"Una Política Exterior basada en la soberanía nacional y la ejecución de una diplomacia económica y social"
Entrevista al Canciller del Perú, Embajador Manuel Rodríguez Cuadros

Fuente: Revista Caucus, Diplomática y Cultural, Marzo 2004

Embajador de carrera, Manuel Rodríguez Cuadros, ratificado ministro de Relaciones Exteriores, sostiene que su gestión, continuando con lo esencial de la política exterior impulsada por su antecesor, Allan Wagner, abrirá nuevos desarrollos a la diplomacia peruana. Anuncia siete prioridades esenciales en la acción externa del Perú. Una Diplomacia de continuidad y cambio, que recupere nuestra historia y se abra a los intereses y aspiraciones concretos de la gente.

¿Cómo define la política exterior que sigue el Perú?

El Ministerio de Relaciones Exteriores tiene una política exterior basada en principios que buscan realzar valores como la democracia, la protección de los derechos humanos, la paz, la solución pacífica a las controversias y la vigencia del derecho internacional. Al mismo tiempo se trata de una diplomacia realista, basada en la estabilidad y una visión moderada del cambio. La política exterior responde a una interpretación de la dimensión externa del problema peruano. Esta muy vinculada a la realidad nacional e interpreta la globalización a partir de los intereses nacionales del Perú. Se sustenta en ciertos atributos o calidades que le dan al Perú mayor competitividad internacional. En síntesis, la política exterior de la cancillería peruana se basa en el reconocimiento de las cualidades que posee el Perú como país, de los problemas y desafíos que debe superar la sociedad peruana para que la población viva mejor y con mayor seguridad y, finalmente e una visión del Perú como proyecto histórico.

¿Cuáles son esas cualidades?

El primer atributo de la sociedad peruana, del Estado y de la nación es la cultura. El Perú es uno de los pocos países en el mundo considerado como cuna de una de las más grandes civilizaciones, la incaica, comparada en valor histórico con antiguas civilizaciones como Grecia, Egipto y China. La cultura peruana abarca diversas expresiones, desde las artes y las creaciones populares hasta la gastronomía. La cultura, plural y diversa del Perú debe ser un caledoscopio a través del cual se proyecte toda la política exterior En segundo lugar, el Perú es uno de los países más megadiversos del mundo. Los ciudadanos no siempre tenemos conciencia de la importancia de nuestra geografía y de nuestro espacio territorial en relación a la biodiversidad. Es un atributo de la mayor importancia que tiene que ver con la salud de la tierra y con el desarrollo sustentable. En tercer lugar, a diferencia que en el pasado, tenemos una privilegiada ubicación geográfica que conecta nuestro país con el océano Pacífico, la amazonía, el área andina y, en general, con todo Sudamérica. El Perú puede ser una puerta para la conexión bioceanica. Nuestra posición geográfica en las actuales circunstancias representa una cualidad de la política exterior que debe ser utilizada en el mejor sentido de la palabra. La recuperación de la democracia, como proceso político y social paradigmático en América Latina , y el hecho que el Perú haya sido el autor de la Carta Democrática Interamericana, nos proyecta con el atributo, que debemos consolidar, de un país que lucha por la democracia, el estado de derecho y la vigencia de los derechos humanos. Es una virtud a destacar, pues a pesar de los problemas internos que podemos enfrentar coyunturalmente, el Perú tiene un activo democrático que trae beneficios económicos, políticos y culturales. Finalmente tenemos un atributo institucional. La Diplomacia Peruana. La tradición y capacidad negociadora de los diplomáticos y diplomáticas peruanas son reconocidos internacionalmente. Es un factor de competitividad del estado en el exterior.

Esos factores deben estar sujetos a ciertas prioridades, ¿cuáles son éstas?

La valoración de estos factores y su vinculación con los intereses nacionales actuales me han permitido identificar siete prioridades esenciales que constituyen un signo de continuidad y cambio en la política exterior peruana.

En primer lugar, la defensa y preservación de la soberanía e integridad territorial del Estado. Es una prioridad permanente e histórica. Por ende, la cancillería actúa de manera muy enfática en la preservación de nuestra soberanía e integridad territorial que tiene que ver en términos prácticos, entre otros temas, con la determinación de nuestro espacio para afirmar los derechos marítimos del Perú, incluidas las cuestiones referentes a los límites marítimos, conforme al derecho internacional marítimo contemporáneo. Este es un asunto que debe recoger el consenso nacional. Cabe indicar, por otro lado, que mi despacho trabaja de manera muy intensa en una serie de procesos técnicos que tienen que ver con la densificación de los hitos de la frontera y con un enfoque nuevo, donde la frontera no sea solamente límite sino un punto de encuentro y de integración. En tal sentido, venimos trabajando en la elaboración y puesta en marcha de una estrategia de desarrollo fronterizo descentralizada con participación activa de las regiones para establecer mercados regionales fronterizos, los cuales se están efectuando con Ecuador, Chile, Bolivia y Brasil.

¿Cuál es la segunda línea prioritaria de trabajo?

La inserción estratégica del Perú en Sudamérica a partir de nuestra pertenencia a la Comunidad Andina. Esta debe expresarse -en primer lugar- en procesos de reingeniería de la Comunidad Andina, donde los aspectos comerciales tengan su lugar adecuado, pero sin sobredimencionarse. Considero que la integración andina tiene que ser un proceso multidimensional, donde se pongan en juego los factores sociales, institucionales, de infraestructura y la cooperación política no solamente de los gobiernos sino de los partidos políticos. En síntesis hay que concebir la integración andina no solo como un proceso comercial, si no como una variables histórica, política, de valor estratégico y donde lo comercial se inserte en una visión de desarrollo mas amplia. Su objetivo final debe ser crear una ciudadanía andina, antes de enfrascarse en modelos tradicionales de integración estrictamente comercial. A partir de esa integración andina hacemos de Sudamérica nuestro espacio geográfico privilegiado, a través del cual nos conectamos con una visión activa y participativa en el conjunto de la comunidad internacional. Esa visión de inserción estratégica en Sudamérica tiene como componente esencial el entendimiento estratégico bilateral con el Brasil.

¿Cuáles son los alcances de este entendimiento bilateral?

El presidente Toledo ha conversado con, con el Presidente Lula sobre este punto. El presidente conduce la política exterior. La alianza estratégica se sustenta en los siguientes elementos: En primer término, la creación de mercados interregionales vinculados a los ejes transoceánicos entre el Perú y el Brasil. Es decir, la conexión del Atlántico con el Pacífico: el eje multimodal del Amazonas; el eje del sur que une a Brasil, Bolivia y el eje que nos vinculará ala cono sur y al Atlántico. Cabe precisar que en el caso del eje del sur, el gobierno de Brasil ha iniciado, con el financiamiento de su Banco Nacional de Desarrollo, la construcción de un puente sobre del río Acre que conectará el trecho Assis Brasil – Iñapari. Este puente se terminará de construir en noviembre.

¿Y en cuánto al eje multimodal del Amazonas?

La idea básica es vincular al puerto de Bayóvar con los grandes mercados que tiene el Brasil en su territorio aledaño al Perú. De tal manera que, por ejemplo, la soya brasileña pueda salir al Pacífico a través de estos puertos y los fosfatos que tenemos en la zona de Bayóvar puedan ser exportados al Brasil. Este intercambio propiciará la inversión y el establecimiento de prósperos entendimientos empresariales.

El segundo nivel de esta relación estratégica con el Brasil es el comercio. Actualmente no es importante realmente, pero justamente por ello constituyen una gran ventana de oportunidades. He conversado con el canciller de Brasil para que la relación comercial, además, no sea desequilibrada, por ende, vamos a negociar algunos mecanismos que permitan compensar crecientemente las balanzas comerciales para que los beneficios sean de doble vía.

En tercer lugar queremos incrementar las inversiones de Brasil en el Perú y las inversiones peruanas en el Brasil. Aquí también las posibilidades son muy auspiciosas

Finalmente, el entendimiento estratégico implica una creciente coordinación de nuestras posiciones internacionales y un esquema muy amplio de cooperación militar, que va incluir desde el desarrollo de las industrias militares hasta la realización de maniobras conjuntas de entrenamiento, incluyendo visiones compartidas de la estabilidad y la seguridad regional.

¿Qué otras prioridades de la política exterior puede destacar?

La diplomacia económica. Vamos a ejecutar un plan integrado de promoción de exportaciones para aumentar la competitividad de las empresas peruanas, con una visión micro, donde conectemos directamente los mercados, los productos y las empresas a través de las embajadas como actores dinámicos de este impulso. Para tal fin, creemos necesario establecer una asociación entre el Ministerio de Relaciones Exteriores, Prompex y el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo para trabajar de manera conjunta pensando en el crecimiento económico del Perú, siempre respetando las competencias que corresponden al Ministerio de Comercio.

Su gestión ha acuñado el término "diplomacia social".

Esa es otra de nuestras prioridades, la de impulsar una diplomacia social. El 52% de la población peruana está conformada por personas en estado de pobreza. En el mundo existen alrededor de diez organizaciones internacionales que se dedican exclusivamente a la agenda social internacional, a la promoción de políticas sociales y la cooperación en áreas prioritarias, como la Organización Internacional del Trabajo, la Organización Mundial de la Salud, la Organización Mundial de las Migraciones, el Fondo de Población de las Naciones Unidas, el PNUD, el Fondo de la Población, el Programa de Seguridad Alimentaria, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, entre otros. De otro lado, el Perú cuenta con una serie de acuerdos bilaterales con países de Europa, América del Norte y Asia en materia de cooperación no reembolsable destinados a impulsar el desarrollo social y la lucha contra la pobreza. Por ende, queremos establecer una estrategia de desarrollo social y maximizar todas las posibilidades de la cooperación bilateral y multilateral en apoyo a las estrategias nacionales de lucha contra la pobreza y a los programas en materia de vivienda, salud, educación, atención materno infantil, agua potable y alimentación. Esto significará algunos ajustes en la Agencia Peruana de Cooperación Internacional. La diplomacia en un país como el Perú tiene que tener un gran componente social. Vamos a privilegiar alas poblaciones fronterizas. Próximamente anunciare el Plan Solidaridad, que será un aporte específico de las embajadas y el consulado de lanzamiento de pequeños proyectos que beneficien a los sectores más pobres, fortaleciendo su organización.

¿A través de qué mecanismos su despacho protege los derechos de las personas y comunidades peruanas en el exterior?

La atención a los peruanos al exterior es la ... prioridad. Durante mi gestión como viceministro de Relaciones Exteriores me comprometí con este proceso y vi la necesidad de crear los consejos de consulta y realizar la reforma consular. En tal sentido vamos a seguir aplicando estas reformas, pero con un criterio de mayor rentabilidad. Para proteger a nuestros conciudadanos en el exterior, hemos creado un Fondo de Ayuda para atender casos extremos. De otro lado, queremos que la imagen tradicional del cónsul, vista como autoridad, como una relación autoritaria de gobernante – gobernados cambie por la imagen de un cónsul visto como funcionario público, cuya eficacia se mide en la celeridad, transparencia, calidad y legalidad de los servicios que brinde a los peruanos en el exterior. Se esta trabajando, también, en la revinculación productiva de los peruanos en el exterior con la economía del país y la de sus familias. Ya se ha abierto a los peruanos en el exterior los programas “Mi Vivienda” y “Techo Propio”.

¿Cuáles son las dos prioridades restantes?

La política exterior cultural. Al respecto, vamos a crear un estatuto destinado a regir, dignificar y profesionalizar la labor de los consejeros y agregados culturales, orientado también a nombrar personas capacitadas que se desenvuelvan como verdaderos promotores de la cultura peruana. Queremos eliminar el favor político. La cancillería ya ha aprobado la Política Cultural Exterior y ha nombrado una comisión consultiva integrada por personalidades del más alto nivel, como Fernando Cabieses, Mario Vargas Llosa y Fernando de Shyzlo

Finalmente, la séptima prioridad es la que corresponde a una política multilateral, activa y dinámica, participativa en la solución de los problemas regionales y mundiales. Los temas de esta agenda son el fortalecimiento y reforma de las Naciones Unidas, el fortalecimiento del Derecho Internacional, la prohibición del uso o la amenaza del uso de la fuerza, el evitar cualquier tipo de carrera armamentista, propiciar el control de armas ligeras y pequeñas, asegurar en América Latina la proscripción de armas de destrucción masiva, armas biológicas y químicas, la lucha contra la pobreza., el sostenimiento ecológico del planeta, la lucha contra el terrorismo y la corrupción, la promoción de la democracia y los derechos humanos.

Hace poco se presentó al equipo de trabajo encargado de negociar el Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos y encabezado por el viceministro de Comercio Exterior, Pablo de la Flor. ¿Qué papel desempeña la cancillería peruana en esta negociación?

La cancillería participa en la negociación del TLC con Estados Unidos a través de sus representantes, en tres niveles específicos. En primer lugar el embajador Jorge Voto Bernales, representante del Perú ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), preside al equipo de funcionarios diplomáticos que participa en las negociaciones del TLC. El siguiente nivel está representado por el embajador Carlos Alzamora, quien ha sido designado como asesor principal para la firma del TLC y el otro nivel será la participación que tenga la cancillería a través de nuestra embajada en Washington. La responsabilidad de las negociaciones corresponde al Ministerio de Comercio que jefatura el equipo negociador.

¿La economía peruana está preparada para entrar al TLC?

Yo creo que sí. Una buena negociación del TLC puede darnos dos cosas: acceso a mercados, que es un aspecto muy importante para el desarrollo de las exportaciones y de la competitividad de las empresas. Y por otro lado, debe otorgarnos normas que, al mismo tiempo, permitan que nuestras empresas no desaparezcan sino que se vuelvan competitivas tanto en el mercado interno como en el mercado externo, y estabilidad jurídica para las inversiones.

Las oficinas comerciales del Perú en el extranjero juegan un papel fundamental para la promoción de los productos peruanos, ¿qué contempla su gestión en este tema?

Las vamos a repotenciar. Inclusive se reestructurará el sistema para que tenga un alcance nacional y no sea solamente sectorial. Voy a nombrar un Consejero comercial en cada una de las embajadas en le exterior. Será un diplomático y por ello no habrá costo adicional. Tenemos que hacer una alianza con los empresarios en estrategias micro de promoción de exportaciones. Hay que vincular el mercado con el producto y la empresa y a todos ellos con una acción promotora del estado. En la mayoría de nuestras embajadas la diplomacia tiene que ser eminentemente económica.