La Integración Andina: ¡Ahora o nunca!

Por Jorge Luis Suárez M.
El autor es Profesor-Investigador del Centro de Investigaciones Jurídicas de la UCAB y Profesor de Derecho Administrativo de la UCV
jorgeluissuarez@mixmail.com
 

A finales del mes de enero se reunirá en Bolivia el Consejo Presidencial Andino, el órgano más importante del Sistema Andino de Integración, constituido por los Presidentes de los cinco países de la región. Es una "cumbre" que desde 1989 se realiza al menos una vez al año para llegar a importantes acuerdos relacionados con este proceso y para adoptar las decisiones políticas que sean necesarias para impulsarlo.

Esta vez el Consejo Presidencial Andino tiene una significación especial. Desde hace tiempo, los presidentes no se reunían para revisar el destino de la Comunidad Andina, como parece que va a ocurrir ahora. Y es que esta organización, pese a haber logrado notables avances, necesita sincerarse, especialmente cuando todavía no se ha podido perfeccionar el Arancel Externo Común, para tener de verdad una unión aduanera.

Si queremos que el Mercado Común Andino sea una realidad, como está planteado que ocurra en el 2005, es necesario que cada país haga un ejercicio de reflexión y manifieste su posición respecto al proceso andino de integración, de manera transparente y frontal. Las organizaciones andinas, especialmente su Secretaría General y su Tribunal de Justicia, han hecho encomiables esfuerzos para llevar adelante este proceso, de acuerdo como lo prescriben los tratados. Pero este proceso también necesita que los propios países y sus ciudadanos participen activamente en el mismo, cumpliendo cabalmente las normas comunitarias y accediendo directamente a las instancias comunitarias como lo permiten los tratados andinos de una forma única en el mundo.

Debemos mejorar ahora la integración andina, porque quizás después sea muy tarde. Para esto, sin lugar a dudas, será muy útil el camino que hemos transitado desde 1969. Vale la pena recordar lo que ocurrió en los años ochenta, cuando las Comunidades Europeas fueron relanzadas después de un período de estancamiento preocupante y hoy esas naciones tienen una realidad llamada la Unión Europea, con un mercado común y una moneda única. El proceso andino puede perfeccionarse de muchas maneras para adaptarlo más a nuestras realidades y necesidades, especialmente en estos momentos de crisis que aconsejan la búsqueda de alternativas. Sin embargo, no debe despreciarse ni subestimarse el pasado y mucho menos el presente de la Comunidad Andina. Ahora es cuando más se hace necesario llevar adelante procesos de integración como el andino y ahora es cuando hay que hacer su revisión.

Por esta razón, es destacable la iniciativa del gobierno de Bolivia y sus gestiones para convocar a una nueva reunión en la que parece que finalmente los gobiernos van a poner las cartas sobre la mesa. La integración andina es un proceso como pocos en el mundo y necesita para su desarrollo el concurso de todos los órganos andinos, de los países, especialmente sus gobiernos y jueces, y los propios ciudadanos, para juntos llevar adelante una empresa que ciertamente no es fácil de realizar, pero que es, probablemente, la única vía que nos queda a los latinoamericanos para salir de la crisis y el subdesarrollo.