Unión aduanera andina es un imperativo frente al reto del ALCA
Agencia EFE
Quito, 20 de junio de 2002

La Unión Aduanera andina es un "imperativo" de la subregión para enfrentar el reto de la negociación del ALCA como un grupo de países y no de forma individual, advirtió hoy el ministro ecuatoriano de Comercio Exterior, Richard Moss.

El ministro informó en rueda de prensa de la "voluntad política" expresada en la reunión que se llevó a cabo el pasado lunes en Lima, en la que ministros andinos pusieron el 15 de octubre de 2002 como fecha tope para la presentación del Arancel Externo Común, para las negociaciones de acceso en el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

Para cumplir el plazo fijado para definir la estructura del Arancel Externo Común (AEC) se estableció que los países miembros de la Comunidad Andina presentarán antes del 28 de junio las listas completas de productos con sus respectivas propuestas de niveles arancelarios, incluyendo criterios de flexibilidad.

El grupo técnico negociador se reunirá del 8 al 12 de julio para concertar aproximaciones en las listas de productos, que serán examinadas por los ministros andinos de Comercio en un nuevo encuentro previsto para el 18 y 19 de julio.

El ministro ecuatoriano de Comercio explicó asimismo que la Secretaría General de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) presentará al grupo negociador los análisis técnicos sobre aplazamientos arancelarios, bienes no producidos en la subregión y preferencias comerciales con terceros países.

Estos datos servirán para evaluar el impacto en la unión aduanera o efectuar correcciones en caso de distorsión.

La Secretaría General deberá presentar también en la reunión del Grupo Negociador, del 8 al 12 de julio, una propuesta para el tratamiento de los Regímenes Aduaneros Especiales en la CAN, con base a ejemplos de integración como la Unión Europea.

Frente a las resistencias que algunos industriales ecuatorianos han manifestado respecto al proceso de unión aduanera y fijación del arancel externo común andino, Richard Moss aseguró que habrá flexibilidad en la negociación, con aranceles más altos para sectores sensibles, como el textil o agropecuario.

Consideró que el mayor reto que tienen los industriales ecuatorianos es el ALCA y una mayor competitividad en una economía regional y global.

Moss estimó que el universo arancelario para estudiar la escala a aplicar abarca a unos 6.600 productos. EFE