"Perú debe cumplir su compromiso"
Entrevista de Juan Vargas al Embajador
Allan Wagner Tizón, Secretario General
de la CAN
El Comercio de Perú
Lima, 3 de setiembre de 2005
Todos
los países son conscientes de que en el
futuro el arancel externo común será
cero.
Tras
varias décadas todavía es válida la
pregunta:
¿Qué es lo que en
el fondo busca la Comunidad Andina de
Naciones, también llamada CAN?
La CAN
siempre planteó el tema del desarrollo,
pero ha sido influida por el pensamiento
que impera en cada período: primero
buscó planificar la producción, luego se
concentró en el tema comercial; con la
crisis de la deuda, todos los países se
encerraron en su mercado hasta que, en
1996, se recuperó la idea del mercado
andino y se amplió la agenda hacia la
integración política y social.
La
integración se hace no solo para
comerciar más, se hace para desarrollar,
para generar las capacidades que
permitan resolver esa brecha social
histórica de la pobreza y, al mismo
tiempo, insertarnos internacionalmente
en mejores condiciones. Nuestro lema es
"Desarrollo e inserción internacional
con inclusión social". Es un proceso
multidimensional, abarca aspectos
políticos, económicos y sociales.
En el Perú se
afirma que lo comercial en la CAN no
funciona. ¿Podría el país tomar solo una
parte de esos tres elementos?
No, es un
solo proyecto. No se puede decir esto sí
y esto no, porque entonces estaríamos
hablando no de un proyecto de
integración, sino de cooperación o
coordinación, como el Grupo de Río. El
mercado andino es muy importante
cualitativamente. El comercio
intraandino del Perú está en 8% de
total, pero, de ese porcentaje, casi el
90% son productos industriales de alto
valor agregado. El andino es el segundo
mercado en importancia para
exportaciones con valor agregado. Eso no
es poca cosa, son miles de puestos de
trabajo formales. Además sirve de
plataforma, pues las empresas medianas y
pequeñas tienen su primera experiencia
de exportación a nivel andino y después
empiezan a vender a los países
desarrollados. En el caso del Perú,
durante muchos años, la política era
mirarse al ombligo. Ahora hay la
conciencia colectiva de que para
desarrollarnos debemos ir a los grandes
mercados y por eso las exportaciones a
la CAN han crecido 40% en un año.
Sin embargo, los
líderes exportadores han dicho que es
mejor salirse de la CAN.
Yo he
hablado con Luis Vega Monteferri
(presidente de ÁDEX) y él dice que no
declaró eso, sino que había que examinar
la participación del Perú. En el fondo,
la preocupación es que el hecho de
profundizar la integración nos obligue a
subir aranceles y a encarecer los
productos que se importan, perjudicando
a consumidores e industriales. Pero es
una preocupación que no tiene razón de
ser, pues se ha acordado una política
arancelaria común en el que cada país
conservará sus aranceles y habrá un
mecanismo separado para la negociación
con otras partes del mundo.
¿Es decir que el
arancel común será en realidad dos o
tres aranceles comunes?
Estamos
trabajando en un marco en el cual cada
país entrará con su arancel nacional y
se iniciará un proceso de convergencia
hacia los niveles más bajos que demorará
el tiempo que se acuerde. Todos los
países son conscientes de que la
tendencia es que al final el arancel
común sea cero.
¿Habrá un arancel
común para los productos europeos?
Se
colocará un punto inicial de
desgravación común al cual todos los
países tendrán que adaptarse. Eso
tampoco significará que algún país deba
subir sus aranceles.
¿El arancel
externo común no implicará un incremento
de aranceles?
Absolutamente. Eso está descartado.
¿Por qué entonces
tanta oposición?
Diría que
por desconocimiento.
¿Y será posible
renegociar la incorporación plena del
Perú a la zona de libre comercio?
No hay que
negociar. El Perú debe cumplir su
compromiso.
Pero hay sectores que
podrían verse perjudicados...
Para eso
hay mecanismos de protección como las
salvaguardias, pero deben usarse dentro
de la zona de libre comercio.
Nos juntamos,
pero cada uno conserva sus propias
normas; tenemos un arancel común, pero
cada uno puede fijar sus niveles;
tenemos una justicia común, pero no se
respetan sus fallos. ¿No le parece que
esta integración es muy retórica, pero
en la práctica no es real?
No, hay
una mala apreciación. Primero porque la
zona de libre comercio sí funciona.
El Perú no
participa.
Sí
participa, salvo en pocos productos,
además con un tratamiento excepcional.
El resto de países sí participa.
Pero igual, es
perforada con barreras paraarancelarias.
Son
mecanismos previstos en la legislación.
Además, el nivel de efectividad del
sistema de solución de controversias es
muy alto, llega al 90%. Cuando se
aplican salvaguardias, se las estudia y
si no tienen razón de ser, se pide que
se levanten, y si no hacen caso, el
Tribunal Andino los obliga. La Comunidad
Andina no es un cascarón vacío que flota
en la retórica, aquí hay cosas reales.
El otro reto de
la CAN es estar listos para negociar con
Europa en mayo del 2006. ¿Se podrá?
Lo vamos a
lograr. Es la meta que nos hemos trazado
y trabajamos para ello. Esto significa
un gran esfuerzo para los países
andinos, en temas sanitarios, normas
técnicas y de transporte, para que el
producto que llega al territorio andino
pueda circular libremente por los cinco
países. Quizá no en mayo, pero para
entonces estaremos en camino de
lograrlo.
Perú quiere
cambiar zona comercial
El Perú se
reunirá con sus socios andinos para
tratar de replantear su ingreso pleno a
la zona de libre comercio de la
Comunidad Andina, el cual debe
concretarse desde el 1 de enero del
2006, señaló el ministro de Economía,
Fernando Zavala. Indicó que han pedido
reunirse con la Secretaría General de la
CAN y estimó que en los próximos dos o
tres meses se deberán sentar todos los
países andinos para ver el tema.
"Legalmente (la incorporación del Perú)
entra en vigencia el próximo año,
entonces debe haber una decisión de
todos los países y hacia eso queremos
movernos para que se replanteen los
acuerdos comerciales", indicó en CPN
Radio.
Agregó que
la integración andina es positiva en
términos políticos, pero que también
debe asegurarse que la parte comercial y
económica caminen en el mismo sentido.
Para
acogerse plenamente a la zona de libre
comercio, el Perú debe dejar de cobrar
aranceles a unos ocho productos
procedentes de Bolivia, Colombia y
Venezuela, entre los que se encuentran
algunos sensibles como el azúcar, las
harinas y los combustibles, este último
de alto impacto fiscal. Los productores
de azúcar sostienen que no podrían
competir con sus colegas de Colombia y
Bolivia, mientras que los de harina y
fideos señalan que antes de desgravar,
necesitan que su insumo, el trigo, pague
el mismo arancel vigente (y más bajo) en
esos países.
El
secretario general de la Comunidad
Andina de Naciones aclara que el país no
subirá sus aranceles para formar el
Arancel Externo Común y la Zona de Libre
Comercio.
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