DECLARACIÓN
POLÍTICA
COMPROMISO DE MADRID
Madrid, 17 de mayo de 2002
Los
Jefes de Estado y de Gobierno de
la Unión Europea, de América
Latina y del Caribe, reunidos en
Madrid, nos comprometemos a
avanzar en nuestra asociación
estratégica birregional basada en
la Declaración y el Plan de Acción
adoptados en la Primera Cumbre que
tuvo lugar en Río de Janeiro en
junio de 1999. Nuestra historia y
cultura, junto con los valores y
principios que compartimos,
constituyen la base de esta
relación privilegiada, así como de
nuestro enfoque común sobre las
principales cuestiones
internacionales.
Necesitamos enfrentar
conjuntamente los graves desafíos
y aprovechar las oportunidades del
siglo XXI. Con un espíritu de
respeto mutuo, igualdad y
solidaridad, reforzaremos nuestras
instituciones democráticas e
impulsaremos los procesos de
modernización de nuestras
sociedades, teniendo en cuenta la
importancia del desarrollo
sostenible, la erradicación de la
pobreza, la diversidad cultural,
la justicia y la equidad social.
Creemos que la continuación de
nuestros procesos de integración y
el incremento del comercio y de
las inversiones constituyen medios
importantes para reforzar el
acceso a los beneficios de la
globalización.
Por
consiguiente, con el objeto de
desarrollar una sólida asociación
estratégica birregional y como
resultado de nuestras
conversaciones del día de hoy,
asumimos los siguientes
compromisos:
En el ámbito político
1.
Fortalecer el sistema multilateral
sobre la base de los propósitos y
principios de la Carta de las
Naciones Unidas y del Derecho
Internacional.
2.
Reforzar nuestras instituciones
democráticas y el Estado de
Derecho, para lo cual
fortaleceremos nuestros sistemas
judiciales, garantizando la
igualdad de trato ante la ley y
promoviendo y protegiendo el
respeto a los derechos humanos.
3.
Acoger con satisfacción el
establecimiento inminente y el
funcionamiento efectivo de la
Corte Penal Internacional, y
procurar la adhesión universal al
Estatuto de Roma.
4.
Combatir el terrorismo en todas
sus formas y manifestaciones - que
amenaza nuestros sistemas
democráticos, libertades y
desarrollo, así como la paz y la
seguridad internacionales – de
conformidad con la Carta de las
Naciones Unidas y con el pleno
respeto al Derecho Internacional,
incluidos los derechos humanos y
las normas de Derecho Humanitario.
Nos comprometemos a reforzar
nuestros mecanismos de cooperación
política, legal y operativa y a
fomentar la celebración de y la
adhesión a todos los convenios
internacionales relativos al
terrorismo y la aplicación de las
resoluciones de las Naciones
Unidas en la materia.
5.
Fortalecer nuestra cooperación
para luchar contra el flagelo de
las drogas ilícitas y sus delitos
conexos, la corrupción y la
delincuencia organizada, mediante
el reforzamiento de los mecanismos
de coordinación, el combate contra
las fuentes de financiación de la
producción y el tráfico de drogas,
y la prevención de su utilización
para financiar el terrorismo y las
actividades delictivas a escala
mundial.
6.
Erradicar el racismo, la
discriminación racial, la
xenofobia y la intolerancia
relacionada con ellos y, en este
sentido, trabajar conjuntamente en
la aplicación de los compromisos
de la Declaración y del Programa
de Acción de Durban, adoptados en
la Conferencia Mundial de 2001.
7.
Promover la igualdad de género y
la potenciación de la mujer como
una política general y como un
medio eficaz para combatir la
pobreza y lograr un desarrollo
sostenible y equitativo.
8.
Promover y proteger el bienestar
de todos los niños, de conformidad
con el documento "Un mundo
apropiado para los niños" aprobado
en la sesión especial de la
Asamblea General de las Naciones
Unidas en favor de la Infancia
(Nueva York, 8 a 10 de mayo de
2002).
9.
Reforzar el diálogo político
birregional en los foros
internacionales y las consultas en
el marco del sistema de las
Naciones Unidas y de sus
principales Conferencias sobre las
cuestiones internacionales
principales.
10.
Rechazamos las reiteradas
violaciones de los derechos
humanos y del Derecho
Internacional humanitario por
parte de grupos al margen de la
ley en Colombia, y condenamos los
ataques terroristas y los
secuestros, incluidos los
perpetrados en fechas recientes.
Igualmente, apoyamos la búsqueda
de una solución negociada del
conflicto en Colombia.
11.
Alentamos a Guatemala y Belice en
la búsqueda de una solución
pacífica, honorable y definitiva
de su diferendo territorial, a
través del proceso de conciliación
auspiciado por la OEA.
12.
Hacemos un llamamiento a todas las
partes involucradas en la crisis
política en Haití para que
incrementen sus esfuerzos para
reforzar la democracia y crear las
condiciones que conduzcan a una
pronta y plena reanudación de la
cooperación entre Haití y la
comunidad internacional, con el
fin de poner término al deterioro
de los niveles de vida del pueblo
haitiano.
En el ámbito económico
13.
Incrementar los esfuerzos en
nuestra cooperación birregional y
promover el crecimiento económico
y luchar para combatir la pobreza
mediante, inter alia, el
fortalecimiento de nuestras
instituciones democráticas, la
estabilidad macroeconómica, la
reducción de la brecha
tecnológica, la ampliación del
acceso a la educación, a la
asistencia en materia de salud y a
la protección social, así como el
mejoramiento de sus niveles de
calidad. A este respecto,
cooperaremos en áreas tales como
el mejoramiento de la eficiencia
de las instituciones públicas; el
impulso de los procesos de
integración regional; el estímulo
del dinamismo de las pequeñas y
medianas empresas; el fomento del
desarrollo de las
infraestructuras. Instamos a la
Comisión Europea, al Banco Europeo
de Inversiones y al Banco
Interamericano de Desarrollo, a
que presenten iniciativas e
informen a los mecanismos
birregionales.
14.
Encontrar soluciones para los
desafíos que enfrentan las
pequeñas economías y en particular
los pequeños Estados insulares en
desarrollo. 15. Promover los
flujos comerciales y de inversión
para el crecimiento económico
sostenible y la distribución
equitativa de sus beneficios,
mediante un entorno jurídico y
empresarial más abierto, seguro,
no discriminatorio y transparente.
16.
Expresamos nuestra satisfacción
por la conclusión de las
negociaciones del Acuerdo de
Asociación entre la Unión Europea
y Chile. Este nuevo logro se suma
al primer Acuerdo de Asociación
entre nuestras dos regiones, que
proporcionó un claro impulso a las
relaciones políticas, comerciales,
de inversión y de cooperación
entre la Unión Europea y México.
Enfatizamos nuestro compromiso con
las negociaciones en curso entre
la UE y MERCOSUR y resaltamos en
este contexto que los capítulos
político, institucional y de
cooperación están virtualmente
concluidos. Acogemos con
satisfacción los progresos
realizados hasta ahora en los
capítulos comercial y de
intercambios y la adopción del
paquete de medidas relativas a la
facilitación del comercio, y
confiamos en que ambas partes
continuaremos realizando progresos
sustantivos con miras a concluir
exitósamente, lo más pronto
posible, el proceso negociador.
17.
Acogemos con satisfacción la
decisión de los Estados del
Caribe, junto con los demás
Estados miembros del Grupo de los
Estados de África, del Caribe y
del Pacífico, de iniciar
formalmente, en septiembre de
2002, las negociaciones del
Acuerdo de Asociación Económica
con la Unión Europea, en el marco
del Acuerdo de Cotonú. Acogemos
con satisfacción las nuevas
iniciativas de negociación de
Acuerdos políticos y de
cooperación entre la UE y
Centroamérica y entre la UE y la
Comunidad Andina, así como la
decisión de fortalecer la
cooperación en materia de
comercio, inversiones y relaciones
económicas. El logro de los
objetivos de dichos acuerdos y el
refuerzo de la cooperación
deberían establecer las
condiciones con arreglo a las
cuales, construyendo sobre los
resultados del Programa de Trabajo
de Doha que nos hemos comprometido
a concluir a más tardar a final de
2004, pudieran negociarse Acuerdos
de Asociación viables y mutuamente
beneficiosos, entre la UE y
América Central y entre la UE y la
Comunidad Andina respectivamente,
que incluyan áreas de libre
comercio.
18.
Acogemos con satisfacción y
apoyamos los actuales esfuerzos de
las autoridades argentinas por
completar un programa económico
sólido y amplio, que permitirá el
éxito en las negociaciones con el
Fondo Monetario Internacional y
otras instituciones financieras.
Las autoridades argentinas cuentan
con nuestro apoyo para lograr
dicho objetivo con el fin de
superar la situación por la que
atraviesa en estos momentos esa
nación.
19.
Trabajar con celeridad en el
Programa de Trabajo de Doha con el
objeto de lograr una mayor
liberalización del comercio para
la clarificación, mejora y
fortalecimiento de las normas
multilaterales aplicables, y para
garantizar que la V Conferencia
Ministerial de México allane el
camino para la conclusión exitosa
de las negociaciones previstas en
la Declaración de Doha, antes del
final de 2004. En este sentido,
subrayamos la importancia de las
disposiciones sobre desarrollo de
la Declaración de Doha, incluida
la aplicación del programa de
trabajo sobre trato especial y
diferenciado para favorecer la
integración de los países en
desarrollo en la economía
mundial.
20.
Trabajar juntos para contribuir al
éxito de la Cumbre Mundial sobre
Desarrollo Sostenible que se
celebrará en Johannesburgo en
agosto de 2002. Esperamos que el
resultado de la misma incluya
orientaciones para la acción que
contengan compromisos globales en
materia de desarrollo sostenible y
asociación entre los gobiernos, la
sociedad civil y el sector
privado, y que reafirme los
compromisos adquiridos en la
Conferencia de Río de 1992 y la
aplicación de la Agenda 21.
21.
Trabajar conjuntamente para
proteger el medio ambiente con
énfasis especial en la
modificación de los modelos no
sostenibles de producción y
consumo, la conservación de la
diversidad biológica, del
ecosistema mundial y el uso
sostenible de los recursos
naturales. Trabajaremos para
obtener la ratificación universal
y la pronta entrada en vigor del
Protocolo de Kyoto.
22.
Cumplir los compromisos adquiridos
en la Conferencia Internacional
sobre la Financiación para el
Desarrollo de Monterrey, en
particular movilizando recursos
internacionales e internos y
creando a nivel nacional e
internacional entornos que
favorezcan la reducción de la
pobreza, incrementando de manera
sustancial la cooperación para el
desarrollo, y buscando medidas de
alivio para el problema de la
insostenible deuda externa de los
países en desarrollo.
Propugnaremos el pleno
cumplimiento del consenso de
Monterrey.
23.
Mejorar el funcionamiento del
sistema financiero mundial
teniendo en cuenta las
preocupaciones de los países en
desarrollo y participar
activamente en los esfuerzos
internacionales en curso para
reformar el sistema financiero
internacional.
24.
Promover la rápida y efectiva
aplicación de la reforzada
Iniciativa para los Países Pobres
Altamente Endeudados, haciendo
notar que algunos países en
desarrollo son también
acreedores.
25.
Acoger con satisfacción la
introducción del euro, cuya
contribución a la mayor
transparencia en nuestras
relaciones económicas es
reconocida ampliamente; reconocer
la potencial contribución del euro
a un mayor estímulo del
crecimiento del comercio y las
inversiones entre las dos
regiones.
26.
Rechazar con firmeza todas las
medidas de carácter unilateral y
efecto extraterritorial que son
contrarias al Derecho
Internacional y a las reglas de
libre comercio comúnmente
aceptadas. Concordamos en que este
tipo de práctica constituye una
seria amenaza contra el
multilateralismo.
27.
Trabajar conjuntamente en el
desarrollo de la Sociedad de la
Información mediante un mayor
acceso a las tecnologías de la
información y la comunicación y
aprovechar las oportunidades que
ofrecen dichas tecnologías en
sectores prioritarios, tales como
su aplicación a los servicios
gubernamentales.
Cooperación en los ámbitos
cultural, educativo, científico,
tecnológico, social y humano
28.
Preservar nuestras capacidades
para desarrollar, promover y
respetar la diversidad cultural.
29.
Crear más oportunidades en
nuestras regiones para la
educación, la cultura y el acceso
al conocimiento como claves para
el éxito en el siglo XXI.
Exhortamos al reforzamiento del
Programa Alfa en curso para la
cooperación institucional en el
ámbito de la educación superior.
También acogemos con satisfacción
el programa @LIS para el
desarrollo de la Sociedad de la
Información, así como un nuevo
programa interrelacionado similar
para el Caribe, y el nuevo
Programa de Becas de la UE con
América Latina.
30.
Recomendar el desarrollo,
aprobación y promoción del Plan de
Acción 2002-2004 para construir un
Espacio Común de Educación
Superior Unión Europea – América
Latina y el Caribe.
31.
Llevar a cabo un análisis
integrado de las distintas
cuestiones en materia de migración
entre nuestras regiones, que ha
sido y sigue siendo de gran
provecho para ambas partes,
aplicar soluciones y garantizar el
pleno respeto de los derechos
fundamentales de los trabajadores
migrantes y de sus familias, de
conformidad con el Derecho
Internacional y las legislaciones
nacionales.
32.
Combatir el VIH/SIDA mediante
programas de prevención,
tratamiento y apoyo, en particular
en los países más afectados,
teniendo presente el derecho a
niveles adecuados de asistencia en
salud y la necesidad de promover
un mayor acceso a los
medicamentos.
33.
Cooperar en el fomento de la
capacidad de respuesta a los
desastres naturales y a la
mitigación de sus consecuencias.
Acogemos favorablemente los
satisfactorios resultados y
propuestas de las reuniones
ministeriales entre la UE y ALC
sobre Educación Superior (París, 3
y 4 de noviembre de 2000), Ciencia
y Tecnología (Brasilia, 21 y 22 de
marzo de 2002), Sociedad de la
Información (Sevilla, 26 y 27 de
abril de 2002) y Seguridad Social
(Valencia, 14 y 15 de mayo de
2002) que representan una
significativa contribución al
impulso de una asociación
estratégica birregional.
Aprobamos el Informe de Evaluación
y adoptamos el Documento sobre
Valores y Posiciones Comunes.
Damos mandato a los mecanismos
birregionales para que continúen
dando seguimiento a las Cumbres
con el apoyo, cuando proceda, de
las instituciones financieras
internacionales que participen en
los programas de cooperación
birregional. En este contexto, se
celebrará una reunión del Grupo de
Altos Funcionarios durante el
segundo semestre de 2002 para dar
seguimiento a la Cumbre de Madrid.
La reunión deberá incluir, entre
otros asuntos, un diálogo sobre
los objetivos y resultados que se
espera obtener de la reunión
birregional en materia de
cooperación que se celebrará en
Costa Rica antes de finales de
2002.
Aceptamos con agradecimiento la
invitación para celebrar la
Tercera Cumbre UE- ALC en México
en 2004.
Expresamos nuestra profunda
gratitud al Gobierno y al pueblo
de España por todas sus atenciones
y apoyo, que han garantizado la
culminación exitosa de la Cumbre
de Madrid.