Amigo Presidente
Lucio: Permítame hacer público a usted, al pueblo de Ecuador y a
este Quito querido nuestro profundo agradecimiento por su acogida
generosa. Usted y nuestros colegas andinos vivimos momentos
desafiantes en nuestra comunidad, pero los andinos sabemos que en el
recorrido del Camino Inca vamos a encontrar siempre piedras
chiquitas, pequeñas y grandazas. Pero, como dijo el historiador
peruano Jorge Basadre, nuestros pueblos son más grandes que sus
problemas.
Hoy vengo a
decirles que, con muchísimo cariño, acojo la iniciativa de los
presidentes Lucio Gutiérrez y Hugo Chávez para realizar una Cumbre
Andina Extraordinaria para el diálogo político sobre el futuro de la
integración. Abriremos los corazones peruanos para ustedes. La
realizaremos el 7 de diciembre en las alturas de Machu Picchu, en el
Cusco. Lo haremos con motivo de la III Cumbre Sudamericana, que
además coincide con el 180 aniversario de la Batalla de Ayacucho y
con la convocatoria del Congreso Anfictiónico de Panamá. Los
peruanos los esperan en diciembre.
Amigas y amigos:
Nuestros pueblos
habitan en el territorio andino desde hace miles de años. En ese
transcurrir de los tiempos se ha ido formando la diversidad de
nuestras culturas y la identidad de nuestras propias realidades
nacionales. La América Latina, nuestra América, no es una creación
sólo de la gesta independentista que sacudió el alma de nuestro
pueblo entre 1810 y 1826. Nuestra América Latina es el resultado de
un largo recorrido histórico, que generó el mestizaje de nuestros
pueblos, las características étnicas, pluriculturales de nuestras
respectivas naciones. Esta tarea, que corresponde a nuestros
gobiernos y pueblos no es sólo una respuesta a los desafíos de la
globalización, es un reencuentro con nuestro pasado glorioso.
Hace 35 años que gobiernos,
empresarios y ciudadanos pugnamos por hacer realidad la integración
de América Latina. Claro, nunca fue fácil. No podía ser fácil,
porque, como señaló Basadre, más allá del pensamiento de Bolívar y
Sánchez Carrión, y de las frustradas iniciativas diplomáticas, la
República finalmente se consagró con estados desunidos en el Sur,
con esa carga histórica de habernos integrado durante más de un
siglo y medio a los mercados de los países industrializados, que
hemos hecho de espaldas a nosotros mismos.
La tarea de construir la
integración hoy día, es más desafiante que nunca. Ecuador, Bolivia,
Perú y Venezuela intercambian hoy bienes en el mercado, en la Zona
de Libre Comercio, prácticamente perfeccionada, por el orden de más
de 16 mil millones de dólares.
Es cierto que la
participación del comercio intrandino, en relación al comercio
global de los países fuera de la región, es todavía insuficiente.
Llegamos apenas a 11%, aunque en algunos casos, como los de Colombia
y Bolivia, llegan a 29 y 30%. Lo que se ha avanzado en integración
ha permitido generar más de 567 mil puestos de trabajo. Esto es
parte del trabajo de la integración.
Es en este
contexto, amigos Presidentes, que la decisión que adoptamos hoy
tendrá que recorrer el camino del futuro. De la decisión que
acabamos de adoptar hoy dependerá el futuro de nuestra integración.
Es en este sentido
que el Perú acoge con profundo interés, y se compromete públicamente
a desarrollar en la gestión que hoy iniciamos, la propuesta de la
Secretaría General de la Comunidad Andina del nuevo diseño
estratégico del proceso de integración, que la adecue, la haga
funcional a los desafíos que nos impone el contexto internacional,
signado por una globalización que inevitablemente tiene que llevar
un rostro humano. Una globalización que inevitablemente debe
respetar las diversidades culturales. Señores, nuestros países
miembros hoy pueden integrarse a través de los ejes que los
articulan a nivel interno, pero tienen que articularse con un
concepto de equidad y de inclusión social.
Amigas y amigos, el
Perú recibe esta presidencia con gran interés, con profunda
responsabilidad. Y es que el camino por recorrer no es fácil, pero
al no serlo recoge su fortaleza en el trabajo, que han realizado,
acumulativamente, los directivos de la Comunidad. Quiero expresar mi
profundo agradecimiento y felicitación al liderazgo de la conducción
del Presidente Gutiérrez durante el año que ha venido dirigiendo la
Comunidad Andina. Su trabajo facilitará el nuestro. A partir de este
terreno cultivado con responsabilidad y dinamismo por usted, señor
Presidente, el gobierno del Perú ejercerá la presidencia buscando la
consolidación efectiva del ideal comunitario y propiciando hacer
realidad el nuevo sueño estratégico en el que estamos empeñados.
Conforme a las
directrices emanadas de esta reunión de Quito, la presidencia
peruana de la Comunidad buscará avanzar aún más en el proceso de
convergencia de la CAN con la del MERCOSUR. Queremos ir al encuentro
de un Área de Libre Comercio sudamericana. Queremos que el
territorio andino y sudamericano estén interconectados a través de
los ejes interoceánicos de la Iniciativa para la Integración
Regional Sudamericana. Queremos que los ejes viales multimodales
generen y consoliden mercados regionales intrafronterizos. Queremos
que los avances en el libre tránsito de personas al interior del
MERCOSUR y al interior de la Comunidad Andina, se generalicen para
Sudamérica. Queremos incentivar la inversión intra andina e intra
sudamericana. Queremos consolidar un espacio integrado que avizore
la creación de una comunidad sudamericana de naciones.
Tenemos un mandato
y lo vamos a cumplir: el inicio de las negociaciones para lograr un
Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea. Continuaremos el
trabajo por el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos,
siempre dentro del ordenamiento jurídico de la Comunidad Andina.
Continuaremos con la integración comercial a través del
perfeccionamiento del Área de Libre Comercio.
Pero ha llegado el
momento de no hablar sólo de los aranceles. Nuestro esfuerzo de
integración no puede estar circunscrito sólo al comercio o a los
aranceles. Ha llegado el momento de poner en valor la agenda social
de la Comunidad Andina. Ha llegado el momento de implementar una
política exterior común. Ha llegado el momento de soñar que sí es
posible que los universitarios de la Comunidad Andina puedan
transitar libremente, sin pasaporte, que puedan convalidar
totalmente sus títulos universitarios.
Amigas y amigos,
recibimos este encargo con enorme responsabilidad, porque
consideramos un alto honor el desafío de caminar con firmeza hacia
la integración de la Comunidad Andina, de América del Sur y en
general de nuestra América Latina mestiza. A ese esfuerzo estará
dedicada nuestra labor en el próximo año.
Finalmente, quiero
reiterar y agradecer a la Secretaría Pro Tempore del Ecuador, que
hoy culmina su misión, por los importantes logros obtenidos cuando
inició su función, los avances registrados en los mandatos
establecidos y lo que se ha acordado hoy.
Que Dios bendiga la
integración andina, que Dios bendiga la integración sudamericana,
que Dios nos dé fuerza para caminar hacia el mundo globalizado con
una América Latina integrada, reteniendo su identidad. Acompáñenme a
aplaudir al equipo de Ecuador, que trabajó arduamente durante la
conducción de la Comunidad Andina y por la organización de este
encuentro.
Mil gracias a todos
ustedes, gracias a Ecuador. Muchas gracias.