Presidente de Ecuador invoca a "pacto universal de supervivencia"

Agencia EFE
Quito, 17 de octubre de 2007

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, invocó hoy en el encuentro internacional "Clima Latino" a asumir un "pacto universal de supervivencia" para combatir el cambio climático y los daños, en general, al medioambiente.

El jefe de Estado consideró que se debe cambiar el concepto sobre el desarrollo, al considerar que el actual no es sustentable y ha tenido un severo impacto en el medioambiente.

"No solo necesitamos luchar contra el cambio climático sino buscar otro concepto, otra noción de desarrollo. Lo que hoy conocemos como tal es sencillamente imposible de generalizar, no es sustentable", dijo Correa al inaugurar el Encuentro Internacional sobre Cambio Climático en América Latina.

Correa, un economista de 44 años, criticó el consumismo en el mundo y parafraseando al canciller de Bolivia, David Choquehuanca, aseguró que se debe tratar de vivir bien y no sólo preocuparse de vivir mejor.

En la inauguración de la reunión en la Iglesia de La Compañía, en el centro histórico de Quito, el jefe de Estado lamentó que el clima global haya sido "alterado de manera grave".

Tras enumerar varios daños al medio ambiente, a los que resumió en un "catálogo del apocalipsis del plantea tierra", pidió que se tenga una "conciencia universal" para defender al medioambiente.

Para enfrentar los daños al medioambiente, según Correa, se debe, entre otras acciones, frenar los "inusitados y arbitrarios niveles de consumo de países del mal llamado mayor desarrollo".

"No podemos seguir la práctica de una economía basada en la presión de la competencia y la rentabilidad en el más corto tiempo posible, porque tras esa máscara se esconden los impactos ambientales de mayor gravedad", añadió.

Por ello invocó a la unidad en un "pacto universal de supervivencia" y tras criticar la posición de ciertos países en la reciente Asamblea de las Naciones Unidas, expresó su esperanza de que la ONU actúe en mayor medida para defender el medioambiente.

En ese sentido, indicó que le gustaría que la ONU presente una lista de "los naciones que están acabando con nuestro planeta, de esos terroristas ambientales que, por su ambición e hiper consumismo, van a acabar la vida en el planeta tierra".

Correa recordó que su gobierno adelanta un proyecto para mantener en la reserva ecológica de Yasuní, en la Amazonía, el petróleo bajo tierra en el campo Ishpingo-Tambococha-Tiputini, a cambio de una compensación internacional, por la que esperará hasta junio de 2008.

El jefe de Estado lamentó que la injusticia "se haya globalizado producto del calentamiento global porque los países pobres, no responsables de la tragedia, son afectados en mayor grado porque no tienen la capacidad de responder a desafíos de tales dimensiones".

El Secretario de la Comunidad Andina (CAN), el ecuatoriano Freddy Ehlers, reveló que mañana entregarán a Correa 21 propuestas de la sociedad civil de América Latina, nacidas de la reunión internacional, para que éste las democratice entre sus colegas de la región y las usen como bandera en reuniones mundiales.

Al término de la intervención de Correa, un budista le entregó una bufanda blanca, "para que lidere la paz en América Latina".

Oswaldo Canziani, que junto al ex vicepresidente estadounidense Al Gore ganó el Premio Nobel de la Paz por sus denuncias sobre el medioambiente, instó a "empezar por dar valor a lo nuestro".

"La dicotomía ciencia-política ha sido trágica en América Latina y lo que hay que hacer es que se unan los grupos", puntualizó en entrevista con Efe al recalcar que es "necesario que la gente reaccione" y que se ejecuten las leyes existentes.

La gente "debe reconocer que los recursos son nuestros, como ha hecho Bolivia, por ejemplo, con el petróleo, y no de la gente que viene y se lo lleva. Es un tema crítico, difícil pues nuestra cultura ha estado modulada por intereses internacionales", anotó al insistir en que "tenemos que volver a nuestro patrimonio".

Canziani aseguró que es "horroroso" que haya muchos latinoamericanos que sirvan de "testaferros" para intereses de países desarrollados que abusan de los recursos de los menos desarrollados. EFE