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La Deuda Externa de los Países Andinos
Lima,
mayo de 2001
La historia de
la deuda externa no es nueva, los países
andinos nacieron a la vida republicana con
ella y en algunos casos, hoy dos siglos más
tarde, sigue siendo un tema de particular
interés en la programación macroeconómica. La
dependencia del ahorro externo continúa y el
servicio de la deuda, en algunos casos, es un
problema no resuelto.
El peso del
servicio de intereses para los países andinos,
según se puede apreciar en el siguiente
cuadro, se asemeja o en algunos casos
sobrepasa a importantes partidas de impacto
socioeconómico. Ecuador y Perú, a diferencia
del resto de los países andinos, destinan más
del 10% del presupuesto del gobierno central
al pago de los intereses de la deuda externa.
CUADRO No.1
ESTRUCTURA DEL GASTO TOTAL DEL GOBIERNO
CENTRAL
Como
% del Gasto Total

Fuente: IMACRO
La crisis de la
deuda externa en la región se desató en la
década de los ochenta cuando México anunció,
en 1981, la imposibilidad de continuar
sirviendo su deuda, lo cual significó
sucesivos drásticos ajustes estructurales de
los países latinoamericanos y el abandono de
una estrategia de desarrollo que había
comenzado a mostrar signos de agotamiento.
Como resultado de los ajustes, la región
retrocedió en su crecimiento, lo que le valió
al período el nombre de la "década perdida".
Colombia fue uno de los pocos países que no
tuvo un problema de endeudamiento.
En general, en
la década de los noventa, se restablecieron
los flujos de capital a la región -
particularmente los de origen privado - y
especialmente durante el primer lustro se vio
un importante crecimiento económico, con lo
cual parecía que el problema de la deuda se
alejaba. De hecho, la deuda como proporción
del PIB, comienza a decrecer rápidamente,
especialmente para los países andinos, que de
todas maneras tienen niveles absolutos de
endeudamiento más elevados comparados con la
región o con MERCOSUR.
GRAFICO No.1
DEUDA EXTERNA TOTAL

|
DEUDA EXTERNA PUBLICA
(2000) |
|
País |
(% del PIB) |
per cápita US $ |
|
Bolivia |
55.5 |
539 |
|
Colombia |
27.0 |
479 |
|
Ecuador |
78.2 |
857 |
|
Perú |
37.6 |
762 |
|
Venezuela |
18.4 |
914 |
|
DEUDA EXTERNA PRIVADA
(2000) |
|
País |
(% del PIB) |
per cápita US $ |
|
Bolivia |
25.1 |
243 |
|
Colombia |
17.3 |
308 |
|
Ecuador |
16.0 |
176 |
|
Perú |
15.6 |
317 |
|
Venezuela |
9.9 |
491 |
Fuente: IMACRO
En el campo de la deuda externa pública,
países como Venezuela (dic 90), Ecuador (feb
95) y Perú (jul 97) consiguen reestructurar su
deuda dentro de esquemas BRADY. Este tipo de
refinanciamiento, introducido a fines de 1989,
involucra no sólo un importante descuento
sino, además, la emisión de bonos (Brady) por
los países (con el respaldo de colaterales).
Ello trastocó la figura tradicional donde los
acreedores principales eran los bancos
privados internacionales: bajo el nuevo
esquema éstos son los tenedores de los bonos.
Pero la
incursión de los países emergentes en los
mercados internacionales de capitales no ha
quedado ahí: más de un país andino ha
recurrido a la emisión directa de bonos para
acceder directamente a dichos mercados. Por
ejemplo, Ecuador en 1997 y Colombia y
Venezuela en repetidas ocasiones (hasta el año
pasado).
Bolivia logró
acogerse en sep/97 a la Iniciativa para los
Países Pobres Altamente Endeudados que creó el
Banco Mundial y el FMI y que supone un alivio
en el servicio de la deuda. Este país comenzó
a recibir beneficios en sep/98 estimándose el
valor presente neto de dichos beneficios en
US$450 millones (distribuidos en varios años).
Sin embargo, la
relación deuda externa/PIB ha comenzado a
revertirse desde 1997 para la región en su
conjunto, fundamentalmente debido a que el
crecimiento económico declinó marcadamente
(-3.9% promedio ponderado de la CAN en 1998 y
–1% en 1999).
Ecuador fue el
primer país que cayó en incumplimiento en el
servicio de deuda en bonos Brady en agosto de
1999. Desde entonces ha regularizado su
situación (emitió bonos globales en julio
2000) y la renegociación con el Club de París
podría culminar satisfactoriamente, una vez
que el Congreso acabe de aprobar el incremento
de la tarifa del IVA que es una condición para
reanudar las negociaciones.
Tal como se
puede apreciar en el siguiente gráfico, para
la mayoría de la región se ha incrementado el
spread (el diferencial que deben pagar los
países por encima del rendimiento de bonos
semejantes del Tesoro de los EE.UU.) en
alrededor del triple de lo que regía antes de
la crisis de 1997. En esto mucho ha tenido que
ver el cambio de política del FMI, que desde
el caso de Rusia (1998) o Ecuador (1999) ha
dejado en claro que no es una fuente de
rescate incondicional para los acreedores.
GRAFICO Nº2
SPREAD BONOS SOBERANOS RESPECTO BONOS TESORO
EE.UU.

Fuente: Banco Central de Reserva del Perú
Elaboración: Secretaría General de la
Comunidad Andina
El diferencial
del rendimiento de los Bonos Soberanos está
asociado a la percepción de riesgo que tienen
los agentes económicos. Los países andinos se
encuentran por debajo del promedio mundial
(61.86) (se asigna 100 puntos al país con un
rating perfecto AAA).
CUADRO Nº2
RATING DE CALIFICACIONES *
(AL
17 DE ABRIL DE 2001)

Fuente: Bradynet Inc
* Las 4
Agencias son: Moody's, S&P, FitchIBCA Duff &
Phelps, and Thomson Financial Bankwatch
Esta situación
impacta directamente en la posibilidad de
refinanciar la deuda y administrar el
componente de corto plazo que en condiciones
normales es renovado. El encarecimiento de los
mercados de capital dificulta la práctica de
la política del "rollover" mediante la cual se
contrata nueva deuda para pagar la anterior y
la vuelve inviable. Además, las negociaciones
para refinanciar la deuda se vuelven
sustancialmente más complejas por la exigencia
de brindar un trato similar a todos los
acreedores al existir un mayor número de
deudores para la deuda comercial (tenedores de
bonos).
Por lo anterior
es de esperar que los países utilicen más
agresivamente a los bancos de desarrollo, y en
el caso de los países andinos, profundicen aún
más su cooperación financiera a través de la
CAF. Con ocasión de la Asamblea Anual del BID,
celebrada en marzo de este año, Ricardo
Haussman, ex economista jefe de la institución
abogaba en el sentido que el BID debería
duplicar su apalancamiento a fin de poder
elevar de US$7.000 a 14.000 millones anuales
la asistencia financiera a la región,
corriendo el riesgo que el mercado reaccione
disminuyendo la calificación de riesgo del BID
(AAA), pues aún con un posible incremento de
los costos de sus créditos, el BID continuaría
siendo una fuente de recursos sustancialmente
menos onerosa para los países.
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