Entrevista al Embajador Allan Wagner, Secretario General de la Comunidad Andina en Radio Programas del Perú
Lima, 9 de julio de 2004

¿ Qué cosa puede pasar en esta cumbre, que tiene un interés especial, dado los esfuerzos por revitalizarla y darle un perfil distinto a la CAN?

Si quisiera ser muy sintético en la descripción de los objetivos principales de esta Cumbre, diría que éstos son, en primer lugar, compatibilizar las negociaciones externas que nuestros países están realizando de una manera muy intensa y dinámica -caracterizadas tanto por el TLC con EE.UU: como por otros escenarios de negociación. como la OMC, el ALCA, el propio Mercosur- con la profundización de la propia integración andina. Esto hace que el momento sea crucial para profundizar la integración y lograr una globalización con integración. En segundo lugar, diría recuperar para la agenda de la integración la perspectiva del desarrollo que, con un enfoque excesivamente comercial de la última década, había quedado prácticamente por fuera, y esto para trabajar juntos en desarrollo de las capacidades competitivas que nos permitan aprovechar esos mercados externos y, al mismo tiempo, incorporar a ese proceso a los grandes sectores sociales de nuestros países, como son el sector de la micro, pequeña y mediana empresa y el sector rural y campesino. Yo diría que allí está la esencia de la cumbre y luego la adopción en conjunto de decisiones concretas que se han venido trabajando a partir de las directrices presidenciales de la cumbre anterior que se realizó en Quirama, Colombia.

Se dice que en la cumbre también se trataría el tema del Arancel Externo Común. Mi pregunta va por el hecho de que si ya en el pasado no ha habido un acuerdo entre los países en establecer un AEC ¿ para que insistir en ese tema?.

La Comisión de la CAN, que está integrada por los Ministros de Comercio, se reunió hace aproximadamente dos meses aquí en Lima y , al examinar el nuevo diferimiento de la aplicación del AEC aprobado el año pasado mediante la Decisión 535, analizó nuevamente el tema, pero desde una perspectiva distinta, que es la perspectiva que yo sugerí cuando asumí el cargo, es decir, ya no como un hito, o un tótem -como yo lo llamé- que tenía un sentido cuando se fundó la CAN hace 35 años, sino en una perspectiva de libre comercio, donde se constituye en un instrumento para impulsar la armonización del mercado único y ,al mismo tiempo, las relaciones con terceros países, pero ya no en esa muralla en la cual los procesos de integración antes se cerraban para fortalecerse.

Pero ¿eso es compatible con un Tratado de Libre Comercio, el establecer un Arancel Externo Común?

No, porque en los TLC se establece un programa de desgravación a partir de un determinado nivel arancelario que tienen los países, pero en la perspectiva de libre comercio ese arancel será cero. De manera que, en tanto no sea cero para todo el mundo, sí sigue siendo interesante alguna forma de arancel externo que sea flexible, que sirva a los fines de una armonización del mercado y de negociaciones con terceros países y que no se convierta en una camisa de fuerza. Es en ese sentido que los Ministros de Comercio en la Comisión acordaron que en ocasión de la cumbre de Quito los Presidentes pudieran considerar algunos criterios que permitan trabajar un nuevo tipo de AEC, con esas características de flexibilidad.

Y se van a establecer criterios comunes también para la negociación del TLC con la U.E. ¿Ese tratado se va a negociar en bloque?

Si, está planteado, desde el inicio, un acuerdo de libre de asociación, que tiene tres patas: un acuerdo de diálogo político, de cooperación y al mismo tiempo de libre comercio. Esto, esto siempre se planteó desde el inicio como un acuerdo de grupo a grupo, de bloque a bloque y; en ese sentido, en la Cumbre de Guadalajara que se realizó recientemente entre América Latina y la Unión Europea, hubo, dentro de ella, una pequeña cumbre andino-europea, y allí se acordó iniciar un proceso que conduzca a un acuerdo de asociación. Este proceso se va a iniciar en el segundo semestre y precisamente ahora, en la Cumbre de Quito, se va a considerar cuáles van a ser el programa de trabajo, los procedimientos, etc., para alcanzar ese objetivo. En realidad, estas negociaciones se van a concentrar fundamentalmente el próximo año, en la medida en que los países andinos están en estos momentos comprometidos, varios de ellos, en las negociaciones del TLC.

Para hablar un poco a la gente común y corriente, Embajador ¿Se ha dinamizado un tanto más la CAN? Es inevitable la comparación entre Mercosur y la CAN. Se piensa que Mercosur va más rápido, es más concreto, más práctico, Lo nuestro parece ir siempre con mayor lentitud y con dimensiones menores, ¿cual es el perfil, realmente, que estamos teniendo en la CAN?, porque tiene la impresión -puede que sea equivocada- pero se tiene la impresión que es un proceso que tiene desmayos continuos, lentitudes, crisis de definición. No sé si exagero, pero me gustaría que me dijera ¿en que punto estamos y que ritmo llevamos?

Estamos avanzando, pero yo también te quisiera comentar que la integración no se da en el espacio extraterrestre sino en la realidad concreta de nuestros países: Nuestros países son países complejos, y además, si uno hecha una mirada hacia atrás en los últimos 35 años que tiene de vigencia el proceso, uno puede fácilmente percatarse de los enormes cambios en orientaciones de las políticas económicas de nuestros países, incluso de sus propios sistemas políticos. Esto sin duda ha repercutido en el proceso de integración. Ahora nos encontramos en un momento en que existe un mayor consenso en la orientación de las políticas económicas y también en el fortalecimiento de la democracia. Esto nos permite, al mismo tiempo, fortalecer nuestra integración y también aventurarnos a esa agenda externa tan dinámica que estamos emprendiendo para insertarnos de una manera competitiva en el proceso de globalización.

Ahora esto tiene que traducirse, además. en hechos concretos. Por eso es que una de las decisiones importantes que se deben tomar ahora, en la Cumbre de Quito, es una agenda para profundizar la integración comercial de nuestros países y, al mismo tiempo, se van a tomar decisiones en el área de la cooperación política. Por ejemplo, quisiera mencionar la importancia que tiene la decisión que se adoptará estableciendo las bases para una política de seguridad común y una zona de paz andina Esto va a significar una profundización fundamental en la integración política de nuestros países, porque nos va a conducir hacia una visión de seguridad cooperativa que se traducirá, sin duda, en una mejor seguridad para los países en todos los ámbitos incluyendo la seguridad ciudadana, pero también una reducción en los gastos de armamentos.

Le agradecemos por esas declaraciones y suerte en esta cita.

A ustedes las gracias.