La Deuda Externa y los Esquema de Integración
Documento elaborado por la Secretaría General de la CAN
Lima, julio de 2001

V. Los esquemas de integración y el financiamiento externo

Es conocido el bajo nivel de ahorro interno de la región y la necesidad que tiene de recurrir al ahorro externo, para financiar niveles de inversión que son relativamente bajos, comparados por ejemplo con economías del sudeste asiático, y que ni siquiera alcanzan los niveles que tenían a inicios de la década de 198030.

Un reflejo de la situación anterior es el resultado en cuenta corriente, que ha sido negativo durante toda la década anterior y con una tendencia creciente, salvo dos años (95 y 96) y en 1999 por el significativo ajuste que en muchos casos fue por el recorte abrupto de las importaciones.

Esto aunado al hecho que los flujos netos de capital son fundamentalmente privados, pone de manifiesto que además de las acciones para promover mayor ahorro interno, se debe trabajar en tener un mejor acceso al mercado de capitales y desarrollar la cooperación financiera, temas que aunque abordados dentro del debate sobre la reforma de la arquitectura financiera internacional que se mencionó en la sección anterior, forman parte de la agenda que deberá cubrirse con ocasión de la I Conferencia Intergubernamental de Alto Nivel que ha convocado la ONU para marzo del próximo año.

GRAFICO No. 6
Déficit en cuenta corriente (% del PIB)



América Latina

CAN

Fuente: CEPAL, IMACRO SGCAN

Las diferencias en el peso de la deuda externa entre los países de A.L son extremadamente marcadas (en particular dentro del esquema de integración andino): por ejemplo Colombia siempre manejó una política prudencial en lo que respecta a deuda externa y no tuvo que sobrellevar los efectos directos de la crisis de 1980; aún ahora tiene uno de los índices deuda sobre PIB más bajos; Venezuela, en teoría, podría cubrir con sus reservas monetarias internacionales el valor de su deuda externa; al otro lado está Ecuador, que aún después de la condonación parcial que recibió con ocasión de la emisión de los bonos globales el año pasado, es considerado como uno de los países más endeudados de la región (v. Gráfico No. 4).

Tales diferencias, además del hecho de la preocupación legítima de los países de cuidar celosamente su acceso al mercado de capitales privados, de los cuales dependen, dificultan desarrollar una posición conjunta en torno al tema de la deuda externa y poder participar eficazmente en el debate actual.

No obstante hay claras áreas dónde se puede buscar posiciones comunes, como por ejemplo en el rechazo absoluto a prácticas de agiotaje (solo así puede calificarse el cobro de intereses sobre intereses) que aunque generalmente prohibidas en las legislaciones nacionales de los países deudores y acreedores, son aplicadas sin ningún resquemor con ocasión de las refinanciaciones de las obligaciones requeridas por los países en desarrollo31 (v. Cuadro No.8). Otro campo podía ser apoyar propuestas32 para la creación de un Organismo Supranacional/Corte con atribuciones para autorizar o imponer la cesación de pagos a países deudores y protegerlos de las acciones legales de sus acreedores.

Se ha visto ya cómo el FMI y el BM incursionaron cada vez con mayor fuerza en la definición de las políticas económicas de los países que requerían su asistencia. Cada Acuerdo con el primero, cada préstamo estructural con el segundo, eran (y son) oportunidades para adelantar una agenda de políticas cada vez más amplia y más detallada. Esto ha sido objeto de constantes recriminaciones de parte de los grupos sociales y políticos de los países afectados, pues atenta contra fundamentos del sistema democrático que debe guiar la acción de los Gobiernos. Recientemente el propio Director-Gerente del FMI ha impulsado la reversión de esta tendencia que se ha probado difícil de implementar y de evaluar, y solicitó que el principio de condicionalidad sea enfocado a aspectos críticos33.

La propia revista The Economist, reconocida por su seriedad y su orientación, aplaude en un artículo reciente la propuesta para reducir la condicionalidad, pero destaca que es necesario que se contengan las presiones que hacen los propios Directores de ampliar las funciones que debe cumplir el Fondo (lavado de dinero, corrupción, y gobernabilidad ) pues señala que "...es un hecho que a menudo le conviene a las naciones más ricas que de largo dictan las políticas del FMI, marcar condiciones específicas en los programas individuales de los países..:"34

Sin embargo, los esquemas de integración tienen mucho que aportar para construir escenarios donde los países tengan una menor dependencia de los flujos de capitales y mayor grado de libertad en la definición y manejo de sus políticas económicas.

CUADRO No.8
Ecuador: Canje deuda brady (95) y Eurobonos (97) por Bonos Globales (2000)

Un primer aspecto que debe tenerse presente es la necesidad de los países de promover sus exportaciones, pues es evidente que esta es la principal fuente de divisas. En este sentido el dinamismo que ha demostrado el comercio intracomunitario en el caso andino y el de MERCOSUR en la década anterior, a pesar de las dificultades en los últimos años es sustancial. En el primer caso las exportaciones intracomunitarias han crecido a un ritmo anual promedio, entre 1990 y 2000 de 13.2 % (v. gráfico No.7), en tanto que las destinadas al resto del mundo crecieron de 5.1%; para MERCOSUR las tasas de crecimiento de sus exportaciones intra y extrasubregionales fueron de 14.1% y 4.2%, respectivamente.

Pero además en este campo es importante reconocer el efecto que puede tener adelantar negociaciones comerciales en bloque para obtener el máximo acceso a mercados de terceros países, que de otra manera podría ser muy limitado.

GRAFICO No. 7
CAN: Exportaciones Intracomunitarias y al Resto del Mundo 1990-2000

(En millones de US$)

Fuente: SICEXT, SGCAN

La constitución de zonas de libre comercio también incide en la atracción de inversión extranjera directa, que como se ha visto anteriormente, ha sido el componente principal en el flujo de capital a la región en la década pasada, siendo que además se ha caracterizado por su estabilidad, pues continuó creciendo ininterrumpidamente hasta 1999, en circunstancias que el financiamento vía bonos (97 y 99), préstamos bancarios (98 y 99) e inversión accionaria disminuía sustancialmente.

CUADRO No. 9
América Latina: Fuentes de Financiamiento Externo

(En millones de US$)

(a) Estimaciones preliminares
(b) Flujo neto
(c) Incluye financiamiento bilateral y multilateral, excluido el FMI.
(d) Incluye préstamos y uso de crédito del FMI y financiamiento excepcional. A comienzos del decenio de 1990, el financiamiento excepcional incluye principalmente intereses morosos; en cambio, en los últimos años incluye recursos de organismos multilaterales, aparte del FMI y de gobiernos de países desarrollados.
Fuente: Crecer con Estabilidad, noviembre de 2000, CEPAL

Un segundo aspecto muy importante tiene que ver con las posibilidades de la cooperación financiera. En la región operan el Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR)35; varios bancos de desarrollo, cada uno relacionado36 con un esquema de integración: CAF (1970), Banco Centroamericano de Integración Económico (1960), el Banco de Desarrollo de El Caribe (1970) y FONPLATA(1969); y existen mecanismos como Convenio de Pagos y Créditos Recíprocos de ALADI, que se mencionó anteriormente.

Si bien el FLAR no ha tenido mayor éxito en ampliar su membresía fuera de los países andinos donde es originario – Costa Rica es el único país que ha ingresado (ago/00) – desde que en 1988 abrió su capital, y ha decrecido la demanda por sus servicios de apoyo a Balanza de pagos durante la década pasada en virtud de la política de autoseguro de los países quienes han acumulado mayores reservas internacionales, es una institución que ha demostrado su utilidad en el pasado para los países más pequeños para apoyarles en crisis de balanza de pagos. Si en efecto, el actual debate sobre la reforma de la arquitectura financiera internacional, lleva a la reforma del FMI para que actúe de manera descentralizada a través de fondos regionales, el FLAR podría tener un papel interesante que cumplir.

Entre los bancos de desarrollo regionales merece destacarse la evolución de la CAF, que en la década pasada (1990-1999) ha multiplicado su cartera 7 veces, hasta superar los US$4000 millones. Lo interesante es que la expansión se ha realizado mediante su apalancamiento en los mercados internacionales de capital donde puede acceder a recursos de cortos y largo plazo al estar calificada con grado de inversión. Esto es tanto más interesante por cuanto: a) ninguno de sus socios mayoritarios (los países andinos) tiene una calificación algo semejante; b) su cartera está concentrada en estos socios; y c) la institución está administrada por ellos. Esto demuestra que un mecanismo multilateral bien diseñado y administrado, puede captar recursos en los mercados internacionales de capitales en condiciones más ventajosas que los propios países accionistas.

CUADRO No. 10
CALIFICACIÓN DE RIESGO DE MOODY'S
Country Ceilings for Foreign Currency Depósitos Bancarios

3 de julio de 2001

*Al 15 de mayo de 2001
Grado de Inversión: LP Baa-3 para arriba
CP Prime-3 para arriba
Fuente: www.moodys.com

En consecuencia, a través del fomento de las exportaciones y de la cooperación financiera, los esquemas de integración pueden realmente hacer una sustancial diferencia respecto a vulnerabilidad de la región frente a la dependencia del ahorro externo que, en mayor o menor medida, ha significado para la generalidad de los países menos grados de libertad en su política económica.

Esta pérdida de grados de libertad, más marcada en los países de menor desarrollo relativo, se ha instrumentado con los sucesivos acuerdos que los países han debido negociar con las instituciones multilaterales financieras, que en muchos casos han apoyado políticas o esquemas que no han tenido un amplio consenso en los países para legitimizar su aplicación. 


30 El ahorro interno (% del PIB) para los países del sudeste asiático (Singapur, Corea Rep, Malasia, Indonesia, Hong Kong, y Tailandia) fue de 25% (no incluye Indonesia), 33% y 34% en los años 1980, 1990 y 1997, respectivamente. (Fuente: banco Mundial, 1999). En cambio, A.L. registró cifras del orden de 21% en 1991 y en 1997. Fuente: Estudio Económico de AL y el Caribe,CEPAL

31 Esto contrasta con la aplicación que prevé en EEUU el famoso Capítulo XIII, para protección de personas en situación de quiebra, quienes bajo esta figura puede realizar el pago de todo lo adeudado y en mora (que se haya acumulado hasta la fecha en que se formuló la petición de amparo legal) en un período prudencial sin intereses.

32 Fernandez-Arias E y Hausmann R., "Getting it Right: What to Reform in International Financial Markets", en Global Finance form a Latin American Viewpoint, OECD-BID, 2000

33 Ver. " Conditionalitty in Fund Supported Programs. Owerview, Feb, 2001, FMI, www.imf.org

34 Edición del 5 de mayo de 2001, "Huff, puff and pay" ( traduccióin libre del inglés)

35 Ex Fondo Andino de Reservas que entró en operación en 1978

36 Aunque pueden tener, como en el caso de la CAF accionistas de terceros países.