El Parlamento Andino y la construcción de una Comunidad de Ciudadanos
Entrevista a Sebastián Alegrett, Secretario General de la Comunidad Andina
Abril de 2001

¿Cómo ve usted el proceso de integración andino? ¿Cuáles son los aspectos positivos y los negativos?

El panorama del proceso de integración andino es alentador, tomando en cuenta que en el año 2000 se registró una importante recuperación del comercio intracomunitario. Ese año, los cinco países recuperaron la tendencia al crecimiento de sus exportaciones, lo cual se reflejó en un significativo aumento de los intercambios de 3.940 millones de dólares en 1999 a 5.166 millones en el 2000, es decir un incremento del 31 por ciento. Esta importante recuperación se debe al gran dinamismo registrado por los países andinos, especialmente Ecuador con una tasa de crecimiento del comercio intracomunitario de 49 por ciento. En el caso de Colombia fue de 33 por ciento; de Venezuela, 30 por ciento; de Perú, 29 por ciento y de Bolivia, 4 por ciento.

Por otra parte, la tasa de crecimiento del comercio intra- andino casi ha triplicado la tasa de crecimiento del comercio mundial de mercancías.

Las proyecciones iniciales de la Secretaría General muestran que la tendencia de crecimiento del comercio intra-andino continuará en el año 2001, con lo cual la subregión seguirá consolidándose como un atractivo mercado para los empresarios andinos.

Pero si observamos el proceso andino de manera integral - es decir, no sólo desde el punto de vista comercial - hay que destacar otros logros importantes como la firma del Protocolo Adicional "Compromiso de la Comunidad Andina con la Democracia", por el cual se reconoce que la plena vigencia de las instituciones democráticas y el establecimiento del estado de derecho "son condiciones esenciales para la cooperación política y el proceso de integración" y se prevén sanciones en caso de ruptura del orden democrático en cualquiera de los Países Miembros. También comenzamos a instrumentar la Política Exterior Común y reforzamos la proyección internacional de la CAN con Mercosur, Sudamérica, el resto del hemisferio, Europa, Asia y Rusia.

Hemos establecido un Programa de Acción 2000-2001 para el establecimiento del Mercado Común Andino y estamos redimensionando la Agenda Social para coordinar esfuerzos en las áreas de educación, cultura, salud, ciencia y tecnología y desarrollo ambiental. También se destaca la aprobación del nuevo Régimen Común sobre Propiedad Industrial de la CAN que establece niveles internacionales de protección en este campo, incentivando la innovación y las inversiones.

Todos estos logros que puede exhibir el proceso andino de integración se han dado a pesar que en los últimos años nuestros Países Miembros han tenido que afrontar difíciles circunstancias políticas y económicas. Cabe preguntarse en qué medida esta compleja situación incidió en la marcha del proceso. Tal vez, si el contexto hubiese sido más positivo, podríamos haber avanzado más rápido en la conformación del Mercado Común Andino, la aprobación de la Política Agrícola Común o el cumplimiento de la normativa andina.

Sin embargo, las señales de recuperación económica y la consolidación de la democracia en la subregión son signos alentadores que nos llevan a ser optimistas sobre las posibilidades de avanzar en el fortalecimiento de la integración andina.

¿Cómo debe ser la proyección del Parlamento Andino en este nuevo milenio?

Estoy convencido de que el Parlamento Andino debe constituir uno de los espacios para construir la "comunidad de ciudadanos" y contribuir a la participación del "andino de a pie" en el acompañamiento activo del proceso de integración .Es imposible imaginar una integración de espaldas a sus pueblos que son, en definitiva, los principales destinatarios de la integración.

Creo, a su vez, que debería lograrse el consenso político en los congresos nacionales para alcanzar la elección de los parlamentarios andinos por sufragio directo en los países miembros, como lo hizo Venezuela. Una vez se cuente con un ente verdaderamente representativo, sería deseable enriquecer paulatinamente sus competencias siguiendo el ejemplo de lo ocurrido con el parlamento europeo.

Dado el grado de desarrollo de nuestro proceso subregional y los desafíos que están planteados en este siglo, el Parlamento Andino debería convertirse en un entusiasta promotor de la integración en cada uno de los Congresos Nacionales, al propio tiempo que podría contribuir para que las leyes de cada país guarden coherencia con el ordenamiento jurídico comunitario..

¿Qué piensa sobre los Observatorios de la Integración que viene realizando el Parlamento Andino y qué resultados pueden arrojar estas reuniones viceministeriales?

Considero que los Observatorios son una valiosa iniciativa que debe ser apoyada, por cuanto constituye una forma adecuada de hacer seguimiento a la marcha del proceso integracionista. Es también un excelente aporte a la evaluación que realiza, en su reunión anual, el Sistema Andino de Integración, sin perjuicio de que el Parlamento Andino, en su calidad de órgano del SAI, pueda dirigirse directamente al Consejo Presidencial. Además, las tareas de seguimiento de los Observatorios deberían ser reportadas a los respectivos parlamento nacionales para que el Parlamento Andino sirva como correa de transmisión entre éstos y los restantes órganos de la CAN.

¿Qué frentes de trabajo está desarrollando la Secretaría General de la CAN para este año?

Tal como lo establece el Acuerdo de Cartagena la Secretaría General de la Comunidad Andina, como órgano ejecutivo de nuestra integración, apoya técnicamente a los demás órganos e instituciones del Sistema Andino de Integración y, entre otras funciones, atiende los encargos del Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores, de la Comisión y por supuesto de nuestro máximo órgano, el Consejo Presidencial Andino. Actualmente la Secretaría General centra su atención en el cumplimiento de las Directrices emanadas del XII Consejo Presidencial Andino reunido en la ciudad de Lima en junio del año pasado. En ellas destacan los avances hacia la conformación del Mercado Común Andino, entendido como un espacio para la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas; la ejecución de la Política Exterior Común; el desarrollo de la Agenda Social y la atención preferente a los programa integrales de las Zonas de Integración Fronteriza. En esa dirección, una tarea principal que ocupa los actuales trabajos de la Secretaría General son la culminación de los estudios para el diseño y adopción de un nuevo Arancel Externo Común, la adopción y ejecución de la Política Agropecuaria Común Andina y las negociaciones comerciales con el Mercosur, en el ALCA y la OMC. Igualmente seguimos trabajando cercanamente con el Consejo Asesor de Ministros de Hacienda o Finanzas, Bancos Centrales y responsables de la planeación económica, el Fondo Latinoamericano de Reservas y la Corporación Andina de Fomento, en las actividades encaminadas a la armonización de las políticas macroeconómicas de los países miembros.