A propósito de las negociaciones entre la Comunidad Andina y Mercosur

Por José Viegas Filho,
Embajador del Brasil en el Perú.
Gestión, Lima - Perú.
www.gestion.com.pe
7 de diciembre de 1998

En los últimos meses se han acelerado las negociaciones entre la Comunidad Andina y el Mercosur para la conclusión de un acuerdo de preferencias arancelarias entre los dos grupos regionales que armonice e incremente las preferencia que históricamente se concedieron los países individualmente. Se trata de un ejercicio importante, que debe ser visto como una etapa en el proceso de integración regional y que debe llevar en los próximos años a la formación de una zona de libre comercio que englobaría prácticamente toda la América del sur.

Esencialmente, el ejercicio a que se dedican los negociadores de los dos grupos de naciones tiene que superar dos dificultades. La primera está en el volumen del trabajo: se trata, nada menos, de recorrer toda la nomenclatura arancelaria y establecer, línea por línea, producto por producto, el nuevo nivel preferencial que acordarán los dos grupos. Trabajo para meses, para sucesivas reuniones, que recién va llegando a la mitad.

La segunda dificultad está en que diferentes países, tanto de la CAN como del Mercosur, tienen razones para defender la situación actual, a la vez de buscar un nuevo acuerdo. Los países andinos en general gozan actualmente de preferencias más amplias en el Mercosur que lo que ocurre en la situación recíproca. Otros países podrían pensar que, que si ya gozan de preferencias dentro de su propio grupo -sea la CAN, sea el Mercosur-, no tienen por qué compartir esas preferencias con otros países del grupo. Pero estas son ventajas aparentes y pequeñas.

Lo que debe buscar en cambio de calidad en las relaciones comerciales dentro de nuestra región. Al bajarse las barreras al comercio regional, se crea una situación nueva que es beneficiosa para prácticamente todos los sectores de la economía de los países que integran: ganan los exportadores, ganan los importadores y gana los consumidores.

El ejemplo del Mercosur en este sentido es expresivo. En 1991, año en que fue creado el Mercosur, el comercio entre los cuatro países que lo componen- Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay- llegaba a poco más de 5 mil millones de dólares. Hoy está en los 20 mil millones aproximadamente. El comercio entre Brasil y Argentina era, en 1991, de 3 mil millones de dólares. En 1997, alcanzó a los 15 mil millones. Y sigue creciendo: de 1996 para 1997 el intercambio aumentó en un 25 por ciento.

Valga la observación de que antes de la creación del Mercosur, Brasil tenía un saldo comercial favorable con sus actuales socios. Hoy tiene un déficit comercial que llegó a los 700 millones de dólares el año pasado. ¿Cuál es la Conclusión? ¿La de que la situación anterior nos era más favorable? Al contrario: vale mucho más un pequeño déficit en un comercio de 20 mil millones que un pequeño saldo en un comercio de 5 mil millones. Como dije, todos salen ganando: los exportadores, los importadores, y los consumidores.

Creo que esa es la perspectiva con la que se deben conducir las negociaciones actuales y futuras entre la Comunidad Andina y el Mercosur. La capacidad de expansión de nuestro comercio es enorme y los beneficios son compartidos.

Además, el esfuerzo de los vínculos económicos y la creciente solidaridad objetiva que así se genera son claramente beneficiosos para la actuación internacional de la región, que necesariamente deberá buscar, en un futuro no muy distante, formas ulteriores de integración y liberalización comercial con otros conglomerados de naciones que ya se constituyeron y se organizaron, como el NAFTA y la Unión Europea. Tendremos una clara ventaja si negociamos con ellos con nuestras cuentas arregladas.

La crisis financiera internacional acentúa aún más la conveniencia de un buen entendimiento entre nuestros países. No se debe desconocer que una base comercial regional más amplia y más sólida produce una considerable reducción de la vulnerabilidad externa que hoy afecta a toda nuestra región, sobre todo el área financiera.