Existe una gran variedad
de formas, colores y sabores de papa.
El Centro Internacional de
la Papa (CIP) conserva 7 500 distintas variedades de papa (de las
cuales 1 950 son silvestres).
Los genes de la papa
contienen características de adaptación ecológica que no se pueden ver, como la
resistencia a enfermedades o a la sequía.
La biodiversidad de la
papa está amenazada constantemente. Algunas variedades antiguas ya no se pueden
encontrar, principalmente debido a cambios
climáticos o trastornos sociales.
Todavía la biodiversidad
de la papa proporciona la variación genética necesaria para
desarrollar nuevas variedades resistentes a las plagas y estrés
medioambiental y climático.