Declaración de Cochabamba
Colocando la Piedra Fundamental
para una Unión Sudamericana
A dos años
de la Declaración de Cusco en la
que decidimos conformar la
Comunidad Sudamericana de
Naciones, a un año de haber
aprobado la agenda prioritaria
de Brasilia y después de un
proceso muy constructivo de
reflexión estratégica, hoy, los
Presidentes de las Naciones de
Sudamérica acordamos en
Cochabamba de cara a nuestros
pueblos, colocar la piedra
fundamental de este proceso de
integración sudamericano.
1) Un nuevo modelo de
integración para el Siglo XXI
El
fin de la bipolaridad construida
después de la Segunda Guerra
Mundial acabó con la “guerra
fría”, trajo aparejado un
debilitamiento del
multilateralismo y una
profundización de las asimetrías
entre países e incluso
continentes.
El
proceso de globalización ha
influido profundamente en nuestras
economías y sociedades.
Recientemente, ha sido posible
comenzar a construir alternativas
que apuntan a retomar el
crecimiento, la preservación de
equilibrios macroeconómicos, el
énfasis en la distribución de la
renta como instrumento de
eliminación de la exclusión social
y de reducción de la pobreza, así
como la disminución de la
vulnerabilidad externa.
Frente a esta situación la
integración regional es una
alternativa para evitar que la
globalización profundice las
asimetrías contribuya a la
marginalidad económica, social y
política y procurar aprovechar las
oportunidades para el desarrollo.
La
construcción de la Comunidad
Sudamericana de Naciones busca el
desarrollo de un espacio integrado
en lo político, social, cultural,
económico, financiero, ambiental y
en la infraestructura. Esta
integración sudamericana no es
sólo necesaria para resolver los
grandes flagelos que afectan a la
región, como son la pobreza, la
exclusión y la desigualdad social
persistentes, que se han
transformado en los últimos años
en una preocupación central de
todos los gobiernos nacionales,
sino que es un paso decisivo para
lograr un mundo multipolar,
equilibrado, justo y basado en una
cultura de paz.
Nos
planteamos un nuevo modelo de
integración con identidad propia,
pluralista, en medio de la
diversidad y las diferencias,
reconociendo las distintas
concepciones políticas e
ideológicas, que corresponden a la
pluralidad democrática de nuestros
países.
Este
nuevo modelo de integración
comprende el ámbito comercial y
una articulación económica y
productiva más amplia, así como
nuevas formas de cooperación
política, social y cultural, tanto
públicas y privadas, como de otras
formas de organización de la
sociedad civil. Se trata de una
integración innovadora que incluya
todos los logros y lo avanzado por
los procesos del MERCOSUR y la
CAN, así como la experiencia de
Chile, Guyana y Suriname, yendo
más allá de la convergencia de los
mismos. El objetivo último de este
proceso de integración es y será
favorecer un desarrollo más
equitativo, armónico e integral de
América del Sur.
En
un período en que nuestros Estados
asumen nuevas responsabilidades,
la integración regional surge como
un elemento indispensable de
realización de nuestros proyectos
nacionales de desarrollo,
posibilitando la cooperación
sudamericana a todos los niveles.
La
Comunidad Sudamericana de
Naciones, conformada por Estados
democráticos y soberanos, se
sustenta en una conjunción de
objetivos, principios y valores
que reconoce el carácter
multiétnico, multicultural y
plurilingüe de nuestros pueblos.
Esta comunidad se sustenta en sus
bases históricas, reconociendo el
papel de los pueblos originarios,
afrodescendientes y migrantes
laborales contratados y de las
luchas sociales de la región.
Estamos convencidos que la unidad
sudamericana contribuirá al
fortalecimiento de la unidad de
toda América Latina y el Caribe.
2) Principios rectores de
la integración sudamericana
Nuestro modelo de integración,
recogiendo los postulados de las
Declaraciones de Cusco, Ayacucho y
Brasilia tiene como principios
rectores:
I.
Solidaridad y cooperación en la
búsqueda de una mayor equidad,
reducción de la pobreza,
disminución de las asimetrías y
fortalecimiento del
multilateralismo como principio
rector de las relaciones
internacionales.
II.
Soberanía, respeto a la
integridad territorial y
autodeterminación de los Pueblos
según los principios y objetivos
de las Naciones Unidas,
asegurando la prerrogativa de
los Estados nacionales a decidir
sus estrategias de desarrollo y
su inserción a nivel
internacional, sin injerencias
externas en sus asuntos
internos.
III. Paz, para que América del
Sur continúe siendo una Zona de
Paz en la cual los conflictos
internacionales se resuelven a
través de la solución pacífica
de controversias.
IV.
Democracia y Pluralismo para
consolidar una integración sin
dictaduras y respetuosa de los
derechos humanos y de la
dignidad humana, de los pueblos
originarios, de los
afrodescendientes y migrantes,
con igualdad de género y respeto
a todas las minorías y sus
manifestaciones lingüísticas y
culturales, reconociendo el
aporte de los movimientos
sociales y organizaciones de la
sociedad civil y su derecho a
una participación democrática en
cada uno de los países
sudamericanos y en el proceso de
integración.
V.
Derechos humanos son
universales, interdependientes e
indivisibles. Se debe dar un
impulso similar tanto al
desarrollo de los derechos
civiles y políticos, como a los
derechos económicos, sociales y
culturales, reconociendo el
derecho al desarrollo como un
derecho sustantivo, en la égida
integradora y multidisciplinaria
de los derechos humanos.
VI. Armonía con la naturaleza
para un desarrollo sostenible
garantizando que las
preocupaciones de carácter
ambiental y las referidas al
cambio climático, estén
presentes en todas las
iniciativas de desarrollo
regional, fundamentalmente en
las obras de infraestructura y
energía, preservando el
equilibrio de los ecosistemas y
a la protección de la
biodiversidad, con
reconocimiento y valoración de
los conocimientos tradicionales.
3) Premisas para la
construcción de la integración
sudamericana
El
proceso de construcción de esta
integración es ambicioso y preciso
en sus objetivos estratégicos y al
mismo tiempo flexible y gradual en
su implementación. Permite a todos
ser parte y al mismo tiempo
posibilita que cada país asuma los
compromisos según su realidad. El
camino más adecuado es avanzar en
políticas públicas comunes
respetando los tiempos y la
soberanía de cada país.
Nuestra integración se asienta en
alianzas estratégicas basadas en
el compromiso democrático, el
fortalecimiento del diálogo
político, la creación de un
espacio de concertación y
conciliación, la contribución a la
estabilidad regional, la
articulación de políticas sociales
regionales y la valorización de
una identidad cultural
sudamericana con participación de
actores locales y regionales.
4) Los objetivos de la
integración
La
integración sudamericana se
plantea los siguientes objetivos
regionales, que tienen como base
un conjunto de acciones de impacto
inmediato para revertir el enorme
déficit social de la región,
haciendo énfasis en esta primera
etapa en el avance y desarrollo de
los cuatro primeros:
*
Superación de las asimetrías para
una integración equitativa:
desarrollo de mecanismos concretos
y efectivos que permitan resolver
las grandes desigualdades que
existen entre países y regiones de
Sudamérica.
* Un
Nuevo Contrato Social
Sudamericano: promoción de una
integración con rostro humano
articulada con la agenda
productiva, que se exprese en el
establecimiento de metas definidas
de desarrollo social y en
mecanismos sistemáticos de
evaluación.
*
Integración energética para el
bienestar de todos: articulación
de las estrategias y políticas
nacionales para un aprovechamiento
de los recursos energéticos de la
región que sea integral,
sostenible, solidario y que
reconozca las asimetrías entre los
países y regiones.
*
Infraestructura para la
interconexión de nuestros pueblos
y la región: promover la
conectividad de la región a partir
de la construcción de redes de
transporte y telecomunicaciones
que interconecten los países,
atendiendo criterios de desarrollo
social y económicos sustentables
para acelerar el proceso de
integración, preservando el
ambiente y el equilibrio de los
ecosistemas.
*
Cooperación económica y comercial,
para lograr el avance y la
consolidación de un proceso de
convergencia innovador y dinámico
encaminado al establecimiento de
un sistema comercial transparente,
equitativo y equilibrado, que
contemple un acceso efectivo. Será
un objetivo fundamental la
promoción del crecimiento y
desarrollo económico, con la
superación de las asimetrías,
mediante la complementación de las
economías de los países de América
del Sur, así como la promoción del
bienestar de todos los sectores de
la población y la reducción de la
pobreza.
*
Integración financiera
sudamericana: desarrollo de
mecanismos financieros compatibles
con las condiciones específicas de
políticas económicas y fiscales de
nuestros países, que apoyen la
implementación de los proyectos de
integración sudamericana.
*
Integración industrial y
productiva: impulsar acciones de
desarrollo industrial y de
innovación comunes, privilegiando
el importante rol que deben
desempeñar las pequeñas y medianas
empresas, así como otras formas de
organización productiva y
facilitando la articulación de
iniciativas regionales, tanto
públicas como privadas
aprovechando, entre otros, el
potencial de sinergias.
*
Hacia una ciudadanía sudamericana:
alcanzar progresivamente el
reconocimiento de derechos
civiles, políticos, laborales y
sociales para los nacionales de un
Estado miembro en cualquiera de
los otros Estados miembros.
*
Migración: abordar el tema de la
migración con un enfoque integral
y comprensivo, bajo el respeto
irrestricto de los derechos
humanos que conduzca a una
cooperación efectiva,
particularmente en áreas
estratégicas, como la vinculación
entre la migración y el desarrollo
y la armonización de políticas. En
este sentido, destaca la
importancia de la Convención
Internacional para la Protección
de Todos los Trabajadores
Migrantes y de sus Familias.
*
Identidad cultural: promover el
reconocimiento, la protección y la
valoración de todas las
expresiones del patrimonio
cultural nacional y común
sudamericano, desarrollar
proyectos que promuevan el
pluriculturalismo y facilitar la
circulación de las expresiones
culturales representativas de la
memoria e identidad de nuestros
pueblos.
*
Cooperación en materia ambiental:
trabajar en la elaboración de
propuestas para preservar la
biodiversidad, los recursos
hídricos y los ecosistemas y
mitigar los efectos del cambio
climático, asegurando un
desarrollo sostenible y asumiendo
acciones de prevención contra
diferentes clases de catástrofes.
*
Participación ciudadana:
desarrollar mecanismos de diálogo
entre las instituciones de la
Comunidad Sudamericana de Naciones
y la sociedad civil que le
permitan una mayor participación
en la formulación de políticas de
la integración sudamericana.
*
Cooperación en materia de defensa:
continuar promoviendo el
intercambio de información y de
experiencias en materia de
doctrinas y formación de personal
entre los Ministerios de Defensa
de los países miembros.
“Plan Estratégico para la
Profundización de la Integración
Sudamericana”
A)
Fortalecimiento de la
institucionalidad de la Comunidad
Sudamericana de Naciones (CASA)
1.
La Comunidad Sudamericana de
Naciones cuenta con la siguiente
institucionalidad:
Reuniones anuales de Jefes de
Estado y de Gobierno
Reuniones semestrales de
Cancilleres
Reuniones ministeriales
sectoriales
La Comisión de Altos
Funcionarios
La Secretaría Pro Tempore
2.
Deciden establecer una Comisión de
Altos Funcionarios, para asegurar
en el plano ejecutivo la
implementación de las decisiones
presidenciales y ministeriales y
la coordinación de las iniciativas
existentes, evitando la duplicidad
de esfuerzos y sugiriendo
iniciativas concretas en el marco
de los grandes objetivos
regionales y las acciones de
impacto inmediato. La Comisión de
Altos Funcionarios contará con la
cooperación de las secretarías de
la CAN, del MERCOSUR, de CARICOM y
ALADI en los casos en que
corresponda, así como de otros
organismos regionales.
3.
La Comisión de Altos Funcionarios,
con el apoyo de las organizaciones
regionales pertinentes,
establecerá Grupos de Trabajo en
las áreas de infraestructura,
integración energética y políticas
sociales. Estos Grupos de Trabajo
deberán proponer, a consideración
de los Cancilleres y Ministros
sectoriales, las agendas e
iniciativas concretas en estas
áreas.
4.
Igualmente en el ámbito de la
Comisión de Altos Funcionarios, un
Grupo de Trabajo, con el apoyo de
la CAF, profundizará los estudios
y la elaboración de propuestas
relativas a la constitución o
adaptación de mecanismos
financieros y de fomento para
América del Sur.
5.
La Comisión de Altos Funcionarios
deberá asegurar la profundización
de los vínculos institucionales
entre el MERCOSUR y la CAN, con
plena participación de Chile,
Guyana y Suriname. Promoverán la
realización de reuniones conjuntas
de los órganos del MERCOSUR y la
CAN que actúen en áreas afines en
el campo político y social, y
harán la revisión de los acuerdos
ya alcanzados por el MERCOSUR y la
CAN en esas áreas para examinar la
posibilidad de su extensión a
todos los países de América del
Sur.
6.
La Comisión de Altos Funcionarios
contará con el apoyo técnico de
una estructura reducida que estará
el primer año en Río de Janeiro.
Las propuestas de la Comisión de
Altos Funcionarios se aprobarán
por consenso.
7.
La Comisión de Altos Funcionarios
se abocará al estudio de los
elementos de un Acuerdo
Constitutivo que conduzca a la
afirmación, en el plano
internacional, de una verdadera
identidad y ciudadanía
sudamericana, fundada en los
valores comunes de respeto a la
democracia y a los derechos
humanos y en la construcción de un
futuro común de paz y prosperidad
económica y social.
8.
La Comisión de Altos Funcionarios
y en particular el Grupo de
Trabajo de políticas sociales
estarán a cargo de promover un
diálogo con diferentes actores de
la sociedad civil y proponer
mecanismos más institucionalizados
que permitan informar
sistemáticamente, incentivar la
participación y recoger las
propuestas de los diferentes
sectores, aprovechando las
experiencias de la CAN y del
MERCOSUR. En la interacción con la
sociedad civil, será tomada
especialmente en consideración la
experiencia adquirida en la Cumbre
Social de Cochabamba.
9.
La Comisión de Altos Funcionarios
trabajará sobre los siguientes
temas a partir de las propuestas
que harán llegar los países
miembros y los insumos que
remitirá la Secretaría Pro Tempore:
a.
Convergencia institucional;
b. Desarrollo económico y
generación de empleo;
c. Integración comercial;
d. Integración energética;
e. Integración en
Infraestructura para el
Transporte y Comunicaciones;
f. Asimetrías;
g. Integración productiva;
h. Innovación, investigación y
desarrollo;
i. Tecnologías de la información
y comunicaciones;
j. Mecanismos sudamericanos de
financiamiento;
k. Agenda social sudamericana;
l. Medioambiente;
m. Ciudadanía sudamericana;
n. Identidad cultural; y
o. Participación ciudadana en el
proceso de integración.
B) Diálogo Político
1.
La concertación política entre los
países de la Comunidad será un
factor de armonía y respeto mutuo
que afiance la estabilidad
regional y sustente la
preservación de los valores
democráticos y el respeto a los
derechos humanos y a la dignidad
humana, identificando líneas de
acción que permitan enfrentar
coordinadamente situaciones de
interés para los países de la
región. Las declaraciones
conjuntas de la Comunidad serán
adoptadas siempre por consenso.
2.
El Foro Sudamericano de Consulta y
Coordinación Política promoverá el
diálogo sobre asuntos de interés
común, con iniciativas que afirmen
la región como un factor
diferenciado y dinámico en sus
relaciones externas. El Foro
actuará siempre por consenso.
C) Diálogo Externo
1.
Serán intensificadas las
iniciativas de diálogo externo y
cooperación de la Comunidad
Sudamericana de Naciones (CASA)
con otras regiones y grupos
regionales. Los Cancilleres darán
continuidad a las iniciativas que
deriven de la Cumbre América del
Sur-Países Árabes y de la Cumbre
América del Sur-África, e
iniciarán la preparación de una
Cumbre América del Sur-Asia.
D) Coordinación en la OMC
e Instituciones Financieras
Multilaterales
Los
Ministros de Relaciones
Exteriores, de Comercio Exterior y
de Asuntos Económicos de los
países de la Comunidad, tomando en
consideración las necesidades
especiales de economías pequeñas y
vulnerables, reforzarán la
práctica de construcción de
acuerdos y consensos en lo que se
refiere a los temas centrales de
la agenda internacional. Esta
coordinación que ya se lleva a
cabo entre varios países de la
región en la Ronda para el
Desarrollo de la OMC, deberá
reproducirse en otros foros
relevantes.
E) Parlamentos
1.
Los Presidentes invitan al
Parlamento Andino y al Parlamento
del MERCOSUR y a los órganos
legislativos de Chile, Guyana y
Suriname a considerar el diseño de
mecanismos conducentes al
establecimiento de un espacio
parlamentario sudamericano.
F) Lugar y fecha de la III Reunión
de Jefes de Estado
1.
La III Reunión de Jefes de Estado
de la Comunidad Sudamericana de
Naciones tendrá lugar en Cartagena
de Indias, Colombia en 2007.
Asimismo, la Cumbre de Presidentes
sobre Integración Energética
tendrá lugar en Venezuela en 2007.
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