La Comunidad Andina (CAN) se dispone a
reforzar las relaciones con la Unión
Europea (UE) a todos los niveles para
potenciar su inserción en el actual
mundo globalizado y evitar una excesiva
dependencia de Estados Unidos.
Esta es una de los principales puntos
que figuran en la agenda de los
presidentes de Bolivia, Colombia,
Ecuador, Perú y Venezuela para la cumbre
que celebrarán en Quito entre los
próximos días 8 y 12.
La diplomacia de Ecuador, país que ha
ocupado durante los últimos doce meses
la secretaria pro-témpore de la CAN,
prepara estos días los detalles finales
este XV Consejo Presidencial Andino, al
término del cual traspasará a Perú la
dirección de los mecanismos
institucionales.
El subsecretario de Asuntos
Multilaterales de la Cancillería
ecuatoriana, José Piedrahita, señaló a
los medios de comunicación que las
relaciones con la UE han adquirido una
dimensión estratégica para la Comunidad
Andina.
Destacó como uno de los principales
logros de la gestión anual ecuatoriana
la conclusión del acuerdo de diálogo
político con la UE y el inicio de
negociaciones de un futuro acuerdo de
asociación con ese bloque.
"No estamos ya mirando sólo hacia
Estados Unidos y a su mercado, porque
hemos comprendido que la CAN debe
abrirse al mundo entero, con preferencia
hacia Europa, que es la mayor potencia
comercial del planeta, pero también con
el MERCOSUR, China, Rusia, India, Canadá
y Japón", afirmó el alto funcionario.
Puntualizó que la UE, con la cual
comenzarán el día 20 conversaciones para
el acuerdo de Asociación de Libre
Comercio, tiene mucho interés en hacer
un seguimiento de las políticas internas
y el nivel de cohesión entre los cinco
países de la CAN.
Estos, a su vez, tratan de adaptarse a
la profunda metamorfosis política,
institucional y jurídica que experimenta
la nueva Unión Europea ampliada a 25
miembros.
"El principal inconveniente que nos
plantean los europeos -reconoció
Piedrahita- es la falta de un arancel
externo común interno, cuyo logro se
viene aplazando y que figura como una
condición imprescindible para culminar
las negociaciones de un tratado de libre
comercio con la UE".
"Es lógico -añadió- que un empresario
europeo quiera garantías de que un
producto suyo que llegue a uno de los
cinco países de la CAN no vaya a sufrir
después nuevos gravámenes aduaneros al
circular dentro del espacio económico
andino".
Medios diplomáticos consultados por EFE
opinaron que mientras que la UE quiere
concluir acuerdos con bloques de países
que previamente hayan alcanzado niveles
adecuados de armonización interna,
Estados Unidos prefiere la estrategia de
negociar con países de forma bilateral.
Tal es el caso del Tratado de Libre
Comercio (TLC), para cuya negociación se
han coordinado parcialmente tres países
del CAN (Colombia, Ecuador y Perú),
mientras que los otros dos (Bolivia y
Venezuela) no lo han hecho.
Piedrahita opinó que, "en la práctica,
esta dicotomía puede llegar a plantear
en el futuro el peligro de que ambos
procesos negociadores entren en un curso
de colisión".
Carlos Abad, ministro consejero de
Servicio Exterior, recordó que en
diciembre pasado se firmó en Roma un
acuerdo con la UE para impulsar la
cooperación en cincuenta grandes temas
políticos y comerciales.
"La UE -dijo el diplomático ecuatoriano-
considera que la Comunidad Andina debe
modernizar y coordinar internamente
aspectos estructurales importantes como
las aduanas, el funcionamiento de los
puertos y la legislación sobre productos
farmacéuticos y laboratorios".
"Para ello -concluyó- la UE ha donado a
la CAN once millones de euros, que se
dedicarán en parte a divulgar en todos
los niveles sociales y productivos de
los cinco países andinos, con especial
énfasis en las microempresas, las
oportunidades que abren los acuerdos con
Europa". EFE