El futuro de la Comunidad Sudamericana

Por Ernesto Pinto-Bazurco, Embajador peruano
El Comercio de Perú
Lima, 27 de diciembre de 2004

El desarrollo es un largo camino que se inicia con la integración. Este a su vez es el mecanismo más seguro para superar históricas divisiones que, a espaldas de los verdaderos intereses de los pueblos, han fomentado solo el atraso en nuestras naciones.

Visionarios de la talla de Simón Bolívar y diplomáticos como Paz Soldan y García Bedoya supieron que la integración de América del Sur es un destino histórico. Esto ha inspirado al trabajo de muchas generaciones de diplomáticos peruanos. La integración sudamericana con inclusión social tomará un camino definitivo para seguir fortaleciendo la democracia.

La integración se ha constituido en una plataforma para la proyección de nuestras sociedades hacia el escenario internacional. La cooperación solidaria en diversas áreas que incluye el ámbito político y social contribuye a promover el bienestar de nuestras poblaciones. Facilita el acercamiento para avanzar en la consolidación del espacio de integración sudamericano.

La Comunidad Sudamericana de Naciones destaca la voluntad de nuestros países de preservar el ideal político de la integración que le ha permitido afrontar a los retos de un mundo en cambio permanente. Así como Europa dio una clara respuesta a las consecuencias nefastas de la Segunda Guerra Mundial con la formación de la Unión Europea, América del Sur responde al desafío de la pobreza con la Comunidad Sudamericana de Naciones.

Entre los retos en la lucha contra la pobreza se encuentran la superación de la alta concentración de la riqueza y la necesidad de asegurar el crecimiento sostenido de nuestras economías y el mejoramiento de las condiciones de vida de nuestros pueblos. Es necesario desarrollar políticas y programas orientados a generar una mejor distribución del ingreso, a mejorar el acceso a la educación, la salud y la calidad de alimentación, así como a potenciar los beneficios sociales de la integración en un marco del desarrollo y dentro de este contexto a dar oportunidad de empleo y justicia.

En el contexto del doble desafío al que hoy se enfrentan los países para superar la brecha social interna y facilitar una inserción internacional eficaz e incluyente, la Comunidad Sudamericana de Naciones es una respuesta moderna a los desafíos de la globalización, que permite además evidenciar una visión de solidaridad con el mundo.

Son estas bases sociológicas las que garantizan el futuro de la Comunidad Sudamericana de Naciones sobre las que hoy debemos congratularnos. Resulta elocuente la declaración que para la ocasión realizó la UE: "La Unión Europea saluda este paso hacia una próxima integración regional y espera continuar con la buena cooperación con sus socios sudamericanos".