ANEXO III
Informe del Comité de Coordinación Técnica (CCT)

Banco Interamericano de Desarrollo (BID)
Corporación Andina de Fomento (CAF)
Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (FONPLATA)

“Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana”

Presentación

En la histórica e inédita Reunión de Presidentes de América del Sur celebrada en la ciudad de Brasilia, Brasil, los días 31 de agosto y 1 de septiembre de 2000, los mandatarios acordaron impulsar la integración y modernización de la infraestructura física de la región, en energía, telecomunicaciones y transportes, como un elemento esencial del proceso de desarrollo económico y social de Sudamérica, así como del aumento de la competitividad global de sus economías, lo cual constituye un importante estímulo a la organización del espacio regional. Este impulso de los Presidentes dio origen a la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA), basada en un Plan de Acción para 10 años, cuya coordinación operacional fue delegada y encomendada al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a la Corporación Andina de Fomento (CAF), y al Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (FONPLATA).

Durante los casi dos años de la Iniciativa IIRSA, las instituciones integrantes del Comité de Coordinación Técnica (CCT), basadas en su conocimiento profundo de las diversas regiones y sectores de Sudamérica, han aportado su respaldo técnico, financiero y organizativo, coadyuvando a la búsqueda de entendimientos pragmáticos entre los países sudamericanos, y han buscado avanzar en la integración de la infraestructura de energía, telecomunicaciones y transportes dándole un carácter orgánico, sistematizado y acorde a una visión estratégica para el ámbito de la región.

En ese sentido, a la fecha se registran importantes progresos en el trabajo de los doce países sudamericanos en conjunto, marcado por el establecimiento de un importante capital institucional para su desarrollo y profundización, así como por la identificación de un extenso portafolio de proyectos de infraestructura de integración. Entre los resultados principales de este período destacan: (i) la creación de una Red Sudamericana de Autoridades de Infraestructura a nivel ministerial de los sectores de energía, telecomunicaciones y transportes que se reúne periódicamente para dar dirección conjunta a la Iniciativa; (ii) el desarrollo de una metodología común para la selección de proyectos; (iii) la identificación de cerca de 300 proyectos de inversión en los tres sectores; (iv) el establecimiento de un equipo de Gerentes para la implementación y acompañamiento de la iniciativa; y (v) la creación de un portal en Internet para informar y movilizar permanentemente a la sociedad civil y al sector privado.

La tarea de la integración de la infraestructura física de América del Sur recién ha comenzado, y aún queda mucho terreno por recorrer. El trabajo realizado y los esfuerzos de difusión de los conceptos estratégicos de la Iniciativa han generado altas expectativas sobre el potencial impacto que la misma puede llegar a tener en la integración y desarrollo de América del Sur. Los desafíos del futuro son de gran magnitud, particularmente en lo relativo a la cuantía de la inversión requerida en el contexto de las dificultades que enfrenta la economía global actualmente. El trabajo requerido para financiar y ejecutar los proyectos de integración física sudamericana es complejo y requiere de un esfuerzo sostenido de los gobiernos e instituciones financieras a largo plazo. No obstante, los gobiernos y el sector privado han confirmado la importancia y utilidad de la Iniciativa IIRSA y están asumiendo activamente el desafío que ella implica.

Las Instituciones Financieras Multilaterales que conforman el CCT (BID, CAF y FONPLATA), reiteran su decidido compromiso de apoyo a la Iniciativa IIRSA, como una estrategia central para la superación de los desafíos sociales y económicos, convencidas que la integración del espacio sudamericano con base en la generación de valor agregado a los recursos naturales es un catalizador del desarrollo integral de la región, que favorece la sinergia y especialización en sectores estratégicos para el mejoramiento de los niveles de ingreso y bienestar de su población.

El presente informe proporciona una breve visión de lo acontecido en estos primeros dos años y de las próximas acciones a ser desarrolladas por la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana.

Iniciativa IIRSA
Informe del CCT a la Segunda Reunión de Presidentes de América del Sur

Tabla de Contenidos

I) La Iniciativa IIRSA y los Desafíos de América del Sur en el Siglo XXI
¿De dónde partimos? Situación actual y desafíos de América del Sur
¿Hacia dónde queremos ir?
Papel Estratégico de la Iniciativa IIRSA
Principios Orientadores para una Visión Estratégica de América del Sur

II) Los Primeros 2 Años de la Iniciativa IIRSA
El Mandato de la Cumbre de Brasilia
Etapa Fundacional
Implementación - Los primeros Ejes de Integración y Desarrollo
Resultado del Trabajo de los Procesos Sectoriales
Desarrollo del capital institucional de IIRSA

III) Los Próximos 2 Años - Profundización y Consolidación

Anexo: Listado indicativo de proyectos en ejecución o en preparación relativos a IIRSA por parte de las instituciones del CCT

I. La Iniciativa IIRSA y los Desafíos de América del Sur en el Siglo XXI

¿De dónde partimos? Situación actual y desafíos de América del Sur

América del Sur es una región rica en recursos naturales, con una alta diversidad biológica, que ha mantenido un ambiente de tolerancia racial y religiosa y goza de una alta homogeneidad lingüística, lo que le ha permitido construir sociedades y estados democráticos, confiriéndole un enorme potencial de crecimiento y desarrollo. Desde fines de la década de los 80, y particularmente en los años 90, los países de Sudamérica han asumido un profundo proceso de reformas en el que la estabilidad macroeconómica ha sido el objetivo central. Han surgido nuevas ideas acerca del desempeño del mercado y roles diferentes en los ámbitos público y privado, aunados a avances a nivel institucional, al fortalecimiento del sistema democrático y al surgimiento de un nuevo concepto integracionista. Una larga historia de debate sobre los procesos de integración comercial resalta el importante potencial de negocios que representa una región cuya economía hoy en día supera los mil millardos de dólares de producto interno bruto agregado, con un alto potencial de complementariedad entre las economías nacionales.

Sin embargo, aún persisten problemas centrales, de los cuales los principales son la vulnerabilidad de las economías de la región ante los choques externos, la dependencia de exportaciones basadas en materias primas, el bajo nivel de ahorro interno, el difícil acceso a los mercados internacionales de capital, el desempleo y los altos niveles de pobreza y desigualdad. En los últimos años, y muy particularmente después del 11 de septiembre de 2001, han aflorado una serie de temas que cambian la perspectiva de América del Sur, pues uno tras otro los países han tenido que enfrentar dificultades en su entorno económico que se traducen en problemas sociales y laborales. Si estas dificultades no se resuelven de una manera favorable, podrían influir en forma negativa en el ambiente político de la región.

Sudamérica continúa siendo muy vulnerable a los choques externos, con especial impacto en el área comercial. Sudamérica sigue, en esencia, dependiendo de la exportación de recursos naturales, igual que a principios de la década de los cincuenta. Entre 1985 y 1998 se redujo ligeramente la participación de este tipo de productos (soya, café, banano, petróleo, cobre, estaño, etc.) en las exportaciones totales, pero hacia 1998 sigue siendo superior al 40% del total. Si se agrega a esta cifra la exportación de manufacturas genéricas (acero, aluminio y ciertos petroquímicos), se observa que estas exportaciones representan cerca del 80% del total. Las exportaciones de bienes con alto contenido tecnológico, de alto valor agregado, que requieren conocimiento y demandan un recurso humano calificado, han aumentado de manera relativamente reducida, en particular cuando se compara a la región con otras regiones en desarrollo.

Otro factor vinculado a esta problemática es el de la competitividad, concebida como el conjunto de políticas, procesos, instituciones y actitudes que definen el ritmo de cambio en la productividad y que significa el ritmo de crecimiento del producto por habitante. Este no sólo es un concepto de carácter macroeconómico, sino también microeconómico. El último índice de competitividad a nivel mundial, que anualmente es calculado por la Universidad de Harvard y el Foro Económico Mundial, muestra que de un total de 75 países, la posición promedio de las naciones de América del Sur es la número 59 y que en los últimos 15 puestos están 5 países de la región. Existe sólo una nación sudamericana entre las posiciones superiores (Chile, en la posición 27), mientras que todos los demás países están en posiciones bastante rezagadas.

La inequidad social es otro aspecto crucial para entender la actual realidad de volatilidad económica. A pesar que en términos de ingreso per cápita América Latina es la región en desarrollo mejor posicionada, en términos de distribución de la riqueza es la que muestra peores resultados. En efecto, el 5% más rico de la población de la región controla el 26% de las riquezas. Al comparar este dato con las demás regiones en desarrollo, se aprecia que en éstas existe una distribución mucho más aceptable, a pesar de tener un ingreso per cápita menor. En los países desarrollados, el mismo 5% de la población controla menos del 13% del producto. Esta situación mantiene un vínculo natural con el nivel de pobreza de la población, aspecto en que a pesar de las notables mejoras de los últimos años, no se puede afirmar que la situación sea satisfactoria pues un tercio de los sudamericanos vive con menos de 2 dólares al día. Esto es, obviamente, insostenible.

Una de las principales razones que explican la actual situación de los países de la región sudamericana son las asimetrías a nivel internacional, las cuales están presentes principalmente en dos ámbitos: el comercial y el financiero. La asimetría en el comercio se manifiesta en el hecho de que mientras América del Sur ha tenido en los últimos quince años- una política de gran apertura en materia de reducción de aranceles o de tratamiento a la inversión extranjera, entre otros, lamentablemente no se ha evidenciado reciprocidad a nivel internacional. Por el contrario, la región enfrenta una serie de disposiciones para-arancelarias que afectan el acceso de diversos productos, tales como, acero, textiles, banano, etc. En este sentido, existe preocupación en el caso de productos en los que precisamente la región tiene ventajas comparativas, como por ejemplo agricultura y textiles, donde existe una serie de barreras de entrada a los mercados internacionales.

Con relación a la asimetría en el financiamiento se debe recordar que cada 10 años se celebra una reunión mundial donde se establecen metas del desarrollo y se realiza una serie de compromisos sobre metas de ayuda y cooperación internacional que, lamentablemente, no han mostrado la evolución esperada. En los años 60 se estableció como meta destinar el 1% del producto interno bruto de los países de la OECD a los países en desarrollo, en forma de lo que se llama ayuda o préstamos concesionales. Salvo algunos países de Europa, cuyo monto de recursos asignados a los países en desarrollo supera el 0,5% de su producto, los demás no alcanzan esta cifra.Un aspecto extremadamente sensible, que amerita un cuidadoso análisis, es la ampliación de la brecha que separa a los países industrializados de los países en desarrollo de América del Sur. El producto per cápita que tenía América del Sur en 1980 en términos constantes era de 6.630 dólares, mientras que estimaciones para 2001 ubican esta cifra en un nivel incluso inferior (US$ 6.374), lo que significa que la región prácticamente se ha estancado. Por su parte, los países de Asia del Este y Pacífico, que tenían un producto per cápita de 1.160 dólares, lo han incrementado a 3.439 dólares. Lo más dramático es la ampliación de la brecha entre los países de la OECD y los de América del Sur: mientras hacia 1980 esta brecha fue de 5.372 dólares per cápita, para 2001 se estima en 22.961 dólares por habitante.

En resumen, la situación descrita es poco sustentable. Si se estima el número de años que le tomaría a Sudamérica alcanzar el nivel de producto per cápita actual de la OECD se obtiene que, en el mejor de los escenarios -tomando la tasa de crecimiento promedio anual de los países de Asia y asumiendo un crecimiento poblacional de 1,67% anual-, pasarían aproximadamente unos 27 años para cerrar la brecha. Suponiendo una tasa de crecimiento igual a la observada por América del Sur durante la primera mitad de los 90, tomaría 61 años para cerrar la brecha, y si el crecimiento fuera similar al promedio de la década de los 90, tomaría 110 años.

¿Hacia dónde queremos ir?

Sudamérica debe crecer a mayores tasas y de manera sostenida, distribuyendo de manera justa los frutos de la expansión económica. Para el logro de este objetivo es necesario incrementar la competitividad de la región, a fin de aumentar la productividad e impulsar el crecimiento. Sin embargo, el crecimiento económico es una condición necesaria pero no suficiente para el desarrollo integral de la región. Es imperativo que la estrategia de mejoramiento de la competitividad, aumento de la productividad y generación de un crecimiento alto y sostenible, sea acompañada por políticas que aseguren la reducción de la pobreza y la conservación del medio ambiente.

Las políticas económicas y sociales de Sudamérica deberían estar enfocadas hacia la reducción de la brecha que la separa de las economías de la OECD. En tal sentido, la región debe establecer metas de avance que puedan ser medidas en términos de tiempo e indicadores socio-económicos. Por ejemplo, a través de la implementación de políticas que impulsan el crecimiento, tales como inversión en educación, tecnología e infraestructura, la región podría alcanzar en un período de 20 años un nivel de desarrollo comparable al actual de países como España, Portugal y Grecia, los cuales han logrado avances importantes en términos de competitividad, ingreso medio per cápita y distribución de la riqueza gracias a su integración económica, política y física con el resto de Europa.

Una región más fuerte y cohesionada económica, social y físicamente podrá avanzar más eficazmente en la superación de los obstáculos para su desarrollo. En un contexto de asimetrías internacionales diversas, la cohesión de Sudamérica es clave para el logro de ganancias comerciales y financieras y para conseguir una justa inserción en el concierto internacional. Esto sólo podrá lograrse si existe un consenso claro sobre hacia donde debemos ir como región y si aunamos esfuerzos en las políticas y estrategias que contribuyan a alcanzar un estadio de desarrollo mayor y sostenible.

Papel Estratégico de la Iniciativa IIRSA

La visión de la infraestructura como un elemento clave de la integración sudamericana está basada en la noción de que el desarrollo sinérgico del transporte, la energía y las telecomunicaciones puede generar un impulso decisivo para la superación de barreras geográficas, el acercamiento de mercados y la promoción de nuevas oportunidades económicas en los países de la región, siempre que se mantenga e incremente un contexto de apertura comercial y de inversiones, de armonización y convergencia regulatoria y de cohesión política creciente.

El desarrollo de infraestructura de transportes, energía y telecomunicaciones puede ser entendido esencialmente como un tema de articulación del territorio para facilitar el acceso a mercados en dos dimensiones: por un lado, acceso de materias primas e insumos a centros de producción (incluyendo recursos naturales, energía, productos intermedios, información y servicios, y fuerza laboral); y por otra parte, acceso de la producción a centros de consumo nacionales e internacionales.

El nivel de inversión en infraestructura necesario para ser competitivo depende de la naturaleza de los obstáculos que una región presenta a estos accesos, así como del volumen de los flujos en ambas dimensiones. Fallas en la provisión de infraestructura adecuada se manifiestan de modo general en dos tipos de consecuencias: (i) incrementos en los costos estructurales de los negocios que se llevan a cabo, lo cual representa una pérdida de competitividad con respecto a otras regiones con mejor infraestructura; y (ii) una reducción en el número y la calidad de los negocios comercialmente viables (cuando los costos estructurales son demasiado altos), lo cual implica que el volumen total de negocios que se llevan a cabo es menor de lo que podría ser y por lo tanto los efectos sinérgicos entre negocios también son menores, teniendo como efecto agregado una reducción de la competitividad de la región.

En Sudamérica, el acceso a mercados se dificulta por la presencia de importantes obstáculos geográficos. Sudamérica es un área muy grande (17,8 millones de Km²), relativamente distante de los principales centros mundiales de consumo, con distancias significativas entre sus principales ciudades, y una relativamente baja densidad poblacional que está principalmente dispersa hacia las regiones costeras. Además, la región exhibe importantes barreras naturales al acceso territorial, como son la Cordillera de los Andes, la Selva Amazónica, y un extenso sistema de ríos y pantanos, así como una fuerte vulnerabilidad a desastres naturales como consecuencia de fuerzas climáticas y geológicas. La combinación de estos factores implica que la articulación del territorio para generar acceso a mercados requiera de grandes inversiones en infraestructura, lo cual enfrenta la dificultad adicional que representan las actuales restricciones financieras de los países de la región.

La Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA), busca establecer mecanismos para superar estos obstáculos e impulsar el desarrollo y la integración económica de la región mediante innovaciones metodológicas y financieras para el establecimiento de conexiones de transporte, energía y telecomunicaciones entre mercados y áreas con alto potencial de crecimiento, con estándares técnicos compatibles y condiciones de operación conocidas y confiables. La Iniciativa IIRSA combina el esfuerzo de instituciones financieras multilaterales de la región con el trabajo coordinado de los gobiernos sudamericanos para identificar y dar viabilidad a los proyectos prioritarios de infraestructura de integración regional.

Principios Orientadores para una Visión Estratégica de América del Sur

Desde su inicio, la Iniciativa IIRSA contempla ciertos principios orientadores que han guiado las acciones de los gobiernos y las instituciones financieras del CCT y que relacionan los objetivos generales arriba descritos con otras iniciativas de la región. Estos principios orientadores, ratificados durante la III Reunión del CDE, celebrada en Brasilia el 27 de mayo de 2002, son:

Regionalismo abierto: América del Sur es concebida como un espacio geo-económico plenamente integrado, para lo cual es preciso reducir al mínimo las barreras internas al comercio y los cuellos de botella en la infraestructura y en los sistemas de regulación y operación que sustentan las actividades productivas de escala regional. Al mismo tiempo que la apertura comercial facilita la identificación de sectores productivos de alta competitividad global, la visión de América del Sur como una sola economía permite retener y distribuir una mayor parte de los beneficios del comercio en la región y atender la vulnerabilidad de la economía regional respecto de las fluctuaciones en los mercados globales.

Ejes de Integración y Desarrollo: En concordancia con la visión geo-económica de la región, el espacio sudamericano es organizado en torno a franjas multinacionales que concentran flujos de comercio actuales y potenciales, en las cuales se busca establecer un estándar mínimo común de calidad de servicios de infraestructura de transportes, energía y telecomunicaciones a fin de apoyar las actividades productivas específicas de cada franja o Eje de Integración y Desarrollo. La provisión de estos servicios de infraestructura busca promover el desarrollo de negocios y cadenas productivas con grandes economías de escala a lo largo de estos ejes, bien sea para el consumo interno de la región o para la exportación a los mercados globales. Los Ejes de Integración y Desarrollo representan una referencia territorial para el desarrollo sostenible amplio de la región. Este ordenamiento y desarrollo armónico del espacio sudamericano facilitará el acceso a zonas de alto potencial productivo que se encuentran actualmente aisladas o subutilizadas debido a la deficiente provisión de servicios básicos de transporte, energía o telecomunicaciones.

Sostenibilidad económica, social, ambiental y político-institucional: El proceso de integración económica del espacio sudamericano debe tener por objetivo un desarrollo de calidad superior que sólo podrá ser alcanzado mediante el respeto a los cuatro elementos de la sostenibilidad: (i) Sostenibilidad económica, proporcionada por la eficiencia y la competitividad en los procesos productivos; (ii) Sostenibilidad social, proporcionada por el impacto visible del crecimiento económico sobre la calidad de vida de la población en general; (iii) Sostenibilidad ambiental, que implica el uso racional de los recursos naturales y la conservación del patrimonio ecológico para generaciones futuras; y (iv) Sostenibilidad político-institucional, que consiste en la creación de condiciones para que los diversos agentes públicos y privados de la sociedad puedan y quieran contribuir al proceso de desarrollo e integración.

Aumento del Valor Agregado de la Producción: El desarrollo y la integración regional no deben servir simplemente para producir más de lo que tradicionalmente hemos producido, sino que debe ser un proceso de mejoramiento constante de la calidad y productividad de los bienes y servicios (mediante la innovación y la generación de conocimiento) para que la economía genere cada vez más riqueza para la sociedad. Como parte del proceso de integración regional, nuestras economías deben reorientarse para conformar cadenas productivas en sectores de alta competitividad global, capitalizando las diversas ventajas comparativas de los países de la región y fortaleciendo la complementariedad de sus economías para generar valor agregado en la producción que se traduzca en beneficios amplios para todos.

Tecnologías de la Información: El uso intensivo de las más modernas tecnologías de informática y comunicaciones permite promover una transformación total de los conceptos de distancia y espacio a fin de superar barreras geográficas y operativas dentro de la región y acercar la economía sudamericana a los grandes motores de la economía mundial. La difusión y uso intensivo de estas tecnologías apoya una transformación no sólo de los sistemas productivos de la región, sino también del funcionamiento general de la sociedad, incluyendo los sistemas educativos, la provisión de servicios públicos y de gobierno, y la organización misma de la sociedad civil.

Convergencia Normativa: Como parte de los requisitos para viabilizar las inversiones en infraestructura regional, es necesaria la voluntad política de los gobiernos para promover y facilitar el diálogo entre las autoridades reguladoras y de planificación de los países con el fin de lograr compatibilidad entre las reglas que rigen y orientan las actuaciones de la iniciativa privada en la región. Este diálogo entre autoridades contribuye también a la convergencia de visiones y programas entre los países más allá de lo específicamente relacionado con la infraestructura.

Coordinación Público-Privada: Los desafíos del desarrollo de la región plantean la necesidad de coordinación y liderazgos compartidos entre los gobiernos (en sus distintos niveles) y el sector empresarial privado, incluyendo tanto la promoción de asociaciones estratégicas público-privadas para el financiamiento de proyectos de inversión, así como consultas y cooperación para el desarrollo de un ambiente regulatorio adecuado para la participación significativa del sector privado en las iniciativas de desarrollo regional e integración. Esta noción de liderazgo compartido es la base para un diálogo constante entre gobiernos y empresarios en apoyo a la función planificadora y orientadora de los primeros, y facilitando las responsabilidades de financiamiento, ejecución y operación de proyectos de los segundos. La concepción del desarrollo como una responsabilidad compartida de gobiernos y empresarios promueve el diseño de fórmulas innovadoras de financiamiento, ejecución y operación de proyectos “estructurantes” (aquellos que hacen posible la viabilidad de otros proyectos), compartiendo riesgos y beneficios y coordinando las acciones de cada parte.

II. Los Primeros 2 Años de la Iniciativa IIRSA

El Mandato de la I Reunión de Presidentes, Brasilia 2000

La Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA) nació de la I Reunión de Presidentes de América del Sur realizada en la ciudad de Brasilia, Brasil, los días 30 de agosto y 1° de septiembre de 2000. El objetivo de esta iniciativa Presidencial fue estimular la organización y desarrollo del espacio suramericano a partir de la contigüidad geográfica, la identidad cultural y los valores compartidos de los países vecinos sudamericanos. La modernización y desarrollo de la infraestructura sudamericana fue identificada por los Presidentes como una de las cinco áreas principales a ser abordadas. Los Presidentes encargaron al BID, la CAF y el FONPLATA que elaboraran un Plan de Acción para el desarrollo de la Iniciativa y continuaran brindando apoyo técnico y financiero para su implementación.

Etapa Fundacional

En un primer momento, la labor de las instituciones financieras (CCT1) se centró en la elaboración del Plan de Acción (que fue aprobado por los ministros de infraestructura de América del Sur en Montevideo el 4 de diciembre de 2000) y el establecimiento de una estructura de dirección, coordinación y ejecución de los trabajos de la Iniciativa (que fue aprobada por los ministros en el CDE2, en Santa Cruz de la Sierra el 27 de abril de 2001). Seguidamente, conforme a lo establecido en el Plan de Acción, se instalaron los tres primeros Grupos Técnicos Ejecutivos (GTE3) para Ejes de Integración y Desarrollo (el Eje Andino, el 15 de mayo de 2001, el Eje MERCOSUR-Chile, el 11 de junio, y el Eje Interoceánico el 13 de junio) y para el primer Proceso Sectorial (Mercados Energéticos Regionales, el 19 de septiembre de 2001).

Implementación - Los primeros Ejes de Integración y Desarrollo

Durante la segunda mitad del año 2001, el trabajo del CCT y los Gobiernos se centró en la puesta en funcionamiento de los GTE y el desarrollo de mecanismos adecuados de coordinación para la Iniciativa. En cada GTE, se llevaron a cabo reuniones técnicas nacionales que buscaron, por un lado, disponer de un listado actualizado de proyectos o intenciones de proyectos que abarcan en gran medida los planes nacionales en materia de infraestructura; y por otro, promover una coordinación intersectorial para los efectos de la Iniciativa en el seno interno de cada gobierno.

Las dos primeras reuniones multinacionales de cada GTE instalado, realizadas durante ese año, sirvieron como marco para adecuar la metodología de trabajo, así como para identificar en forma preliminar las prioridades de los gobiernos participantes en la conformación de los Ejes respectivos.

Como resultado de estas reuniones, el trabajo de los GTEs se organizó en dos bloques referentes a proyectos de inversión:

(i) Definición de una primera generación de proyectos, que consiste en la identificación y desarrollo de proyectos de inversión en infraestructura que contribuyan a la integración física del Eje y que puedan ser adelantados en el corto plazo, sin necesidad de mayores reformas institucionales o de regulación sectorial en los países.

(ii) Definición de una segunda generación de proyectos, que consiste en la identificación de proyectos de inversión en infraestructura de alto impacto de integración, ejecutables a mediano plazo, con base en un análisis más profundo de la dinámica económica y de los marcos reguladores y políticas sectoriales de los países del Eje. Estos proyectos podrían ser aquellos que presentan dificultades de tipo institucional o normativo, por lo que requerirían de un proceso de desarrollo más profundo en estos aspectos, o que dependen de la ejecución de otros proyectos. Estos proyectos pueden ser proyectos identificados y no incluidos en la primera generación debido a dificultades como las indicadas, o proyectos nuevos identificados como resultado del análisis de la dinámica económica del Eje, del diálogo entre los países o de la visión estratégica a ser elaborada para la región.

Sobre esta base, en la Segunda Reunión del CDE, realizada en Buenos Aires el 10 de diciembre de 2001, se acordó aplicar el siguiente esquema de trabajo para los GTE en funcionamiento (Eje Andino, Eje Brasil-Bolivia-Paraguay-Chile-Perú y Eje MERCOSUR-Chile):

a) Misiones Técnicas de los Gerentes a los países para realizar contactos bilaterales con los responsables técnicos de cada país en el GTE respectivo para avanzar en la recopilación de información sobre proyectos específicos, y especialmente para detectar el estado de situación de los mismos y su encuadramiento en la primera o segunda generación de proyectos.

b) Como resultado de los contactos de los Gerentes con los gobiernos, se estructuraría un programa de trabajo que incluiría metas específicas y su cronograma de realización. La parte sustantiva de este programa de trabajo sería la presentación de propuestas para la conformación de la Primera Generación de Proyectos, la que incluirá los proyectos de inversión en infraestructura de integración que puedan ser adelantados en el corto plazo (0-2 años).

Los resultados esperados de estas actividades fueron:

(i) Completar una lista actualizada de los proyectos de primera generación candidatos a ser sometidos a la consideración de las entidades financieras, sobre la base del estado de avance de los estudios actualmente en ejecución y la información actualizada a ser presentada en las reuniones;

(ii) Actualizar las estimaciones de costos y el cronograma de ejecución de los proyectos preseleccionados y los estudios asociados pendientes. Definición de la necesidad de financiamiento para estos estudios y de los términos de referencia correspondientes; y

(iii) Acordar las fechas tentativas para que los estudios y los proyectos de primera generación propuestos estén en condiciones de ser formalmente considerados y analizados en detalle por las entidades financieras, tomando en consideración los cronogramas generales de IIRSA.

Luego de la aplicación de esta metodología de trabajo en los GTEs de los Ejes de Integración y Desarrollo (EID) ya instalados, se han identificado un total de 293 estudios y proyectos de inversión propuestos por los gobiernos, los cuales han sido recopilados en un disco compacto (CD-ROM) y distribuidos a todos los equipos técnicos de los países. De esta lista de proyectos, un primer grupo de 162 estudios y proyectos de inversión han sido propuestos como actividades de primera generación, los cuales suman un monto total estimado de US$ 23.500 millones. Estos proyectos están siendo evaluados en este momento y se espera concretar nuevos financiamientos antes del final de este año. Las estimaciones de costos para los proyectos también son parte de los aspectos que están siendo evaluados e irán siendo ajustados a medida que las instituciones completan estas evaluaciones. Algunos proyectos identificados por la Iniciativa ya están siendo incorporados a la programación de financiamiento de las instituciones o recibiendo recursos para la elaboración de los estudios técnicos necesarios para completar la preparación. Otros proyectos están siendo canalizados hacia el sector privado para su financiamiento y ejecución.

Por otra parte, en sus actividades normales de financiamiento, las instituciones del CCT han identificado y seleccionado proyectos de inversión que están relacionados o son parte de IIRSA y los han llevado a ejecución o han sido recientemente financiados. El Anexo a este informe presenta un listado de algunos de estos proyectos financiados por las instituciones del CCT, incluyendo su estado de situación.

Resultado del Trabajo de los Procesos Sectoriales

Durante el curso del año 2002 se avanzaron las tareas del GTE sobre Marcos Normativos de Mercados Energéticos Regionales y fueron iniciados los trabajos de los Procesos Sectoriales de Integración adicionales detallados a continuación. Para estos fines las instituciones que integran el CCT han contratado una serie de estudios y trabajos puntuales orientados a analizar la problemática específica de los temas involucrados con el fin de identificar los aspectos estratégicos más relevantes de cada uno de estos campos, proponer acciones específicas, así como la definición de un esquema y plan de trabajo para el futuro desarrollo de las tareas de cada GTE. A continuación se presentan comentarios específicos que precisan la situación de cada uno de estos temas sectoriales.

Marcos Normativos de Mercados Energéticos Regionales

En términos de una visión regional, las ventajas de eficiencias, amplitud del mercado y atracción de inversión privada que aporta la integración de los mercados de energía son de una magnitud tal que viabilizan y hacen rentable la construcción de obras de infraestructura necesaria para esa integración. El desarrollo de Mercados Energéticos Regionales aporta importantes elementos positivos, como son la optimización del stock de capital dedicado al suministro energético, la disminución del precio marginal de largo plazo promedio, la mejora de la confiabilidad y seguridad del abastecimiento y la capitalización de las ventajas comparativas de cada país transformándolas en competitivas.

El desarrollo de mercados energéticos regionales eficientes necesita de mercados nacionales que permitan los intercambios internacionales, promuevan la eficiencia, la no discriminación, respeten los contratos, realicen el despacho económico incluyendo la oferta y demanda agregada en las interconexiones internacionales, respeten los criterios generales de seguridad y calidad en las interconexiones y garanticen el acceso abierto al transporte e información. La seguridad jurídica es un elemento esencial para el éxito del proceso de integración, dado el rol que tiene el sector privado en los actuales mercados nacionales y la necesidad de facilitar el flujo de capitales que permita el desarrollo del sector.

El experto asignado al GTE del Proceso Sectorial sobre Marcos Normativos de Mercados Energéticos Regionales ha ejecutado misiones técnicas en los países de la región dirigidas a identificar las restricciones normativas existentes para implementar mercados regionales y evaluar las necesidades para dinamizar el proceso en concordancia con el mandato recibido por IIRSA.

Como resultado de estas misiones, se elaboró un documento de trabajo que propone los principios básicos para el desarrollo de un mercado energético regional, actualmente en análisis por parte del CCT y sometido a la consideración de los gobiernos oportunamente para su tratamiento. Con base en el diferente nivel de avance en el tratamiento del tema de integración sectorial y en las limitaciones que impone la característica volúmenes/ distancias de las transacciones, se consideró conveniente, en una primera etapa, abordar el tratamiento separado de los procesos de integración energética de los países de la Región Andina y de los países de la región del Cono Sur.

Los Países de la Región Andina han realizado un importante avance hacia la integración a partir del “Acuerdo Para la Interconexión Regional de Sistemas Eléctricos y el Intercambio Internacional de Energía Eléctrica” suscrito por los Ministros en Cartagena en septiembre de 2001. Este acuerdo ha permitido que los especialistas de los Organismos Reguladores elaboraran una propuesta sobre armonización de marcos normativos que permite identificar los cambios que debe implementar cada país en su normativa interna. La aprobación por parte de los países y la incorporación de la Comunidad Andina dentro de su normativa a través de la sanción de la correspondiente Decisión completa una importante etapa del proceso que permite consolidar las bases del diseño de un mercado que promueva los intercambios de energía entre los países de la Región. El CCT ha colaborado con la Secretaría General de la Comunidad Andina en la elaboración del proyecto de Decisión.

Las misiones técnicas realizadas en los países de la región del Cono Sur muestran otro ritmo de avance en la concreción de su proceso regional. El tema tiene un mayor tratamiento bilateral con resultados destacables realizados en la última década. Se ha identificado la existencia de consenso en los países en avanzar hacia un escenario de integración regional y por consiguiente en la necesidad de trabajar en temas que incluyan desde la prospectiva regional hasta las normas operativas para el funcionamiento integrado de los actuales sistemas nacionales.

La diferencia en la estructura regulatoria y en la organización institucional identificada en los sectores de energía de los países de América del Sur demuestra la necesidad de priorizar una metodología que apunte básicamente a impulsar una estructura de Mercado Energético Regional que pueda desarrollarse con impactos que resulten aceptables para cada país, es decir, poder identificar un escenario con suficiente consenso que permita incrementar el comercio de energéticos y desarrollar la infraestructura necesaria. Resulta de singular importancia el tratamiento de la red regional (definición, remuneración, acceso, ampliación, etc.).

Teniendo en cuenta la dinámica actual de los procesos de integración energética regional en América del Sur, el CCT tiene previsto organizar una reunión con miras a que cada país exponga su política energética para el mediano plazo, con especial énfasis en los temas de integración; analizar el tema del planeamiento regional y presentar los principios para la creación de un mercado regional, así como los trabajos efectuados por el BID y la CAF sobre integración energética. Como resultado de esta reunión se espera lograr un consenso sobre los principios propuestos y transformarlos en un programa de actividades para cada país y para la región, el cual deberá integrar las experiencias existentes regionales y extra-regionales, así como los diferentes grados de avance producidos tanto a nivel nacional como regional.

Sistemas Operativos de Transporte Aéreo

El estudio en ejecución tiene el objetivo de identificar las limitaciones existentes y la presentación de propuestas de acción orientadas a la flexibilización del tráfico aéreo dentro la región y elaborar propuestas concretas para la armonización de los sistemas regulatorios. Un primer informe de avance está siendo revisado por el CCT. Se espera que la instalación del GTE correspondiente ocurra en el segundo semestre de 2002.

Sistemas Operativos de Transporte Marítimo

El CCT está llevando a cabo dos estudios complementarios para la definición del programa de trabajo en este proceso sectorial. Un primer estudio está realizando un levantamiento uniforme de información respecto al funcionamiento de la cadena logística de los principales puertos de América del Sur, a fin de identificar puntos críticos en los sistemas operativos de éstos y proponer orientaciones para el desarrollo de sus infraestructuras de apoyo. El segundo estudio está evaluando los marcos normativos de los países de la región referentes a los servicios de cabotaje marítimo, así como los flujos de transporte regional, a fin de establecer recomendaciones en cuanto a posibles esquemas de liberalización regional del cabotaje que puedan servir para apoyar el comercio intra-regional y la integración suramericana.

Sistemas Operativos de Transporte Multimodal

Este estudio, que se encuentra en la etapa de contratación, tiene por objeto analizar la problemática legal-regulatoria, con el fin de identificar acciones concretas que permitan avanzar en la creación de un marco regulatorio regional que facilite el desarrollo de operaciones de transporte multimodal de mercaderías en la región, con incidencia directa en la mejora de la competitividad de las producciones nacionales y el afianzamiento de la integración entre los países sudamericanos.

Facilitación de Pasos de Fronteras

El estudio en ejecución tiene por objetivo elaborar políticas y cursos de acción que contribuyan a facilitar el cruce en los pasos fronterizos y en consecuencia agilizar el transporte carretero entre los países de la región, favoreciendo directamente al mejoramiento del flujo del comercio internacional, la logística del transporte e instalaciones físicas. Se espera que las propuestas aporten un conocimiento fundado para que los Gobiernos, a través de su participación en los GTE de los respectivos Ejes, cuenten con cursos de acción que contribuyan a adecuar sus pasos de fronteras, lo que resultará en una mejora de la competitividad regional.

Armonización de las Políticas Regulatorias, de Interconexión, de Espectro, de Estándares Técnicos y de Universalización de Internet

El estudio contratado tiene por objetivo analizar el estado de las Tecnologías de Información y Telecomunicaciones en América del Sur y elaborar un detallado plan de trabajo, planteando acciones para el esfuerzo concertado de los países de armonizar las políticas regulatorias y fomentar los programas de universalización de Internet. Ello contribuirá al mayor uso de las Tecnologías de Información y Comunicaciones lo que redundará en el aumento de la competitividad de los países y de las regiones. Su patrón de desarrollo puede jugar un papel determinante en el combate contra la pobreza o bien profundizar la exclusión social, ofreciendo oportunidades extraordinarias para reducir los costos de provisión de servicios a sectores tradicionalmente marginados y mejorar sus condiciones de vida e ingreso y con un impacto directo en los costos de los particulares y de las empresas, volviendo más competitivos los productos y servicios de la región.

Instrumentos para el Financiamiento de Proyectos de Integración Física Regional

El objetivo de este proceso sectorial es desarrollar esquemas e instrumentos innovadores de financiamiento en conjunto con los gobiernos y el sector privado para viabilizar el financiamiento de proyectos de la Iniciativa. En este sentido, está contemplada la estructuración de un grupo de trabajo y de consulta con la participación de expertos de los sectores público y privado. Las instituciones del CCT ya han realizado varios eventos sobre este tema, y el 28 de mayo se llevó a cabo el primer seminario-taller “Instrumentos de Financiamiento para Proyectos de Infraestructura de Integración”, evento que contó con una importante concurrencia tanto del sector privado como público.

Desarrollo del capital institucional de IIRSA

Durante estos primeros dos años, se ha establecido y puesto a prueba una nueva capacidad institucional compartida entre los países sudamericanos y las instituciones financieras del CCT, para dar dirección, apoyo y fuerza ejecutora a la Iniciativa IIRSA. Esta capacidad institucional se refleja en:

  • el desarrollo de una red sudamericana de autoridades de infraestructura y planeamiento que cada vez se comunican más unas con otras para coordinar visiones y planes de inversión e intercambiar experiencias,

  • la creciente relevancia de las reuniones semestrales del CDE,

  • el desarrollo de una metodología común para la identificación de proyectos,

  • el establecimiento de un equipo de ocho gerentes de alto nivel contratados por el CCT para impulsar la coordinación y el trabajo de los GTE,

  • un portal de internet para compartir la información que se va recopilando y movilizar el interés de otros actores, y

  • el fuerte relacionamiento existente entre las instituciones del CCT para apoyar la Iniciativa.

Este capital institucional constituye en sí mismo un importante resultado del esfuerzo de los primeros dos años de trabajo, al mismo tiempo que sirve de plataforma para impulsar la profundización de la Iniciativa en los próximos años.

III. Los Próximos 2 Años - Profundización y Consolidación

El desarrollo y profundización de la Iniciativa en los próximos dos años estará orientado al logro de resultados concretos en cada uno de los siguientes aspectos:

  • Ejecución de los principales Proyectos de Primera Generación

  • Profundización de la Visión Estratégica Sudamericana, incluyendo la participación de la Sociedad Civil en su desarrollo y discusión

  • Nuevos Ejes de Integración y Desarrollo

  • Procesos Sectoriales

  • Movilización del Sector Privado para la ejecución de proyectos prioritarios

  • Visiones de Negocio y Proyectos de Segunda Generación

Ejecución de los principales proyectos de Primera Generación

El CCT y sus gerentes mantendrán un diálogo técnico con los gobiernos para precisar el estado de situación de los proyectos y estudios propuestos y avanzar en la definición de mecanismos de financiamiento apropiados para cada caso. En la medida en que se va concretando el proceso de financiamiento de un proyecto de inversión, éste pasa a ser manejado directamente por el equipo de proyecto de la(s) institución(es) financiera(s) participantes, la entidad correspondiente del país o países involucrados y/o los promotores/ operadores privados que puedan estar involucrados.

Visión Estratégica para América del Sur

Durante la reunión del CDE en Brasilia (27 de mayo de 2002), se llevó a cabo un intercambio de perspectivas y criterios entre las delegaciones de los gobiernos y el CCT con el objeto de acordar un conjunto de principios orientadores que den dirección al trabajo en este campo. Sobre esa base, cada institución del CCT llevará a cabo un trabajo propio de visión estratégica para Sudamérica, que refleje los principios orientadores acordados con el CDE y las especificidades de su presencia y actuación en la región. Luego el CCT consolidará en un documento los elementos comunes de los respectivos trabajos, para su presentación en la IV Reunión del CDE. Se espera que este documento contribuya al desarrollo y la toma de decisiones en la Iniciativa IIRSA y sea un aporte para los procesos de planeamiento nacional que cada gobierno lleva a cabo, promoviendo así la gradual convergencia de políticas entre los países.

Nuevos Ejes de Integración y Desarrollo

El CCT ha contratado e iniciado actividades en cuatro nuevos ejes (Eje Perú-Brasil-Bolivia, Eje Venezuela-Brasil-Guyana-Surinam, Eje Multimodal del Amazonas y Eje Porto Alegre-Asunción-Jujuy-Antofagasta). En estos casos, el trabajo de los gerentes ha comenzado por revisar la información existente recopilada por el CCT y realizar visitas técnicas a los países de cada eje a fin de preparar debidamente la primera reunión de los GTE correspondientes a cada uno. En estas reuniones de GTE se revisará el estado de situación del eje y se acordará el plan de trabajo a seguir, con base en las experiencias acumuladas en este año de actividades en los primeros ejes.

Procesos Sectoriales

El CCT ha contratado estudios de diagnóstico y organización del trabajo para todos los procesos sectoriales de la Iniciativa. Los equipos de consultores seleccionados están complementando sus actividades con los insumos que reciben de los gerentes de los EID. A medida que se vaya avanzando en los diagnósticos y definiciones metodológicas, el CCT irá organizando reuniones con autoridades gubernamentales de los países para presentar propuestas y establecer planes de trabajo para cada caso. Este trabajo deberá estar cuidadosamente coordinado con el trabajo de los Ejes de Integración y Desarrollo, para establecer caminos de convergencia en políticas y regulaciones sectoriales que faciliten la definición, financiamiento y ejecución de los proyectos de integración física de los ejes.

Participación del Sector Privado en la Iniciativa

La Iniciativa IIRSA, en el marco de lo establecido en el Comunicado de Brasilia, contempla la participación de los tres actores comprometidos - gobiernos, bancos multilaterales y sector privado - como un requisito indispensable a los fines de lograr los objetivos propuestos por los Presidentes. Para promover la participación efectiva del sector privado en la Iniciativa, el CCT se propone desarrollar el Plan de Acción dando especial atención a: (i) la elaboración y difusión de información de valor agregado, incluyendo la recopilación y análisis de los marcos reguladores nacionales que rigen la participación del sector privado en el desarrollo y operación de la infraestructura; (ii) la concertación de políticas y acciones con los entes nacionales promotores de la inversión privada; y (iii) la reducción de trabas administrativas y jurídicas a fin de estimular las inversiones, mediante las comunicaciones con las empresas privadas de financiamiento, de construcción, operadoras de infraestructura, consultoras, y usuarios de los sectores de energía, transporte y telecomunicaciones, a fin de que éstos aporten sus experiencias y perspectivas.

Proyectos de Segunda Generación

A partir de las terceras reuniones de los GTE en funcionamiento, a realizarse en el próximo semestre, y en paralelo al desarrollo de las actividades de Primera Generación, el CCT y sus gerentes trabajarán con los gobiernos a nivel nacional y subnacional para profundizar el análisis de las dinámicas económicas y sociales de los EID a fin de definir “visiones de negocio” para cada eje que sirvan de orientación para la identificación de los proyectos de segunda generación en forma consistente con la visión estratégica a ser elaborada para la región. Algunos de estos proyectos podrán ser identificados al detectar nuevos “cuellos de botella” o puntos críticos que podrán presentarse en el futuro como producto del crecimiento natural de la demanda de infraestructura. Otros proyectos provendrán de la profundización del conocimiento de la realidad económica de la región. Un tercer grupo de proyectos serán visualizados como los complementos necesarios a nuevos proyectos de desarrollo económico productivo o de una nueva visión que se obtenga de los alcances que estos proyectos puedan tener más allá de las fronteras de los países en que se encuentran.

ANEXO
LISTADO INDICATIVO DE PROYECTOS EN EJECUCION O EN
PREPARACION RELATIVOS A IIRSA POR PARTE DE LAS INSTITUCIONES DEL CCT

BANCO INTERAMERICANO DE DESARROLLO

  • Corredores de Integración del Occidente de Paraguay (en ejecución)

  • Modernización de la Carretera Florianópolis-Osorio en Brasil (en preparación)

  • Corredor de Integración Santa Cruz-Puerto Suárez en Bolivia (recientemente aprobado)

  • Protección Ambiental y Social Santa Cruz-Puerto Suárez en Bolivia (recientemente aprobado)

  • Programa de Mejoramiento de Pasos Cordilleranos en Argentina (aprobado)

  • Infraestructura Vial del Uruguay (en preparación)

  • Marco Regulatorio de Servicios Eléctricos de Uruguay (en preparación)

  • Marco Institucional y Regulatorio SW Telecomunicaciones en Uruguay (en preparación)

  • Mejoramiento Institucional en Pasos Fronterizos en Argentina y Chile (en preparación)

  • Estudio sobre pasos de fronterizos en la región andina (concluido)

  • Estudio de integración energética en los países del MERCOSUR ampliado (concluido)

  • Apoyo a la Privatización y Concesiones en Infraestructura Fase 1 en Colombia (en ejecución)

  • Apoyo a la Privatización y Concesiones en Infraestructura Fase 2 en Colombia (en preparación)

  • Programa Sectorial Eléctrico en Colombia (ejecutado)

  • Central hidroeléctrica Porce en Colombia (ejecutado)

  • Apoyo a la Inversión Privada en Ecuador (en ejecución)

  • Programa Sectorial de Inversiones en Ecuador (en ejecución)

  • Programa Sectorial Eléctrico en Guyana (ejecutado)

  • Marco Regulatorio Sector Eléctrico en Guyana (ejecutado)

  • Programa Carreteras 3 en Perú (en ejecución)

  • Marco Regulatorio Sector Transporte en Perú (en preparación)

  • Marco Regulatorio Sector Energía en Perú (en preparación)

  • Modernización de las Telecomunicaciones en Surinam (en ejecución)

  • Programa Vial 3 en Venezuela (en ejecución)

  • Central hidroeléctrica Caruachi en Venezuela (en ejecución)

  • Estudio Interconexión Eléctrica Colombia-Venezuela (en preparación)

  • Estudio Integración Energética en los Países Andinos (en preparación)

  • Telecomunicaciones y tecnología de la información en Guyana (en preparación)

CORPORACION ANDINA DE FOMENTO

  • Corredor Ilo-La Paz y puente internacional Desaguadero (Perú-Bolivia, recién inaugurado)

  • Corredor Manaos-Ciudad Guayana-Puerto Cabello (Brasil-Venezuela, recién inaugurado)

  • Estudios de preinversión conexión vial San Cristóbal-Cúcuta (Venezuela-Colombia, concluidos)

  • Estudios de preinversión para corredores de integración Ecuador-Perú (varios proyectos en ejecución)

  • Estudios de preinversión sobre gestión de pasos críticos y modernización institucional de la Hidrovía Paraguay-Paraná (en preparación)

  • Corredor Caracas-Bogotá-Quito (varios tramos en Colombia, en evaluación)

  • Corredor de los llanos Caracas-Bogotá-Quito, tramos Baeza-Tena y Puyo-Macas, en Ecuador (en ejecución)

  • Corredor costero de integración Ecuador-Colombia y puente sobre el río Mataje (en ejecución)

  • Corredor de integración Rondonia-Acre-Madre de Dios-Pando-Beni (Brasil-Perú-Bolivia, en ejecución)

  • Tramos estratégicos de integración de Uruguay con Argentina y Brasil (vía mega-concesión, en evaluación)

  • Túnel de la Línea en el Corredor vial Bogotá-Puerto Buenaventura (en evaluación)

  • Conexión vial Tarija-Bermejo, varios tramos (Bolivia-Argentina, en ejecución)

  • Conexión vial Oruro-Pisiga, varios tramos (Bolivia-Chile, en ejecución)

  • Corredor Santa Cruz-Puerto Suárez, tramo San José-Roboré (Bolivia-Brasil, por iniciarse)

  • Conexión vial Cuenca-Méndez-Morona (Ecuador-Perú, aprobado)

  • Paso lateral de Ambato, Ecuador (en ejecución)

  • Programa de infraestructura fronteriza Ecuador-Perú (en ejecución)

  • Corredor Paita-Yurimaguas-Amazonas, tramo Rioja-Tarapoto (en ejecución)

  • Ampliaciones al gasoducto Bolivia-Brasil (en evaluación)

  • Transmisión eléctrica Macagua II-Roraima (Venezuela-Brasil, recién inaugurado)

  • Interconexión eléctrica Colombia-Ecuador, tramo Ecuatoriano desarrollado por Transelectric (en evaluación)

  • Centro Binacional de Atención en Frontera Bolivia-Perú en Desaguadero (en ejecución)

  • Estudio del transporte de carga por carretera en la Comunidad Andina

  • Estudio de la situación logística de los 5 países andinos para sus principales rubros de exportación

  • Hidroeléctrica de Caruachi, Venezuela (en ejecución)

  • Líneas de Transmisión del Sur de Venezuela (en ejecución)

  • Apoyo al programa de expansión de la Electricidad de Caracas C.A. (en ejecución)

  • Apoyo al programa de expansión de ELETROBRAS (en ejecución)

  • Apoyo al desarrollo de Puertos seleccionados en Sudamérica (varios proyectos en ejecución vía Fondo Latinoamericano de Infraestructura y Fondo Darby)

  • Apoyo al desarrollo de la infraestructura eléctrica Suramericana (varios proyectos en ejecución via Fondo Scudder de energía)

  • Estudios y diseño final de la conexión vial Bella Vista-Rurrenabaque, Bolivia (en ejecución)

  • Programa de infraestructura Vías para la Paz I, Colombia (en ejecución)

  • Programa de infraestructura Vías para la Paz II, Colombia (en ejecución)

  • 4 Programas Multisectoriales de Inversión Pública en Infraestructura, Colombia (en ejecución)

  • 3 Programas Multisectoriales de Inversión Pública en Infraestructura, Perú (en ejecución)

  • Programa Multisectorial de Inversión Pública en Infraestructura, Ecuador (iniciándose)

  • Programa Multisectorial de Inversión Pública en Infraestructura, Venezuela (en ejecución)

  • Programa Andino de Competitividad (Estudios y cooperación técnica para fortalecer las agendas nacionales de competitividad en Infraestructura)

FONPLATA

  • Puente sobre el Río Paraguay, BR-262 entre Miranda y Corumbá en Brasil (ejecutado)

  • Estudios para la pavimentación de la ruta N 6, tramo Boyuibe-Hito Villazón en Bolivia (estudio concluido y proyecto en preparación)

  • Estudios para la pavimentación carretera Abapó-Camiri en Bolivia (ejecutado)

  • Pavimentación de la ruta IV, tramo San Ignacio-Pilar en Paraguay (ejecutado)

  • Pavimentación de la carretera MS 384, tramo Antonio Joao-Bela Vista-Caracol en Brasil (en ejecución)

  • Estudios para la readecuación del Puerto Pilar en Paraguay (en preparación)

  • Estudios para la readecuación del Puerto de Santa Fe en Argentina (en preparación)

 


1. CCT: Respondiendo al mandato de los Presidentes, el BID, la CAF y el FONPLATA conformaron el Comité de Coordinación Técnica para trabajar conjuntamente en el desarrollo de la Iniciativa IIRSA.

2. CDE: Comité de Dirección Ejecutiva de la Iniciativa IIRSA, conformado por ministros de planificación o de infraestructura designados por cada uno de los doce países suramericanos, responsable de dar dirección al trabajo de la Iniciativa.

3. GTE: Para desarrollar el trabajo de cada Eje de Integración y Desarrollo (EID) y cada Proceso Sectorial (PS), se constituye un Grupo Técnico Ejecutivo - GTE, conformado por representantes técnicos de alto nivel de cada uno de los países que participen en el EID o PS. Adicionalmente, el CCT designa un “gerente” para promover y apoyar el trabajo de cada GTE.