1.
Reiteramos la importancia de una
integración andina acorde al contexto
mundial actual y a las circunstancias
propias del proceso andino de
integración. Reconocemos el éxito de la
zona de libre comercio entre nuestros
países, la cual tenemos que preservar y
mejorar en sus aspectos cualitativos y
cuantitativos. Por consiguiente y a la
luz de la experiencia de estos casi 40
años de integración, una unión aduanera
parece inviable, por lo que sugerimos la
revisión de la política del Arancel
Externo Común, reemplazando el mismo por
mecanismos arancelarios que salvaguarden
casos excepcionales de productos que
requieran tratamientos especiales.
2.
Mantener como estrategia de inserción en
la economía mundial, la negociación en
bloque, con todos aquellos países y
grupos de países que ofrezcan
oportunidades de desarrollo comercial.
En ese sentido, los empresarios andinos
instamos a nuestros gobiernos a hacer
los mejores esfuerzos para concluir en
bloque el Acuerdo de Asociación con la
Unión Europea;
3.
Transmitir a nuestros países y gobiernos
nuestra preocupación sobre los
impredecibles alcances que pudiera
llegar a tener la actual crisis
financiera mundial en nuestra región,
que demandan un eficiente manejo de la
economía y una estrategia de
contingencia contra los efectos de la
crisis, en consenso con los sectores
productivos. El sector empresarial se
compromete a desarrollar conjuntamente
con el sector público una agenda andina
de competitividad, identificando
productos y mercados que permitan una
mejor inserción en la economía mundial.
4.
Sugerimos reformar el actual mecanismo
de solución de controversias de la
Comunidad Andina evitando la imposición
de sanciones que limiten
injustificadamente el comercio
subregional;
5.
Reiteramos nuestro compromiso para
mantener un diálogo social permanente,
amplio y constructivo, como una
herramienta eficaz que permita lograr
acuerdos mínimos para generar riqueza
reduciendo la pobreza, a través de la
inversión y creación de empleo
productivo;
6.
Manifestamos nuestro compromiso
inequívoco para la preservación del
medio ambiente y la búsqueda de
iniciativas comunes que promuevan un
desarrollo sustentable, promoviendo
además la responsabilidad social de las
empresas;
7.
Mantenemos una coincidencia de criterios
en torno a los principios básicos que
garantizan la libre empresa como lo son:
La plena
vigencia de la democracia de nuestros
países, el consecuente respeto a sus
instituciones y la existencia de un
equilibrio de poderes; la vigencia de
las libertades económicas y políticas,
esenciales para la convivencia pacífica
de nuestros pueblos y el fortalecimiento
de la seguridad jurídica para el
desarrollo de las actividades
empresariales en la región;
8.
Finalmente, exhortamos a los Presidentes
Andinos a mantener y fortalecer una
instancia permanente de diálogo directo
con el Consejo Consultivo Empresarial
Andino así como sus capítulos
nacionales, por cuanto si bien es cierto
el proceso de integración es impulsado
por los gobiernos, la posibilidad de
concretarlo en la realidad práctica de
la producción y el intercambio depende
de la participación activa de los
empresarios.