UE y andinos "satisfechos" por el curso de negociaciones
pero reconocen que aún hay asuntos por resolver

Agencia EFE
Bruselas, 14 de diciembre de 2007

La Comisión Europea (CE) y la Comunidad Andina (CAN) coincidieron hoy en mostrarse "satisfechas" por el curso de las negociaciones para lograr un acuerdo de asociación entre ambas regiones, que podría llegar a inicios de 2009, aunque para ello quedan asuntos "complicados" por resolver.

Así se expresaron ambas partes al concluir hoy la segunda ronda de negociaciones para lograr el compromiso, que fortalecería la integración regional andina y los vínculos comerciales entre las dos regiones, que actualmente superan los 11.900 millones de euros (17.200 millones de dólares) en intercambios.

El inicio de las negociaciones para el acuerdo -que se sustentaría en tres pilares básicos: el político, el de cooperación y el comercial- se acordó en la localidad boliviana de Tarija el pasado 14 de junio, y la primera ronda de contactos entre representantes de la UE y de la CAN (Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia) se celebró en septiembre pasado en Bogotá.

Las negociaciones a lo largo de esta semana en Bruselas se dividieron en 14 mesas de trabajo, sobre las que se debatió entre otros asuntos del acceso a mercados, de normas sanitarias y fitosanitarias, de propiedad intelectual y de compras públicas, y donde también se habló de inmigración, terrorismo, desarme y lucha contra la droga.

Al término de las mismas, "satisfacción" y "optimismo" fueron los términos empleados respectivamente por la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, y por el vicecanciller colombiano, Camilo Reyes, cuyo país está a cargo actualmente de la Secretaría pro tempore de la CAN.

En declaraciones a Efe, Reyes explicó que, sobre la base del esquema de negociaciones previsto para 2008, cree que "deberíamos estar muy cerca de una conclusión en el año entrante y lograr un acuerdo de asociación a principios de 2009".

Incluso, fue más allá y dijo "ojalá fuéramos capaces de lograrlo a finales de 2008", aunque reconoció ser "demasiado optimista".

Ninguno de los representantes consultados quiso aludir a acuerdos alcanzados durante las negociaciones hoy clausuradas, a excepción del vicecanciller, que apuntó "la definición de algunos párrafos" y la "aproximación de posturas".

En ese sentido se expresó también Ferrero-Waldner, para quien las negociaciones "dieron como fruto no sólo un mayor acercamiento" entre ambas partes en ciertos temas, "sino que incluso permitieron llegar a acuerdos sobre disposiciones del futuro acuerdo".

La Comisión Europea, que recibió un mandato de la UE para negociar, recordó que el acuerdo se negocia "región a región" y "ayudará a insertar a la CAN en la economía mundial, desarrollando economías más amplias y más estables, capaces de atraer la inversión".

La UE tiene más de 494 millones de habitantes y un Producto Interior Bruto (PIB) de 16,9 billones (un millón de millones) de dólares, y la CAN unos 98 millones de habitantes y un PIB de 243.000 millones de dólares.

Según dijo a Efe el embajador boliviano ante la UE, Cristian Inchauste, además de mejorar sus opciones comerciales, el "intenso trabajo" en la negociación buscaba "catalizar el proceso de integración entre los andinos", una de las prioridades para Bolivia.

A pesar de la satisfacción expresada por las partes, ambas reconocieron que el camino para lograr un acuerdo "no está exento de dificultades", será "complicado" y requerirá "esfuerzos, creatividad y determinación", declaró la comisaria.

Entre los "temas difíciles" de la negociación, Reyes citó "el de inmigración, donde vamos a tener que trabajar bastante más" y donde hasta ahora se realizó "un intercambio de información" en relación a los derechos de los inmigrantes y las remesas (fondos que envían a sus países de origen).

Asimismo, aludió a "cláusulas de terrorismo y desarme" como otros elementos sobre los que hay que negociar "para determinar cómo van a cooperar los países en la lucha contra el terrorismo y para fomentar el desarme".

Según el vicecanciller, "ahí mantenemos diferencias y hay que afinar conceptos". EFE