El Secretario General de la Comunidad
Andina, Sebastián Alegrett, convocó
recientemente a una reunión de juristas
de la región para analizar el
funcionamiento de la institucionalidad
comunitaria y el grado en que nuestros
países cumplen con los compromisos que
asumen en el marco del proceso de
integración.
Al aproximarse el quinto aniversario de
la nueva institucionalidad andina, la
ocasión es propicia para hacer un
balance de su funcionamiento. En los
últimos años, los países de la CAN hemos
mantenido un alto crecimiento de nuestro
comercio intracomunitario, inclusive en
medio de la incertidumbre y la recesión
de la economía internacional. A su vez,
los intercambios entre las cinco
naciones se concentran en productos de
alto valor agregado y gran capacidad de
generación de empleo.
Como consecuencia del aumento de
nuestros intercambios, se ha generado la
necesidad de un marco jurídico detallado
que desarrolle temas tales como
reglamentos técnicos, requisitos
sanitarios en el comercio, reglas de
origen y normas sobre competencia. En
poco menos de cinco años, la Secretaría
General ha emitido sobre todos estos
temas más de 630 Resoluciones. Su
antecesor, la Junta del Acuerdo de
Cartagena, produjo 500 Resoluciones en
más de 26 años.
El aumento en el intercambio
intracomunitario ha generado lógicos
conflictos en la interpretación y
aplicación de normas. La Secretaría
General recibe al año cientos de
consultas y denuncias acerca de posibles
incumplimientos o diferencias de
interpretación. La mayoría de estos
casos se resuelve con la intervención de
la Secretaría General. En algunos casos,
hace falta un pronunciamiento formal
sobre el incumplimiento de las normas.
Durante los cinco años, la Secretaría
General ha emitido más de 260
pronunciamientos en estas materias.
En algunos casos, los incumplimientos
persisten a pesar de la intervención de
la Secretaría General, por lo que ésta
se ve obligada a dirigirse al Tribunal
de Justicia de la Comunidad Andina para
solicitar su pronunciamiento. La
Secretaría General ha presentado unas 57
demandas de este tipo. Entre las
sentencias emitidas por el Tribunal
Andino, unas 18 están en trámite de ser
cumplidas por los países señalados. No
se trata de un número excesivamente
alto, considerando que se trata de
sentencias relativamente recientes (la
mayoría no tiene más de dos años). Para
tener una idea, en Europa hay más de 100
sentencias del Tribunal de Justicia que
están aún en trámite de cumplimiento.
De la reunión convocada por el
Secretario General surgieron
conclusiones que vale la pena resaltar.
Los juristas nacionales invitados
destacaron que el cumplimiento pleno y
oportuno de los compromisos que los
países asumen en el marco del proceso de
integración, y especialmente de las
sentencias emitidas por el Tribunal
Andino, constituyen elementos esenciales
para alcanzar los objetivos del proceso
de integración.
Los juristas destacaron la necesidad de
establecer mecanismos regulares de
financiamiento que garanticen el
funcionamiento eficiente y la autonomía
de los órganos comunitarios andinos,
especialmente del Tribunal de Justicia.
La limitación de recursos ha influido
entre otras cosas en el escaso nivel de
difusión que tiene en la actualidad la
normativa comunitaria a nivel de jueces
nacionales, abogados y empresas
privadas. En tal sentido, los juristas
destacaron la importancia que tienen los
jueces nacionales para garantizar la
tutela judicial efectiva del Derecho
comunitario.
Estas conclusiones de los juristas
ayudarán a la Secretaría General a
elaborar propuestas para fortalecer la
institucionalidad andina que es, sin
duda, uno de los grandes activos de
nuestro proceso de integración.