Lima, 10 de septiembre
de 2001
Estimado Señor Secretario de
Estado:
Nos dirigimos a
usted para solicitar, por su intermedio, la decidida intervención
de la administración del señor presidente George W. Bush a favor
de la renovación y ampliación de la Ley de Preferencias
Comerciales Andinas (ATPA) y de la incorporación de Venezuela a
la misma, de manera que contribuya con efectividad a la lucha
contra el narcotráfico y beneficie a todos y cada uno de los
países de la Comunidad Andina.
Estamos persuadidos
de que una acción decidida del ejecutivo estadounidense ante el
Congreso facilitará la aprobación de una Ley fortalecida, antes
del vencimiento el próximo 4 de diciembre de la Ley en actual
vigencia y permitirá un paso importante en los esfuerzos para el
establecimiento del Area de Libre Comercio de las Américas.
Como señalaron los
señores presidentes de la Comunidad Andina en su carta
cursada al Presidente George W. Bush, en fecha 18 de abril de
2001, la renovación y ampliación del ATPA es el objetivo de alta
prioridad para nuestros países. Este régimen preferencial ha
contribuido de manera significativa al desarrollo económico y
social de los países andinos, generando empleos lícitos
alternativos a los vinculados a la producción y tráfico de
drogas, por lo cual constituye un valioso instrumento de cooperación
en la lucha contra este flagelo que afecta la seguridad y la
estabilidad económica, social y política de la subregión
andina.
Al reiterar la
importancia de la lucha contra el narcotráfico, nos complace
informarle que, como demostración de su compromiso común,
nuestros países han acordado la pronta puesta en ejecución del
Plan Andino de Cooperación para la Lucha contra las Drogas
Ilícitas y Delitos Conexos, el cual complementará los esfuerzos
nacionales. Por lo demás, este plan tiene elementos coincidentes
con la Iniciativa Regional Andina propuesta, en fecha reciente,
por su gobierno.
Hemos seguido con
particular interés el debate iniciado en el Congreso de los
Estados Unidos sobre la renovación y ampliación del ATPA.
Reconocemos que el proyecto presentado en el Senado ha puesto de
relieve la importancia y urgencia de este tema. Sin embargo,
consideramos que se trata de un primer paso que será necesario
perfeccionarlo de modo que atienda en su integridad a las
necesidades de todos los países beneficiarios.
En este sentido,
nos alienta la posibilidad de que la Cámara de Representantes
introduzca un proyecto que contenga mayores provisiones que el del
Senado y que responda a las realidades de los países andinos. En
particular, confiamos en que el nuevo proyecto tome en cuenta la
estructura productiva de la región y no incorpore normas en
materia de origen que restrinjan el acceso al mercado
estadounidense de productos manufacturados procedentes de los
países de la Comunidad Andina que incorporen insumos regionales.
Estamos convencidos de que la ampliación del ATPA a sectores
dinámicos como los textiles y confecciones con insumos regionales
y estadounidenses y el atún enlatado entre otros, contribuirá de
manera eficaz al logro del objetivo de generar más empleos
lícitos alternativos.
Tenemos
conocimiento de que existe la preocupación de algunos sectores de
la industria textil de los Estados Unidos ante la posibilidad de
que el ingreso al mercado estadounidense de textiles y
confecciones de procedencia de los países andinos provoque
pérdida de empleos. Sin embargo, estos temores parecen infundados
pues, de ninguna manera, la ampliación del sistema preferencial
del ATPA, tendría esas consecuencias perjudiciales ya que las
exportaciones procedentes de la Comunidad Andina representan sólo
el 1 % del total de las importaciones estadounidenses en estos
rubros. Por el contrario, el sistema permitiría el
establecimiento de alianzas estratégicas entre productores e
industriales estadounidenses y andinos, destinadas a promover de
manera eficaz sus intereses y, de este modo, obtener beneficios
mutuos.
En el caso
específico del atún, la extensión de las preferencias
comerciales promoverá el empleo, especialmente femenino, en las
industrias locales y ayudará a las regiones deprimidas en los
países beneficiarios, a través de exportaciones de alto valor
agregado.
El pedido a la
Administración del señor Presidente George W. Bush para que se
comprometa, de manera decidida, en el proceso legislativo de
renovación y aprobación de un ATPA ampliado, se funda en nuestro
convencimiento de que un resultado satisfactorio del mismo
constituirá uno de los aportes más significativos de los Estados
Unidos al desarrollo de la subregión andina y un componente
político central de la alianza estratégica de lucha contra las
drogas en la que están empeñados nuestros países, bajo el
principio de la responsabilidad compartida. Estamos seguros que
este paso contribuirá, de manera decisiva, a la seguridad,
estabilidad y promoción del libre comercio en el Hemisferio.
Al mismo tiempo,
reiteramos, una vez más, el pedido para que Venezuela sea
incorporada como pleno beneficiario del ATPA, pues estamos
firmemente persuadidos de que esta incorporación, aparte de ser
indispensable para el equilibrio regional y el avance y
consolidación del proceso de integración andina, contribuirá a
fortalecer el esfuerzo mancomunado en la lucha contra el
narcotráfico.
Valga esta oportunidad, señor
Secretario de Estado, para renovar a usted las seguridades de
nuestra más alta y distinguida consideración.
Gustavo Fernández Saavedra
Ministro de Relaciones Exteriores y Culto de Bolivia
Guillermo Fernández de Soto
Ministro de Relaciones Exteriores de Colombia
Heinz Moeller Freile
Ministro de Relaciones Exteriores del Ecuador
Diego García Sayán
Ministro de Relaciones Exteriores del Perú
Luis Alfonso Dávila
Ministro de Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de
Venezuela