurídico establecido en el Acuerdo de Cartagena, cuyo contenido se define entre las partes y que puede significar que Venezuela continúe participando en una serie de órganos y asociaciones andinas y, al mismo tiempo, manteniendo todas estas normativas de las que hemos conversado. De manera, que si hay buena disposición y el deseo de seguir trabajando juntos, lo haremos posible.

-¿Sólo depende de la voluntad política del Gobierno venezolano?

-Yo diría, que de todos.

-.¿Tienen la esperanza de que Venezuela reconsidere la medida?

-Siempre existe, pero hasta el momento no han habido señales en ese sentido. Naturalmente que si hubiera una reconsideración, sería bienvenida por todos.

-¿Entonces Venezuela tiene que ajustarse a lo que ha venido suscribiendo en el marco de la CAN?

-El Tratado establece como obligatorio el programa de liberación o sea, todo lo que tiene que ver con la zona de libre comercio, eso por cinco años y, el resto, lo que las partes acuerden en beneficio de los pueblos.

- Y... ¿es viable la CAN sin Venezuela?

-La integración es un espacio de trabajo conjunto para estimular el desarrollo de los países, para cooperar políticamente y como una plataforma para llegar al resto del mundo y el mundo comienza para nosotros en Sudamérica. Es una manera de trabajar juntos también para la integración sudamericana y, desde ese punto de vista, la salida de Venezuela es lamentable. La CAN seguirá existiendo y cumplirá la función para la cual fue creada.

Naturalmente, el hecho de que uno de los países con la mayor economía salga afecta al grupo, pero en la medida en que se pueda preservar todo lo que concierne al comercio, más otras relaciones, el efecto será aminorado.

-¿Qué expectativa se tiene con la toma de la presidencia pro tempore de la CAN por parte del presidente Evo Morales?

-Que se normalicen los trabajos en el marco de la integración andina, se retome la agenda de la integración que se ha visto rezagada por los acontecimientos recientes, que se restablezca la comisión al interior de la CAN de tal manera que todos los países perciban que tienen un balance beneficioso de su participación y, al mismo tiempo, que impulsemos el acuerdo de asociación estratégica con la Unión Europea que fue el centro de atención en la cumbre de Viena.

-¿Venezuela no entraría en este acuerdo?

-Entendemos que Venezuela comunicó a los países europeos que sus relaciones las va a conducir desde Mercosur y, de hecho, sabemos que en Viena hubo una reunión con los países del Mercosur en la que Venezuela estuvo presente.

-Cuándo se habla de preservar al máximo las relaciones construidas, ¿cómo queda el tema del pasaporte andino?

-El Gobierno de Venezuela señaló que los pasaportes emitidos son válidos hasta la fecha de su expiración.

Hay un tema más importante, tiene que ver con la exoneración del visado establecida en el ámbito sudamericano.

¿Para qué deshacer algo que luego tendríamos que rehacer en el ámbito sudamericano de manera casi inmediata? Hay un régimen que permite que los ciudadanos andinos lleguen a Venezuela sin visado; Venezuela es el único país que aún continúa exigiendo el pasaporte. Al resto de los países se puede viajar sólo con el documento nacional de identidad.

Es un gran avance que Venezuela haya eliminado el visado.

-¿Venezuela podría ser parte del Mercosur y parte asociada de la CAN?

-Sí, los cuatro países del Mercosur ya son parte asociada de la CAN y los cinco países de la CAN somos asociados del Mercosur. Tenemos una asociación recíproca.

-¿Y eso es posible manteniéndose los TLC entre Colombia y Perú con Estados Unidos, situación que provocó su salida?

-Entendemos que la salida de Venezuela, más que por una razón política, es una concepción diferente de cómo enfocar sus relaciones internacionales y el tipo de integración que desea establecer. Existen la preocupación de que al amparo de este comercio algunos productos de origen norteamericano podrían ingresar a Venezuela.

- ¿Y eso es posible?

-No, las normas andinas evitan que productos de terceros países triangulen o ingresen indebidamente, incluso si fuera necesario esas normas jurídicas se podrían hacer más exigentes. De manera que no habría razón para que ese flujo comercial sea interrumpido.

-¿Y esta situación no tendría implicaciones para el sector empresarial que comercia en la Comunidad?

-El sector empresarial, sin duda, está muy interesado en que se mantenga plenamente todo el alcance comercial. Venezuela de acuerdo con la decisión que ha tomado va a dirigirse a la Comunidad Sudamericana integrando el Mercosur y allí nos encontraremos todos porque la integración es un proceso histórico. Todos nosotros somos de alguna manera actores circunstanciales de ese proceso.

-¿Qué lectura dan ustedes a la decisión de Venezuela de abandonar la CAN y al poco tiempo del Grupo de los Tres?

-Son decisiones soberanas. Debe procurarse que los pueblos no se vean afectados, y que el proceso de integración no se vea perjudicado.

-¿No son contradictorias con los procesos de integración?

-Son un producto del interés de cómo integrarse y, en ese sentido, hay que ser respetuoso y tratar de que las cosas se conduzcan de la mejor manera posible.

(Con colaboración de Erika Hidalgo López).

Casi cuatro décadas de trabajo

El 26 de mayo se celebró el 37° aniversario de la suscripción del Acuerdo de Cartagena y al hacer un balance de casi cuatro décadas, Wagner Tizón destacó que desde un comercio casi inexistente, el año pasado se batió récord de 9.000 millones de dólares de intercambio, de los cuales 4.000 millones de dólares corresponden al comercio entre Venezuela y sus socios andinos.

“Es un comercio muy importante que sustenta varios cientos de miles de empleos y da de comer a muchas familias. Se ha demostrado que la integración andina es una plataforma para llegar mejor a otros mercados y, tal como han demostrado los estudios, un alto porcentaje de productos no tradicionales que se exportan a terceros países comenzaron por venderse entre los países andinos”, dijo.

Considera un logro que la integración trascendiera el tema comercial y llegar a lo político y lo social.

“La integración tiene una agenda amplia que busca conectarse cada vez más con los pueblos.

Hay mucho por hacer y parte de ello es acercar la integración a la población”.

Dice que parte de ese trabajo pasa por la elección, en cada país, de los diputados al Parlamento Andino, hecho que ha llevado a la población a estar más empapada del proceso integracionista y que ha ahorrado a la CAN una alta inversión en publicidad.

El caso más reciente de esta iniciativa se dio en Perú, pero le anteceden Ecuador y Venezuela, donde la lección se registró por primera vez.