La Comisión Europea
(CE) y la Comunidad Andina (CAN)
coincidieron hoy en mostrarse
"satisfechas" por el curso de las
negociaciones para lograr un acuerdo de
asociación entre ambas regiones, que
podría llegar a inicios de 2009, aunque
para ello quedan asuntos "complicados"
por resolver.
Así se expresaron
ambas partes al concluir hoy la segunda
ronda de negociaciones para lograr el
compromiso, que fortalecería la
integración regional andina y los
vínculos comerciales entre las dos
regiones, que actualmente superan los
11.900 millones de euros (17.200
millones de dólares) en intercambios.
El inicio de las
negociaciones para el acuerdo -que se
sustentaría en tres pilares básicos: el
político, el de cooperación y el
comercial- se acordó en la localidad
boliviana de Tarija el pasado 14 de
junio, y la primera ronda de contactos
entre representantes de la UE y de la
CAN (Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia)
se celebró en septiembre pasado en
Bogotá.
Las negociaciones a
lo largo de esta semana en Bruselas se
dividieron en 14 mesas de trabajo, sobre
las que se debatió entre otros asuntos
del acceso a mercados, de normas
sanitarias y fitosanitarias, de
propiedad intelectual y de compras
públicas, y donde también se habló de
inmigración, terrorismo, desarme y lucha
contra la droga.
Al término de las
mismas, "satisfacción" y "optimismo"
fueron los términos empleados
respectivamente por la comisaria europea
de Relaciones Exteriores, Benita
Ferrero-Waldner, y por el vicecanciller
colombiano, Camilo Reyes, cuyo país está
a cargo actualmente de la Secretaría pro
tempore de la CAN.
En declaraciones a
Efe, Reyes explicó que, sobre la base
del esquema de negociaciones previsto
para 2008, cree que "deberíamos estar
muy cerca de una conclusión en el año
entrante y lograr un acuerdo de
asociación a principios de 2009".
Incluso, fue más allá
y dijo "ojalá fuéramos capaces de
lograrlo a finales de 2008", aunque
reconoció ser "demasiado optimista".
Ninguno de los
representantes consultados quiso aludir
a acuerdos alcanzados durante las
negociaciones hoy clausuradas, a
excepción del vicecanciller, que apuntó
"la definición de algunos párrafos" y la
"aproximación de posturas".
En ese sentido se
expresó también Ferrero-Waldner, para
quien las negociaciones "dieron como
fruto no sólo un mayor acercamiento"
entre ambas partes en ciertos temas,
"sino que incluso permitieron llegar a
acuerdos sobre disposiciones del futuro
acuerdo".
La Comisión Europea,
que recibió un mandato de la UE para
negociar, recordó que el acuerdo se
negocia "región a región" y "ayudará a
insertar a la CAN en la economía
mundial, desarrollando economías más
amplias y más estables, capaces de
atraer la inversión".
La UE tiene más de
494 millones de habitantes y un Producto
Interior Bruto (PIB) de 16,9 billones
(un millón de millones) de dólares, y la
CAN unos 98 millones de habitantes y un
PIB de 243.000 millones de dólares.
Según dijo a Efe el
embajador boliviano ante la UE, Cristian
Inchauste, además de mejorar sus
opciones comerciales, el "intenso
trabajo" en la negociación buscaba
"catalizar el proceso de integración
entre los andinos", una de las
prioridades para Bolivia.
A pesar de la
satisfacción expresada por las partes,
ambas reconocieron que el camino para
lograr un acuerdo "no está exento de
dificultades", será "complicado" y
requerirá "esfuerzos, creatividad y
determinación", declaró la comisaria.
Entre los "temas
difíciles" de la negociación, Reyes citó
"el de inmigración, donde vamos a tener
que trabajar bastante más" y donde hasta
ahora se realizó "un intercambio de
información" en relación a los derechos
de los inmigrantes y las remesas (fondos
que envían a sus países de origen).
Asimismo, aludió a
"cláusulas de terrorismo y desarme" como
otros elementos sobre los que hay que
negociar "para determinar cómo van a
cooperar los países en la lucha contra
el terrorismo y para fomentar el
desarme".
Según el
vicecanciller, "ahí mantenemos
diferencias y hay que afinar conceptos".
EFE