Interdependencia y armonización de políticas económicas 
en la integración andina

El Comercio, Lima - Perú.
Por Jorge Vega, Director General
Secretaría General de la CAN
www.elcomercioperu.com.pe
Lima, 23 de octubre de 1998

Una consecuencia inmediata de la integración es la interdependencia entre los países miembros y la necesidad creciente de coordinar políticas económicas y macroeconómicas.

En el contexto de la integración andina, la coordinación de instrumentos y políticas económicas adquirió impulso sobre todo a partir de finales de la década pasada cuando los países adoptaron modelos de desarrollo similares y aceleraron la apertura recíproca de sus mercados.

Los ejemplos de coordinación registrados en lo que va de la presente década son múltiples: el tratamiento a los subsidios a las exportaciones, los regímenes comunes de inversión y de propiedad intelectual, el arancel externo común, que se sumaron a otros anteriores como el de la doble tributación.

Cada una de esas acciones fue generando una mayor interdependencia entre los países andinos y determinó, como era lógico esperar, que las medidas económicas adoptadas en un país tengan cada vez mayor incidencia en los otros.

En efecto, cuando el comercio entre los países andinos era del 4 por ciento del total exportado al mundo, no había mayores repercusiones si uno de ellos devaluaba. En cambio cuando -como ahora- el comercio bordea el 14 por ciento del total y supera en algunos casos el 20 por ciento, sucede todo lo contrario.

Teniendo en cuenta esta mayor interdependencia y la necesidad de generar las condiciones para que ésta se profundice en el camino a la construcción de un Mercado Común Andino, los ministros de Hacienda y Finanzas, Bancos Centrales y responsables de la Planeación Económica de los países andinos, constituidos como Consejo Asesor, acordaron reunirse periódica y regularmente para impulsar el proceso de armonización de políticas macroeconómicas.

La primera reunión la celebraron en marzo del presente año, oportunidad en la que se planteó la elaboración de una Agenda para la Armonización de las Políticas Macroeconómicas. La segunda la realizarán este 24 de octubre, en el curso de la cual efectuarán una revisión de lo avanzado en estos últimos ocho meses.

En consecuencia, no sólo hay un reconocimiento expreso de la importancia de la armonización sino que existe claridad, como resultado de esa primera reunión, acerca de los pasos que se tienen que dar para avanzar en la consecución de ese objetivo.

La idea es, en primer lugar, continuar con las tareas de la Agenda de Armonización para la próxima Cumbre de Presidentes Andinos, que incluiría los detalles y procedimientos que se tendrán que seguir en el proceso de armonización y los aspectos de la política cambiaria, monetaria o fiscal que deben comenzar a coordinarse.

Paralelamente se está avanzando en el desarrollo, a nivel técnico, de temas como la creación de un sistema andino de información estadística, intercambio de información de políticas macroeconómicas, armonización de normas de regulación prudencial de la banca y normas contables, doble tributación e inversiones.

En el marco de diversas reuniones técnicas, celebradas de marzo a la fecha, se ha logrado coordinar algunos procedimientos de supervisión de los bancos; se han establecido procedimientos de suministro, información y divulgación de información estadística; se ha intercambiado información de las políticas macroconómicas; y se ha analizado la legislación en materia de inversión y de doble tributación, entre otras acciones.

Todo esto se ha venido efectuando de acuerdo a un cronograma y se seguirá profundizando en cada uno de ellos. Por ejemplo en doble tributación, luego de haberse revisado la Decisión 40, vigente desde 1971, y efectuado un análisis comparativo de la legislación de los países, en el futuro inmediato se procederá a la elaboración de un proyecto de Decisión que la sustituya.

Las ventajas de actuar coordinadamente son múltiples. Una de ellas es que están en mejores condiciones para contrarrestar shocks externos como el de la crisis asiática y constituirse en una especie de colchón protector. Frente a la disminución de la demanda externa de sus productos, se pueden volcar al mercado ampliado, que además tiene la ventaja de estar constituido fundamentalmente de bienes manufacturados.

Esto está ocurriendo en la práctica gracias a la eliminación de los aranceles internos. Entre enero y agosto del presente año, mientras que las exportaciones de los países andinos al mundo experimentaron una caída de aproximadamente 18 por ciento, las exportaciones destinadas al mercado andino se incrementaron en alrededor del 3 por ciento.

Es por esto que no resulta exagerado afirmar que una base para el éxito económico de los países andinos está en la armonización de sus políticas.