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Declaración de Machu Picchu sobre la
Democracia, los Derechos de los Pueblos
Indígenas y la Lucha contra la Pobreza
Lima-Machu
Picchu, 28-29 de julio de 2001
Los presidentes
de los países miembros de la Comunidad Andina,
en presencia de los presidentes de Argentina,
Brasil, Chile, Costa Rica, Panamá, Paraguay,
República Dominicana, Uruguay, el Príncipe de
Asturias y el Secretario General de la
Comunidad Andina, reunidos con motivo de la
toma de posesión del Presidente del Perú, Dr.
Alejandro Toledo, hemos adoptado, la
siguiente:
Declaración de Machu Picchu
sobre la Democracia, los Derechos de los
Pueblos Indígenas y la Lucha contra la Pobreza
TENIENDO EN CUENTA que
nuestros sistemas políticos se sustenta en la
democracia, el respeto a los derechos humanos
y las libertades fundamentales;
TENIENDO PRESENTE la
interrelación y mutua implicación que existen
entre los conceptos de democracia, derechos
humanos, paz, desarrollo social y lucha contra
la pobreza;
CONSIDERANDO que la
naturaleza multicultural y pluriétnica de
nuestras naciones ha constituido un factor
esencial en la formación de las nacionalidades
y la identidad histórica de nuestros países; y
que, hoy como en el pasado, continúa siendo
una característica esencial de la riqueza
humana y social de nuestras sociedades.
CONSCIENTES de la situación
de pobreza y extrema pobreza que afecta
mayoritariamente a las poblaciones indígenas,
así como la necesidad de garantizar y promover
sus derechos, incluido el derecho a la
diversidad.
CONSIDERANDO la voluntad de
nuestros gobiernos para concentrar los
recursos en las tareas de desarrollo social y
económico, particularmente en la lucha contra
la pobreza, la extrema pobreza y la generación
de empleo productivo y decente.
CONSIDERANDO que todos los
esfuerzos de la integración latinoamericana
coinciden al voluntad común de establecer
mecanismos de cooperación política, luchar
contra la pobreza y liberalizar el comercio
DECIDIMOS
Avanzar en la defensa de
la democracia y el respeto a los derechos
humanos
-
Expresar nuestro firme
convencimiento que la democracia, el
desarrollo y el respeto a los derechos
humanos y a las libertades fundamentales son
interdependientes y se refuerzan mutuamente.
En ese sentido, reiteramos nuestra
convicción de fortalecer la democracia como
un sistema de gobierno y como un elemento
insustituible de nuestra identidad política,
de promover sus valores como forma de vida y
de defender la institucionalidad democrática
y el estado de derecho en América Latina y
el Caribe. Reiteramos, asimismo, que el
ejercicio efectivo de la democracia requiere
fortalecer su carácter participativo.
-
Reiterar nuestra decisión
de adoptar una Carta Democrática
Interamericana durante la Asamblea General
Extraordinaria de la OEA, a realizarse en
Lima, en setiembre próximo, como un
instrumento destinado a contribuir a la
promoción, estabilidad, preservación y
defensa de la institucionalidad democrática.
-
Renovar el compromiso de
nuestros gobiernos con la vigencia y respeto
de los derechos humanos, así como nuestra
voluntad para fortalecer el Sistema
Interamericano de Derechos Humanos,
incluyendo la posibilidad del progresivo
funcionamiento permanente de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos y de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos,
así como propiciar la universalidad del
sistema interamericano de protección a los
derechos humanos.
-
Los Presidentes de los
Países Andinos, en aplicación del Acta de
Carabobo, adoptada con ocasión del XIII
Consejo Presidencial Andino, instruimos a
los Ministros de Relaciones Exteriores para
que elaboren el texto de la Carta Andina de
Derechos Humanos para su presentación en la
próxima reunión del Consejo Presidencial
Andino, la misma que deberá contener los
principios y ejes temáticos sobre una
política comunitaria en esta materia,
incluyendo los temas referidos a los
derechos de la mujer y de los pueblos
indígenas.
-
Los presidentes andinos
decidimos encargar a los Ministros de
Relaciones Exteriores la preparación de una
propuesta destinada a fortalecer programas
para la promoción de la democracia, la
participación ciudadana en todas sus formas,
elaborar, proponer y ejecutar acciones para
la educación en la democracia, intercambiar
experiencias entre los partidos políticos de
la subregión y desarrollar políticas de
promoción y difusión de los valores
democráticos, en concordancia con las
políticas nacionales existentes.
-
Consideramos que la
diversidad cultural y étnica que caracteriza
a nuestras naciones es una fuente de gran
riqueza y unión entre nuestras sociedades.
El ejercicio democrático en nuestros pueblos
exige el respeto y la promoción de su
diversidad. Expresamos, en ese sentido,
nuestra decisión de continuar desarrollando
estrategias y políticas dirigidas a
revalorizar la pluralidad étnica y la
multiculturalidad de nuestras naciones, con
el fin de promover la plena participación de
los pueblos indígenas y las minorías étnicas
Los derechos de los
pueblos indígenas
-
En ese sentido, apoyamos
firmemente todos los esfuerzos encaminados a
la promoción y protección de los derechos y
libertades fundamentales de los pueblos
indígenas, entre ellos: el derecho a su
identidad y tradiciones en lo espiritual
cultural, lingüístico; social, político,
cultural y económico; individual y
colectiva; a no ser desplazados, como
pueblos, de su patrimonio cultural
histórico; a sus sistemas, conocimientos y
prácticas de medicina tradicional, incluido
el derecho a la protección de sus lugares
rituales y sagrados; a la educación en la
diversidad; a ser elegidos y desempeñar
cargos públicos. Expresamos nuestra voluntad
de resguardar estos derechos dentro del
orden público y en cumplimiento de nuestras
disposiciones constitucionales y legales
vigentes.
-
Nuestros Estados tienen
el deber de cautelar y garantizar la
aplicación las disposiciones de la
Declaración Americana de los Derechos y
Deberes del hombre, la Convención Americana
sobre Derechos Humanos y los demás
instrumentos existentes en los ámbitos
regional y universal, con la finalidad de
asegurar el ejercicio pleno de los derechos
humanos de las poblaciones indígenas,
conforme al principio de no discriminación.
Impulsaremos, en ese sentido, la elaboración
y aprobación de la Declaración Americana
sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
-
La consolidación de la
vida democrática y el estado de derecho en
nuestros países demanda políticas que
aseguren la participación activa de las
poblaciones indígenas en todos los ámbitos
de la vida nacional. A ese efecto, los
cancilleres propondrán la creación de una
mesa de trabaja sobre los derechos de los
pueblos indígenas en el marco institucional
de la Comunidad Andina de Naciones, con la
participación de las organizaciones
indígenas, organizaciones de derechos
humanos, de la sociedad civil y
representantes de cada uno de los estados
miembros, con el propósito de integrar
plenamente a los pueblos indígenas a la vida
económica, social y política de nuestros
países, respetando y promoviendo al mismo
tiempo su diversidad cultural. La mesa
realizará su primera reunión, a la brevedad
posible, en la ciudad del Cuzco.
Una alianza para la lucha contra la pobreza
-
Conscientes de que una
auténtica y plena democracia es la base para
una efectiva lucha contra la pobreza, los
jefes de Estado reiteramos nuestra decisión
de emprender acciones para reducir la misma
en un 50 por ciento hasta el año 2015.
-
La justicia social es un
elemento constitutivo de la democracia y es
una condición indispensable para garantizar
la estabilidad política y la legitimidad de
nuestros gobiernos. Por ello nos
comprometemos a alcanzar un crecimiento
económico con equidad social que permita
superar las desigualdades, la pobreza y los
desafíos que enfrentan nuestras sociedades.
-
Expresamos nuestra
voluntad de fortalecer la cooperación
política en el proceso de integración
subregional, otorgando una prioridad
sustantiva a la agenda social.
-
Creemos que el buen
gobierno y la administración eficiente y
transparente, con mecanismos de
participación ciudadana, constituyen
factores esenciales en la utilización
adecuada de recursos para superar la
desigualdad social.
-
Conscientes que la
corrupción atenta contra la estabilidad
democrática y afecta a la lucha contra la
pobreza, reiteramos la necesidad de
incrementar las acciones encaminadas a la
lucha contra la corrupción y cooperar en
todas las acciones conjuntas que sean
necesarias conforme al derecho internacional
y a los acuerdos regionales en esta materia.
-
Recibimos con expectativa
los acuerdos obtenidos por el Grupo de los
8, en Genóva, e instamos a que puedan
concretarse de manera efectiva,
especialmente con relación al alivio de la
deuda externa y a la lucha contra la pobreza
y la extrema pobreza.
-
Expresamos, en ese
sentido, la conveniencia de lograr acuerdos
especialmente en el aumento de la
cooperación no reembolsable en las políticas
de los organismos financieros
internacionales y de los gobiernos de los
países industrializados, así como el aumento
del financiamiento de proyectos en las áreas
críticas de la lucha contra la pobreza.
Otorgamos especial prioridad al intercambio
de deuda por proyectos de desarrollo a favor
de los sectores más vulnerables de la
sociedad.
-
Expresamos nuestra
decidida voluntad política para aprobar un
nuevo arancel común antes del próximo
Consejo Presidencial Andino, lo cual unido a
la ejecución de los compromisos en materia
de circulación de personas, pasaporte andino
e integración y desarrollo fronterizo,
asegurará el establecimiento del Mercado
Común Andino en el año 2005.
-
En aplicación de los
acuerdos obtenidos en la Cumbre de Carabobo
y con la finalidad de impulsar la agenda
social y movilizar a todos los sectores de
la sociedad en la lucha contra la pobreza y
la generación de empleo, los presidentes de
la Comunidad Andina encargamos a los
Ministros de Relaciones Exteriores la
elaboración de una propuesta para el
establecimiento de una mesa de concertación
social, en el marco del foro andino aprobado
en la Cumbre de Carabobo, que amplíe la
participación ciudadana plena en los
procesos de integración. La mesa aportará
sus reflexiones para el diseño de un "Plan
Integrado de Desarrollo Social Andino".
Los presidentes de los
países de la Comunidad Andina felicitamos al
doctor Alejandro Toledo por su elección como
Presidente Constitucional de la República del
Perú, así como por el liderazgo que asumió,
desde la sociedad civil, para la
reinstitucionalización de la democracia en el
Perú. Expresamos asimismo, nuestro
reconocimiento al Presidente Valentín Paniagua
y a su Gobierno por la realización de
elecciones libres y justas y su destacado
papel en la consolidación democrática del
Perú, así como por el restablecimiento de la
vigencia de los derechos humanos y las
libertades fundamentales.
Lima-Machu Picchu. 28-29 de julio de 2001
Jorge Quiroga Ramírez
Presidente en Ejercicio de la República de
Bolivia
Andrés Pastrana Arango
Presidente de la República de Colombia
Gustavo Noboa Bejarano
Presidente de la República del Ecuador
Alejandro Toledo Manrique
Presidente de la República del Perú
Hugo Chávez Frías
Presidente de la República Bolivariana de
Venezuela
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