I Foro de Intelectuales e Investigadores
Indígenas
MANIFIESTO
PREAMBULO
Los
participantes del I Foro de Intelectuales e
Investigadores Indígenas, afirmamos la
igualdad de derechos entre los pueblos y por
tanto, el principio a la libre determinación
de nuestros pueblos indígenas; y es así que
practicando este principio fundamental, nos
hemos reunidos durante los días 4, 5 y 6 de
julio de 2007, convocados por la Secretaría
General de la Comunidad Andina-CAN-en la
ciudad de Lima-Perú, oportunidad en que hemos
desarrollado un diálogo constructivo para
compartir experiencias, conocimientos y
sabidurías, tanto de carácter ancestral como
contemporáneo. Esta iniciativa fue impulsada y
realizada por la Comunidad Andina, para
fortalecer una integración subregional
integral, es decir persistente de la
continuidad histórica de un proyecto de la
civilización andina que acepta generosamente
desde los últimos cinco siglos los aportes de
las otras culturas, hoy en espacios de
participación incluyente en el marco de la
integración de la región andina y
sudamericana.
Recogiendo la
sabiduría de nuestros antepasados,
revitalizando nuestra cosmovisión originaria,
con el corazón puesto en nuestros sagrados y
recordados ancestros, los espíritus de
nuestros lugares de poder y las divinidades
tutelares; celebrando la fertilidad de nuestra
Madre Tierra, el calor entrañable e infaltable
de nuestro Sol, con la frescura de las aguas
en nuestro cerebro y corazón y la brisa serena
del aire en nuestros rostros, celebramos la
reconstitución de nuestra cultura de la vida,
en equilibrio con el mundo y armonía con la
naturaleza.
Fundamentándonos
en las normas ancestrales que nacen de las
tradiciones mas antiguas, la agricultura, la
ciencia, las expresiones culturales, la
sabiduría y el conocimiento del cosmos que
tenemos en obligación transmitir a la juventud
y la niñez, como la continuidad de nuestro
modo de vida, dentro de la cosmovisión
originaria de nuestros pueblos indígenas.
Encontrándonos
profundamente preocupados por los continuos
procesos de deterioro de nuestras sociedades y
de nuestros territorios, ocasionados por la
persistencia y el fortalecimiento del
colonialismo interno y externo, que se agravan
en el ámbito de lo cultural, educativo,
lingüístico jurídico, económico, etc. Y
preocupados también por el aumento de la
inestabilidad global del clima y el deterioro
de las condiciones de vida globales. Pese a lo
cual seguimos existiendo fuertemente
cohesionados en los aspectos esenciales que
conforman las estructuras de nuestros pueblos.
CONSIDERAMOS
QUE:
Los pueblos
originarios, compartimos un “modo de vida”
cimentado en el principio de la unión en la
diversidad y compartimos paradigmas y
valores comunes, como la paridad
complementaria que significa en primer lugar
la relación de respeto y equilibrio entre el
varón y la mujer y de estos con la fuerza de
la naturaleza. Igualmente compartimos la
sabiduría de la reciprocidad, de la
redistribución equitativa y el intercambio
justo, del equilibrio integral con la
naturaleza y de la espiritualidad profunda que
de ella emerge.
Esta equidad
social acorde con las leyes que rigen de la
vida misma, conlleva por tanto normas
inevitables en la administración organizativa,
la soberanía del pueblo y la delegación
revocable de facultades a los gobernantes y su
rotación con plazo fijo, las economías
comunales, la concepción jurídica y todas las
instituciones y expresiones culturales que
emergen de las leyes del equilibrio
hombre-mujer-naturaleza. De estas relaciones
se genera la “conciencia comunitaria” y de
ella surge la estructura social de la
comunidad.
El conocimiento
y la sabiduría indígena tienen estrecha
relación o vínculos con los territorios y
recursos naturales, la espiritualidad, los
idiomas, las instituciones tradicionales que
han permitido mantenerlos y proyectarlos en el
tiempo.
Por tanto, es
necesario reconocer a nuestros pueblos
indígenas como fieles herederos de la
sabiduría ancestral de nuestro continente y
aprender de sus integrantes hombres y mujeres
poseedores de sabiduría y artes, como los
transmisores de estos conocimientos y talentos
de valores.
Finalmente,
MANIFESTAMOS:
Nuestra firme
decisión de poner nuestro trabajo al servicio
de la causa de nuestros pueblos, por lo que
debemos continuar efectuando nuestras
reuniones nacionales e internacionales, para
aplicar nuestros resultados y compartir
experiencias sobre la realidad presente y
pasada de nuestros pueblos. Poniendo especial
atención al impulso de la reintegración de los
pueblos indígenas divididos por zonas de
frontera, con el objetivo de constituirnos en
el cemento principal que coadyuve la
integración sub regional y continental.
La investigación
y su amplia divulgación constituyen desafíos
elementales para fortalecer nuestra identidad,
sabiduría, conocimiento, arte, y de está
manera aplicar sus resultados en la
satisfacción de las necesidades de nuestros
pueblos y también presentarlos ante la
comunidad internacional para generar procesos
de respeto mutuo entre las diversas culturas
que conforman la humanidad.
El uso de las
lenguas originarias como instrumento de
transmisión de contenidos ajenos a la
cosmovisión de los pueblos indígenas o la
deformación de los idiomas indígenas o sus
estructuras destruyen la sabiduría que
nuestras lenguas conllevan, ante lo cual
debemos poner especial interés de remediar
esta situación, incluyendo contenidos
progresivos para nuestros intereses.
Hacemos un
llamado a todos los investigadores no
indígenas a que rectifiquen sus prácticas de
investigación y las aproximen a los intereses
de nuestros pueblos, considerando que muchos
de ellos han lesionado las culturas y los
derechos de los pueblos indígenas y en otros
casos hasta se han convertido en políticas de
piratería intelectual.
Alertamos a la
comunidad científica mundial sobre el grave y
crónico deterioro de nuestras economías del
campo y la ciudad, y del medio ambiente, que
se ven invadidas de productos químicos
prohibidos en países industriales y el uso
irracional de los hidrocarburos, pero sobre
todo del uso programado, sistemático y
persistente de un comercio mercantilista de
las potencias comerciales, que utilizan el
“dumping” y los subsidios a los alimentos que
“nos venden” para exterminar nuestra
agricultura, ganadería e industria. Por
estos motivos exigimos condiciones que
garanticen el “justo comercio” y reviertan las
graves distorsiones que han creado en nuestros
mercados y aparatos productivos, estas
prácticas piratas anacrónicas y que son la
principal herencia y continuidad del
colonialismo.
Exhortamos a la
Comunidad Andina, CAN a seguir propiciando
eventos relativos a la investigación y el
conocimiento indígena, teniendo en cuenta que
estos encuentros constituyen el
fortalecimiento para un dialogo intercultural,
los procesos de integración, y la potenciación
de las culturas y los derechos de los pueblos
indígenas.
Finalmente
manifestamos nuestra firme decisión de
conformar en este acto, La Comunidad del
Conocimiento, la Sabiduría y el Arte de los
Pueblos Indígenas-Originarios, para dar
continuidad y seguimiento a esta nuestra
primera reunión en el foro convocado por la
Comunidad Andina.
Lima, 6 de
julio de 2007 |