La Deuda Externa y los Esquema de Integración
Documento elaborado por la Secretaría General de la CAN
Lima, julio de 2001

I. La Crisis de la Deuda y la década de los años 1980

En este capítulo se hace una revisión somera de cómo evolucionó el tratamiento del problema de la deuda externa y cuáles fueron sus resultados en el campo económico y social, pues son un valioso antecedente para comprender los vínculos entre los dos campos y la situación actual.

El origen de la crisis de la deuda externa de la región, que se inició en agosto de 1982 con la declaratoria de la moratoria por parte de México, no es motivo de este estudio y basta señalar que con razón se ha afirmado que el modelo de desarrollo que había seguido América Latina durante las décadas de 1950, 1960 y 1970 y que tuvo bastante éxito (crecimiento real del 6% anual)1 había comenzado a declinar, por un estrangulamiento del sector externo, un débil sector exportador que impulsaba el endeudamiento para cubrir la brecha externa y que ponía en una situación de excesiva dependencia del ahorro externo a la mayoría de las economías para su normal desenvolvimiento.

La situación ciertamente no era sustentable y condiciones internacionales adversas (entre ellas el encarecimiento de la tasa de interés, una disminución de los precios de los principales productos básicos de la canasta exportadora) provocó finalmente la crisis de la deuda externa.

Los países al verse privados o restringidos de sus fuentes de financiamiento externo, debieron reducir drásticamente sus importaciones (a través de prohibiciones, altos aranceles, devaluaciones, sistemas de cambios múltiples, depósitos previos, etc.) y se recurrió en mayor medida a mecanismos de compensación para ahorrar divisas, todo ello con el fin de lograr el mayor excedente en divisas para poder cubrir sus necesidades, incluyendo el servicio de la deuda.

Paralelamente los acreedores internacionales, fundamentalmente la banca privada internacional, reaccionaron ante la percepción de una crisis temporal, esencialmente de liquidez, y las operaciones vigentes comenzaron a refinanciarse mediante créditos sindicados. El Fondo Monetario Internacional comienza a adquirir un papel muy preponderante no sólo para otorgar financiamiento adicional sino para la supervisión y auditoría de las economías, con lo cual hace un amplio uso de las facultades establecidas en sus estatutos en especial el famoso artículo IV2. Esta función de auditor es convalidada por el mercado y por los gobiernos industrializados, al punto que para acceder a los sucesivos mecanismos de refinancimiento que se van configurando, se establece como una condición que el país involucrado previamente llegue a un Acuerdo con el FMI.

No obstante los esfuerzos de los países, se comenzaron a percibir que las soluciones en práctica eran claramente insuficientes para que los países salgan de la crisis y en enero de 1984, a pedido del presidente de Ecuador, se celebró en Quito una reunión de Representantes Personales de los Jefes de Estado de la región3 para debatir el tema.

Aunque entonces no se llegó a conformar un Club de Deudores, en la Declaración y en el Plan de Acción que se aprobó, se formularon varios elementos como: la necesidad del reconocimiento del efecto social de la crisis y la corresponsabilidad de la comunidad internacional (gobiernos de países industrializados, organismos multilaterales y la banca privada) en la solución al problema de la deuda. Específicamente se pedía mayor flexibilidad en las condiciones de renegociación de la deuda (plazos, comisiones) y créditos adicionales.

Al siguiente año, en 1985, el Secretario del Tesoro de EE.UU. proponía un nuevo esquema (Plan Baker) que preveía, a través de organismos financieros multilaterales y la banca privada internacional, esquemas de refinanciación pero con la inyección de recursos frescos: US$9 mil millones y US$20 mil millones de parte de los organismos y la banca, respectivamente.

Tal esquema no tuvo el éxito deseado en reducir los índices de endeudamiento y generar crecimiento, en parte porque posiblemente no tuvo los incentivos adecuados para que la banca privada internacional aumente su exposición en la región que más bien disminuyó de US$250 a US$225 mil millones entre 1982 y 19884.

CUADRO No.1
América Latina: Deuda Externa desembolsadaa 1980-1999

Saldos a fines de año en millones de US$
 

Países

1980

1985

1990

1995

1999

América Latina

220 256

377 615

448 231

616 919

759 085

Bolivia b

2 340

3 294

3 768

4 523

4 574

Colombia

6 805

14 063

17 993

24 928

35 972

Ecuador

4 167

8 111

12 222

13 934

16 282

Perú

9 595

13 721

22 856

33 515

27 966

Venezuela

26 963

31 238

35 528

38 484

30 619

a Incluye la deuda externa del sector público y privado. También incluye la deuda con el FMI. La información corresponde a 23 países
b
Deuda Externa Pública
Fuente: CEPAL

Las presiones internas en los países latinoamericanos seguían creciendo mientras las economías retrocedían o se estancaban hasta generar en algunos casos explosiones sociales5 y finalmente se debió reconocer que el problema de la deuda no era financiero sino de solvencia y que por ende su solución pasaba por la reducción del capital.

Hay que destacar que hacia finales de la década los países hicieron con este propósito amplio uso de mecanismos de conversión de deuda en inversión y de otros mecanismos basados en el mercado para reducir el saldo del endeudamiento.

CUADRO No.2
América Latina: Términos para países más pobres (Toronto, Nápoles, Londres)

 

Fecha

Países beneficiados

Condiciones de Elegibilidad

Descripción
(créditos No ODA) a

Toronto

Oct, 1988

20 entre 1988 y 1991. Entre ellos Bolivia

  • Acuerdo a favor de los países más pobres.

Reducción del 33.33% de la deuda no-AODb

Londres

Dic, 1991

23 entre 1991-1994

  • Se analizaba caso por caso por el Club Paris

Reducción del 50% de la deuda no-AOD

Nápoles

Dic, 1994

Hasta hoy 30 países. Entre ellos Honduras, Nicaragua, Bolivia

  • Se analizaba caso por caso por el Club Paris
  • Record crediticio con el FMI.
  • GDP per cápita menor a US$ 755.
  • Altos niveles de endeudamiento
  • Reducción del 67% de los créditos no – AOD
  • Implementación de tratamientos caso por caso sobre acciones

a Los créditos AOD en los tres casos fueron reprogramados a tasa de interés concesional, inluyendo en algunos de ellos hasta 14 años de gracia y período de repago de 30 años.
b
Asistencia Oficial para el Desarrollo
Fuente: Club de París

Para octubre de 1988 el Club de París6 emitió sus Términos de Toronto, que por primera vez preveía para los países más pobres, el refinanciamiento de la deuda oficial con condiciones que implicaban un condonación de una tercera parte de dicha deuda. Esta iniciativa fue muy limitada en su alcance y sólo 20 países (Bolivia y 19 países del África) accedieron a ella en el período 1988 y 1991 que estuvo vigente.

En marzo de 1989 el Secretario del Tesoro norteamericano, Nicholas T. Brady, lanzó su Plan que consistía en ofrecer esquemas de refinanciamiento de la deuda comercial (bancos) que contemplaba sustanciales descuentos a los países que se comprometían con reformas estructurales profundas. El fondo del esquema consistía en convertir los créditos bancarios en bonos, ofreciendo a los bancos acreedores la opción de elegir entre recibir bonos soberanos colatelizados7 a tasas de interés muy bajas8 previa reducción del capital, o mantener el capital intacto en bonos de largo plazo con tasas de interés más altas. Los colaterales se constituyeron con aportes de los organismos financieros multilaterales. Las condonaciones oscilaron entre 30-35% del capital.

CUADRO No. 3
América Latina: Países que aplicaron el Plan Brady

Años

Países

1989

México

 

Costa Rica

1990

Uruguay

1991

Uruguay

1992

Argentina

 

Brasil

1995

Ecuador

1996

Panamá

1997

Perú

Con el nuevo esquema la presencia del FMI y del Banco Mundial en impulsar las reformas estructurales y reorientar las economías dentro del paradigma prevaleciente tomó más impulso que nunca y se llegó a forjar una receta9 - el Consenso de Washington - para las reformas estructurales conducentes a la plena apertura de las economías, que propugnaba tres elementos sustanciales: estabilidad macroeconómica; liberalización (reducción arancelaria y desregulación de los mercados) y privatizaciones. Las condiciones para impulsar tales programas no podían ser más propicias una vez que al final de la guerra fría (1989) la hegemonía política de EE.UU. era indiscutible.

GRAFICO No. 1
América Latina: Flujos Netos de Capital Privado y el Crec. real de las economías

(En miles de millones de US$)

 Es decir que sólo al final de la década de los ochenta se comenzaron a generar soluciones que reconocieron la naturaleza del problema de la crisis, pero entre tanto América Latina, privada del financiamiento externo que durante el período 1982-1989 apenas alcanzó 0.9% del PIB (descompuesto en 0.5% en flujos privados y 0.4% en flujos oficiales)10, había retrocedido en el PIB per cápita a una tasa promedio anual de -1%11, por lo cual se tildó al período como la Década Pérdida. Aquí es oportuno señalar que el crecimiento económico de la región tradicionalmente es muy dependiente del flujo de capital privado y se ha estimado un grado de correlación del 34%12

Los costos para la región fueron inmensos en el campo social y significaron mayores niveles de desempleo y subocupación, mayores niveles de pobreza y de exclusión social. 

CUADRO No. 4
América Latina: Indicadores de Pobreza

 

1980

1989

Parte de la población que vive en la pobreza

25.4%

30.4%

Indice de recuento de la pobreza

26.5%

31.0%

Zonas urbanas

16.8%

22.0%

Zonas rurales

45.1%

53.4%

Fuente: Banco Mundial , La Pobreza y la Distribución de los Ingresos en América Latina, Historia del Decenio de 1980, junio de 1997


1. AL creció en los ochenta y noventa, 2,1% y 3%, respectivamente. Fuente: World Economic Outlook, marzo 2001, FMI.

2. De alguna manera el FMI estaba en un período de transición, una vez que el sistema de tipo de cambios fijos ligados al dólar, que a su vez guardaba libre convertibilidad a una cotización fija con respecto al oro, fue eliminado (1971-1973). Bajo el sistema descrito la función del FMI se concentraba en otorgar financiamiento de corto plazo para corregir desequilibrios de Balanza de Pagos. Con el advenimiento de la crisis de la deuda su función central se expandió a impulsar reformas estructurales en las economías en vías de desarrollo. El artículo IV le da la atribución de realización de consultas anuales con los países miembros sobre sus políticas económicas y financieras.

3. Participaron los representantes personales de 26 países y contó con la presencia de los Presidentes de Costa Rica, República Dominicana y de Ecuador, así como del Primer Ministro de Jamaica.

4. Vásquez IAN, The Brady Plan and Market-Based Solutions to Debt Crisis, The CATO Journal Vol 16 No. 2 (citando a Krugman P. LDC, Debt Policy, 1994 )

5. Como el Caracazo en 1989.

6. Un grupo informal que reúne a los países industrializados que funciona desde 1956 y que tiene como propósito coordinar los términos generales (cobertura, plazo, período de gracia) de los refinanciamientos de la deuda oficial con los países en desarrollo. Estos refinanciamientos se instrumentan en convenios bilaterales.

7. El colateral cubría el capital y un año de intereses.

8. Menos de un punto sobre Libor

9. Plasmado en un artículo de John Williamson en 1990.

10. En el período 1978-1981 el flujo de capitales alcanzó 3.6% del PIB (3.3% privados y 0.3% oficiales), tomado de "The New Wave of Capital Inflows: Sea Change or Tide?, Fernández-Arias E., BID, marxo 2000

11. CEPAL, Una Década de Luces y Sombras, Notas de la CEPAL, marzo 2001

12. Calvo, Fernández-Arias, Reinhart y Talvi, "Growth and External Financing in Latin America", marzo 2001

 

Ver capítulo II