Cartagena de Indias, 18 de abril de
2001
Estimado Señor Presidente:
Hace más de diez años, los
entonces Presidentes de varios países andinos y de los Estados
Unidos se reunieron en Cartagena de Indias, para dar inicio a una
nueva era en la lucha contra las drogas ilícitas. En esa
memorable ocasión, los Jefes de Estado adoptaron una estrategia
común para combatirlas y se comprometieron, por primera vez, a
llevar adelante esta lucha contra las drogas desde una perspectiva
integral, que incluyera – como elemento prioritario – el
respaldo político y la cooperación de los Estados Unidos a los
esfuerzos que en este sentido desarrollan los países andinos.
Consideramos imprescindible
recuperar los fundamentos de ese compromiso y reafirmar los
principios de esa cooperación, que debe tomar en cuenta la
reducción de la demanda, el consumo y la oferta, y promover
acuerdos concretos en materia de desarrollo alternativo, comercio
e inversión. Es preciso también que no perdamos de vista que
estos son elementos conexos que se refuerzan mutuamente.
Un resultado concreto de esa
acción conjunta fue la aplicación de la Ley de Preferencias
Arancelarias Andina. Reconocemos los beneficios derivados de esta
iniciativa, tanto para nuestros países como para los Estados
Unidos, teniendo en cuenta que durante el periodo de vigencia de
esta Ley el comercio bilateral se ha duplicado en las dos vías.
Actualmente, en vista de que el
flagelo de las drogas aún continua – pese a los denodados
esfuerzos de los países andinos en su lucha antinarcóticos –
estamos convencidos de la perentoria necesidad de ampliar y
profundizar la cooperación que iniciamos hace más de una década.
En este sentido, asignamos
prioritaria importancia a una pronta renovación de la Ley de
Preferencias Arancelarias Andinas, con una vigencia permanente
hasta que converja con el programa de desgravación que se negocie
en el ALCA. Así mismo, consideramos esencial su ampliación a los
productos de exportación con un alto valor agregado andino y de
fuerte impacto en la generación de empleos alternativos a
aquellos vinculados a las actividades ilícitas relacionadas con
el narcotráfico.
Por ello solicitamos que la
nueva cobertura de dicha ley incluya los productos del sector de
textiles y confecciones en toda su cadena productiva, considerando
normas de origen que permitan la utilización de insumos
regionales. Igualmente, requerimos incluir otros productos tales
como manufacturas de cuero, derivados lácteos, atún enlatado, azúcar
y sus derivados. Es importante que esta ley se ajuste a la
estructura productiva y exportadora de todos nuestros países. De
esta manera, estaremos en condiciones de garantizar la
sostenibilidad de los resultados obtenidos en la lucha contra el
problema mundial de las drogas y fortalecer la economía legal,
atenuando el alto costo económico y social que ha representado
para nuestros pueblos.
Por otra parte, reiteramos
nuestro interés que se incluya a Venezuela como país
beneficiario de este esquema preferencial, lo cual contribuirá al
fortalecimiento del proceso de integración andino.
Solo lograremos los resultados
esperados en esta lucha si contamos con instrumentos innovadores,
con un apoyo proporcional al esfuerzo desplegado por nuestros países
que refleje el verdadero compromiso de nuestros pueblos en la
erradicación de uno de los peores flagelos, que sin reparar en
fronteras, infringe graves daños a toda la humanidad.
Del señor Presidente, con
nuestra expresión de consideración y amistad más distinguida.
HUGO BANZER SUAREZ
Presidente de la República de Bolivia
GUSTAVO NOBOA BEJARANO
Presidente de la República de Ecuador
ANDRES PASTRANA ARANGO
Presidente de la República de Colombia
JAVIER PEREZ DE CUELLAR
Representante Personal del Presidente de
la República de Perú