«El
comercio regional con protección ya es
obsoleto»
Allan Wagner. La
principal autoridad andina hizo hincapié
en que el país debe acelerar el proceso
de consenso que garantice dos temas
medulares: la Constituyente y el
referéndum autonómico. También alertó al
sector exportador al señalar que deje de
aferrarse a la idea de vender con
preferencias
Santa Cruz, 4 de diciembre de 2005
El Deber de Bolivia
Entrevista de Gonzalo López Rodríguez
Horas antes de subirse al avión que lo
trasladaría nuevamente a la base de
operaciones de la Comunidad Andina en
Perú, el secretario general de la
institución, Allan Wagner, conversó con
EL DEBER y sin una pizca de ‘anestesia’
describió un naciente escenario, duro
pero real, del comercio andino frente al
mundo, donde el que no sea competitivo
quedará fuera.
- ¿Cómo evalúa el
ambiente político, social y económico
desde la posesión del presidente Eduardo
Rodríguez?
- Yo creo que las cosas han evolucionado
positivamente gracias a dos factores
importantes: el liderazgo del presidente
Eduardo Rodríguez, que desde el primer
momento tuvo claro que el mandato que
recibía era para llevar a cabo un
proceso electoral limpio y democrático.
En segundo lugar, la madurez de la
ciudadanía boliviana, ya que se ha
manifestado en un deseo de dar fin a
esta sucesión de circunstancias que han
llevado al reemplazo de los presidentes
y a canalizar las inquietudes y puntos
prioritarios de la agenda boliviana
hacia la Asamblea Constituyente y el
referendum autonómico. Todo indica que
el 18 de diciembre, el proceso
electoral, al cual asistiré, va a ser
exitoso.
-¿Qué aspectos
tendrá que tomar en cuenta el nuevo
Gobierno?
-Nosotros, como Secretaría General de la
CAN, hemos venido acompañando y
colaborando en este proceso por un
pedido expreso del presidente Eduardo
Rodríguez y un mandato que el Consejo
Andino de Ministros de Relaciones
Exteriores nos dio a partir de esa
solicitud boliviana. En ese sentido, el
presidente Rodríguez, desde un primer
momento, nos manifestó su preocupación e
interés por ir creando un núcleo básico
de consenso sobre cómo convocar esa
Asamblea Constituyente y el referendum
autonómico, de tal manera que el próximo
Gobierno no tenga ante sí un precipicio,
sino más bien una rampa de salida hacia
esos dos hechos que son fundamentales.
Lamentablemente, los incidentes que han
ocurrido en el proceso electoral han ido
difiriendo la posibilidad de ese trabajo
preconstituyente, aunque ya felizmente
el Presidente ha creado un Consejo
Preconstituyente integrado por
personalidades importantes y creo que lo
más urgente sería que este Consejo se
reúna lo antes posible para ir
consensuando.
-¿Qué riesgos ve
después del 18 de diciembre?
- El único que veo es que no haya un
consenso ciudadano para llevar este
proceso de transición hasta el objetivo
que se ha trazado. Es decir que en algún
momento se pueda producir un bloqueo que
impida convocar la Asamblea
Constituyente y el referéndum autonómico
y esto pueda reavivar la crisis
boliviana. Por eso, es muy importante
que desde ahora se vayan generando esos
consensos básicos que permitan convocar
estos dos procesos.
-¿Cree que será
prioritario hacer un pacto social para
encaminar los desafíos que le tocará
enfrentar al país?
-Yo creo que sí. Ese pacto social debe
ser la resultante de la Asamblea
Constituyente que va a encarar los temas
más importantes de la agenda política
boliviana que ya quedaron establecidos.
-En el ámbito
comercial regional, después de 36 años,
¿en qué estado está el proceso de
integración de la CAN?
-El balance es positivo porque los
países andinos hemos sido capaces de
construir un proceso de integración muy
sólido en lo jurídico e institucional.
También se ha logrado crear un mercado
interno ampliado que se ha convertido en
uno nacional para muchas empresas
andinas, especialmente para las pymes.
Pero hay carencias importantes, pues
aquello que comenzó como un proyecto
para desarrollarnos más rápidamente
frente a la insatisfacción que producía
el antiguo comercio, no ha rendido
beneficios en términos concretos de
desarrollo social. Debemos avanzar más
hacia la integración.
-Sin embargo, el
propio presidente en ejercicio de la CAN
y de Venezuela, Hugo Chávez, dijo que su
país no tenía nada que hacer en la CAN y
que su rumbo es el Mercosur. ¿Eso
resquebraja el proyecto de integración
andina?
-Eso lo veo como una insatisfacción del
presidente Chávez por los resultados del
proceso de integración en el ámbito
social. Él quiere poner el pie en el
acelerador para construir la nueva
Comunidad Sudamericana de Naciones y en
eso lo acompañamos. Pero eso no
resquebraja la CAN porque yo estuve en
Caracas y me entrevisté con las más
altas autoridades de Gobierno y me han
ratificado que Venezuela desea
permanecer en el bloque andino y
avanzar, al mismo tiempo, en la
construcción de la nueva Comunidad
Sudamericana de Naciones.
-Con este nuevo
proyecto regional, ¿no hay riesgo de que
se desbarate lo conseguido como CAN y
como Mercosur?
-En la medida en que la integración
sudamericana se profundice más que los
otros procesos, la CAN y el Mercosur
tenderán a desaparecer, pero será para
crear algo mejor.
- ¿Cómo afecta al
bloque andino la negociación de
Colombia, Perú y Ecuador de un TLC con
Estados Unidos?
- El hecho de que no sea la CAN que
negocie como bloque, nos crea desajustes
y hay la necesidad de asimilarlos
positivamente. Bolivia se rezagó, pero
la perspectiva es que si así lo decide,
se incorpore.
-También surge el
acercamiento entre Perú y Chile para
lograr una zona de libre comercio
bilateral.
-Es una profundización en el marco de la
Aladi y que pronto Bolivia también
firmará sin afectar a la CAN.
-¿Cuál será el
impacto del acuerdo comercial CAN-Mercosur
que entrará en vigencia en enero de
2006?
-Ya firmamos un acuerdo de libre
comercio con el Mercosur que está en
marcha y que a partir de enero entra en
vigencia, y en 12 años los aranceles con
los países del Mercosur serán cero.
Además, estamos gestionando con la Unión
Europea una acuerdo de asociación de
libre comercio. Es decir, los países ya
decidieron tener libre comercio con sus
principales socios comerciales como el
Mercosur, Estados Unidos y la Unión
Europea, quizás más adelante negociemos
con países del Asia. Si nosotros
profundizamos nuestra integración andina
y sudamericana, eso le dará a nuestras
empresas una ventaja competitiva mucho
más importante que la que den los
acuerdos de comercio con terceros
países. En ese sentido, la integración
le ganará la partida a los acuerdos de
libre comercio.
-Usted habla de una
profundización en la integración andina
y sudamericana; sin embargo, la realidad
nos muestra hechos diferentes.
-El TLC con EEUU tiene una explicación,
hubiera sido mucho mejor que los cinco
países negociáramos juntos,
lamentablemente no se han dado las
condiciones para ello porque se
postergaron las negociaciones del Alca.
Ahora nos toca asimilar esa realidad de
la mejor manera posible. En cuanto a las
otras negociaciones es parte del proceso
de integración sudamericana.
-Pero Bolivia y
Venezuela no avanzan al mismo ritmo.
¿Qué realidad comercial les tocará
afrontar?
-Venezuela está buscando incorporarse al
Mercosur y acelerar el proceso de la
Comunidad Sudamericana de Naciones.
Bolivia participa de los procesos de
integración. Sin embargo, yo creo que es
necesario que cada país tome las
decisiones para poder participar de
manera más dinámica de estos procesos de
integración. También se requiere una
agenda interna andina que nos conduzca a
tres objetivos: profundizar nuestra
integración, trabajar en potenciar a las
pymes e integrar las cadenas productivas
en los países andinos para que ganen
competitividad.
-Los industriales
aceiteros bolivianos también ven que se
desmorona el proteccionismo arancelario
dentro de la CAN. ¿Cómo sobrevivirán los
sectores productivos andinos en un
escenario comercial abierto?
-El comercio ya no se debe sostener en
márgenes de preferencia, sino en
condiciones de productividad y
competitividad. Hoy en día nuestra
integración se da en un contexto de
globalización, a diferencia de hace 40
años, cuando la integración consistía en
construir una fortaleza amurallada para
hacerse fuertes y luego salir al mundo.
En el escenario actual, el
proteccionismo arancelario en el
comercio regional es obsoleto.
-¿No es un suicidio
comercial ponerse a competir en precios
con producción subsidiada como la
estadounidense?
-Uno es grande porque tiene la grandeza
en la mente. Bolivia no es pequeña, es
un gran país que tiene grandes
condiciones. Además de sus ingentes
recursos naturales, tiene una elevada
calidad en su gente. No hay que tenerle
miedo a la competencia, hay la necesidad
de crear las condiciones para que esa
competencia beneficiosa redunde en el
bienestar del pueblo. Bolivia no se va a
desarrollar vendiendo sólo soya y
derivados de soya al mercado andino, que
es demasiado pequeño. El mercado
sudamericano tampoco es más grande
porque ahí están los grandes productores
de soya como Brasil, Argentina y
Paraguay. Entonces, lo que debemos hacer
es complementar cadenas productivas,
mejorar la productividad y
competitividad y salir juntos a los
grandes mercados mundiales. Ahora,
tampoco hay que ser suicida, hay que
mantener los espacios de tiempo. Eso es
lo que está gestionando el Gobierno de
Bolivia con sus socios andinos para
cuando ocurra el TLC con Estados Unidos,
de tal manera que la soya y sus
derivados, provenientes de ese país, no
se desgraven de inmediato. El que no sea
competitivo quedará fuera del mercado.
-¿Cuáles serán los
temas prioritarios en la cumbre de enero
de 2006 en Venezuela?
-Enrumbar el proceso de integración
andino, converger hacia la Comunidad
Sudamericana de Naciones y la inserción
comercial con el mundo.
Perfil
Diplomático andino
de integración
“Soy andino por los cuatro costados”,
afirma el peruano Allan Wagner, que en
2008 culminará su gestión como
Secretario General de la CAN al afirmar
que está vinculado con el proceso de
integración andina y sudamericana desde
sus orígenes.
El ejecutivo hizo conocer que 40 de sus
63 años estuvo en la carrera diplomática
de su país.
Fue dos veces canciller de Perú y
embajador en EEUU, España y Venezuela.
Colaboró en la organización de la
tercera reunión de la Comisión Mixta de
la Declaración de Bogotá-Colombia
(1966), donde se sentaron las bases para
el Acuerdo de Cartagena. “El objetivo
que me planteé cuando asumí la
Secretaría de la CAN (hace dos años) fue
seguir luchando por la integración y el
bienestar de los pueblos”.