Agencia EFE
Quito, 11 de setiembre de 2007
Delegados de Bolivia, Colombia, Ecuador
y Perú se comprometieron en Quito en
convertir a la Comunidad Andina en una
"región de manos limpias" y en combatir
decididamente la corrupción.
Unos 30 delegados de los cuatro países,
autoridades y especialistas en
anticorrupción, se congregaron en la
sede de la cancillería ecuatoriana para
participar en el I Reunión del Plan
Andino de lucha contra la Corrupción.
"La corrupción es un fenómeno que afecta
los diferentes ámbitos del quehacer
público y privado", así como "la pobreza
y la violencia", afirmó el vicecanciller
ecuatoriano, Diego Stacey, al inaugurar
el encuentro que concluirá este
miércoles.
Durante la cita, los comisionados prevén
adoptar un "plan realista y práctico"
para combatir la corrupción y para crear
"una región de manos limpias", apuntó
Stacey.
Según el vicecanciller ecuatoriano, la
corrupción "rompe el tejido social y
disminuye la confianza de los ciudadanos
en las instituciones" públicas y
privadas, así como en los gobiernos,
además de generar inmensas pérdidas
económicas.
Pese a que ese fenómeno ha sido ubicado
como uno de los grandes males de la
actualidad, la lucha contra la
corrupción "sigue siendo una asignatura
pendiente" que requiere de redoblados
esfuerzos para eliminarlo, añadió Stacey.
El Plan Andino contra la Corrupción, que
se prevé analizar en la cita de Quito,
pretende convertirse en un mecanismo que
frene la corrupción y que fortalezca los
instrumentos internacionales existentes,
que se encaminan al mismo objetivo,
apuntó.
Stacey señaló que el gobierno
ecuatoriano se encuentra empeñado, como
en los demás países andinos, en aplicar
"cambios estructurales profundos para
eliminar las causas de la corrupción" y
de hacer transparente el manejo del
dinero público.
Puso como ejemplo los programas del
denominado "gobierno electrónico", que
busca "transparentar" y hacer visible
hacia la sociedad el manejo de los
recursos del Estado.
Pese a los esfuerzos internacionales
para combatir la corrupción, "el
fenómeno ha rebasado fronteras", por lo
que se necesita la cooperación regional
para combatirlo, añadió, tras señalar
que también se requiere, en el caso de
los andinos, hacer compatibles las
normas nacionales con el objetivo común
de anticorrupción.
Por su parte, el secretario general de
la Comunidad Andina, el ecuatoriano
Freddy Ehlers, que también participa en
el encuentro, dijo que la región debe
retomar principios ancestrales indígenas
para combatir la corrupción.
Según Ehlers, la Comunidad debe colgarse
un cartel con uno de los principios que
rige en las comunidades indígenas
andinas: "Ama shúa, ama quilla, ama
llulla (en quechua). Ahí se resume todo,
es decir, no robar, no mentir y no ser
ocioso".
Ese principio, señaló Ehlers, resume la
actitud que deben tener las autoridades
y el objetivo de los planes contra la
corrupción.
"Las autoridades deben decir lo que
piensan y hacer lo que dicen", remarcó
Ehlers, tras apostillar que, el Plan
Andino contra la Corrupción, es una
muestra de la "nueva era" que vive la
región. EFE