Discurso del
Presidente de la República de Bolivia, Carlos Mesa Gisbert, en la
Ceremonia de inauguración del XV Consejo Presidencial Andino
Quito, 12 de julio de 2004
Llegamos a esta
décima quinta cumbre presidencial en un momento en el que el futuro
de la comunidad estaba en juego y estaba en riesgo. Por qué?
Porque el desarrollo de los procesos de integración por una parte,
el avance que habíamos logrado y las dificultades para concretarlo
por la otra, marcaban la necesidad de un giro mental en el enfoque
de que entendemos por integración en la Comunidad Andina de
Naciones, y en cómo podemos preservar ese proceso de integración sin
limitar las posibilidades y desafíos que cada una de nuestras
naciones tienen en frente en el actual momento.
Era pues, indispensable, renovar nuestra agenda y nuestro debate
queda muy claro y lo ha planteado así el secretario general de la
Comunidad Andina de Naciones, que el Arancel Externo Común es un
referente indispensable pero absolutamente insuficiente.
Cómo encarar la integración en este escenario múltiple sin
limitarnos y a la vez sin destruir los lazos básicos que le dan
sentido al proceso iniciado en 1969.
Teníamos todos el temor de que la necesidad de encarar
bilateralmente acuerdos de integración como los tratados de libre
comercio con los Estados Unidos o los procesos bilaterales entre
cada una de nuestras naciones con el Mercosur generasen una realidad
objetiva y peligrosa que las condiciones de negociación, que los
elementos que teníamos que poner sobre la mesa para hacer realidad
esos acuerdos debilitaran, rompieran o negaran todos aquellos
aspectos que dieron sentido y que son parte práctica de este nuestro
proceso de integración andina.
En ese contexto que llegamos a esta reunión y creo que el enfoque
que se le ha dado es el correcto y adecuado es decir, vamos a
preservar los logros históricos de nuestra comunidad vamos a
mantener la idea absolutamente indispensable de que nuestro proceso
continúa adelante y que en muchos escenarios del mundo es
indispensable que actuemos juntos por la razón elemental de que
nuestro peso específico es mucho mayor y nuestras posibilidades por
tanto, son mucho mayores.
Pero vamos a lograr que este proceso de integración que su
preservación que el mantenimiento de ese patrimonio no frene las
necesarias acciones que tenemos que desarrollar en otros ámbitos.
Qué era indispensable para compatibilizar esta realidad?, era
indispensable garantizar entre nosotros reglas claras del juego
garantizar entre nosotros que era posible el proceso de integración
que encaramos a travñes de los TLCs y a través del Mercosur siempre
y cuando los elementos logrados entre nosotros no se pierdan .Y para
ello la construcción de un acuerdo mínimo.
Y creo que un avance fundamental que va a reflejarse en el documento
presidencial de hoy está precisamente en ello, la preservación del
proceso integrador, el establecimiento de reglas claras comunes y la
aceptación de que los avances que logremos en nuestros (acuerdos )
bilaterales sean avances que inmediatamente puedan homologarse en el
contexto de nuestra relación interna.
No ha sido una tarea fácil pero si ha sido una tarea fructífera
porque hoy podemos partir de reglas comunes claras de acuerdos
internos que garantizan la unidad y que nos permiten con
flexibilidad encarar los desafíos del momento actual.
Esta renovación fundamental de nuestra agenda está basándose en un
enfoque integral en el que además del comercio que ha sido siempre
el pilar, a veces algo miope, como única opción de nuestra
integración hablamos de desarrollo y hablamos de un tema básico, que
ese desarrollo tenga una relación directa con las sociedades a las
que nos debemos.
Si no somos capaces de encarar el proceso de integración como un
camino a través del cual las condiciones de vida de nuestras
sociedades mejoran el proceso de inclusión y la lucha contra la
pobreza son objetivos concretos y claros no habremos entendido el
mensaje fundamental de lo que representa ese proceso de integración.
Mencionaba la opción coordinada andina para la negociación con
terceros países, esa piedra en el zapato que nos tenía tan
preocupados a todos . Y hoy nos hemos convencido de que es posible
la compatibilización entre el proceso que sigue adelante en el
mediano y largo plazo y un camino en el que podemos cada uno de
nosotros desarrollar potencialidades sin que la comunidad se
convierta en un lastre.
La comunidad lo ha entendido así y ha logrado esa compatibilización.
Tenemos sin duda que entender esta realidad nueva con temas que se
han ido avanzando de una manera significativa.
El establecimiento del desarrollo de una Zona de Paz Andina, una
zona de paz que se entienda de ese modo y que pueda ser un modelo
internacional y que marca la necesidad de coordinar esfuerzos y
resolver también problemas internos sin duda agudos y que mas de una
de nuestras naciones está enfrentando.
Una política común de seguridad andina, una relación clara, lo he
dicho ya, a nivel comercial con terceros países. Tenemos temas muy
sensibles en los que hemos podido encarra con claridad posiciones y
estamos acercándonos a una solución, menciono simplemente la
necesidad y la decisión ya tomada de una acción conjunta para
resolver por ejemplo el tema de las oleaginosas que marca como
ejemplo de varios aspectos que tenemos que resolver las lógicas
tensiones, los lógicos intereses de cada uno de nuestros países no
solamente a nivel de estado sino a nivel empresarial que debemos ir,
tenemos la obligación de lograr con soluciones adecuadas, respuestas
que estén al alcance de todos y que beneficien a todos pero que
impliquen también cesión de todos.
Estamos analizando una nueva dimensión en el ámbito agropecuario y
global y estamos trabajando de una manera coordinada en algo que ya
Europa ha logrado como parte fundamental de su unidad que es la
uniformización de los indicadores macroeconómicos básicos que
permita avanzar a nuestras naciones con una garantía de desarrollo y
una garantía de crecimiento cuyos elementos centrales están siempre
apoyados en niveles macroeconómicos controlables.
Lo que no quiere decir por supuesto apoyarnos exclusivamente en
ellos pero si quiere decir contar con ellos para garantizar nuestra
estabilidad de mediado y largo plazo.
Como enfrentamos en este contexto, el tema de la integración con
grupos regionales como el MERCOSUR.?
Hemos estado como presidentes de la Comunidad Andina y miembros
ambos ya asociados del Mercosur los presidentes de Bolivia y
Venezuela, en Ciudad de Iguazú y lo que allí hemos visto y hemos
sido protagonistas del proceso es que el camino de la integración se
está acelerando.
Los procesos que estimábamos iban a durar varios años se están
concretando a gran velocidad. Una constatación que la Comunidad
Andina de Naciones tiene que tomar como referente indispensable es
que por su propio peso específico por la significación especial del
Brasil y no menos de la Argentina el Mercosur se convierte en núcleo
aglutinador de los procesos de integración sudamericanos pero
también de los procesos de integración latinoamericanos.
Venezuela ha sido aceptado como país asociado igual que lo somos
Bolivia, Chile y Perù y este es un camino del cual están próximo los
otros dos miembros de la CAN.
Estuvo presente el Ciudad de Iguazú el señor Presidente de México y
expresó de manera inequívoca su voluntad de sumarse al proceso de
integración aceptando la realidad de ese núcleo aglutinador que es
el Mercosur y tomando en consideración el papel estratégico
indispensable de México en la relación de América Latina con los
Estados Unidos con Centro América y el Caribe.
Esta nueva realidad debe ser asumida y creo que parte de ellos se ha
encarado con mucha inteligencia en esta reunión por nuestra
Comunidad de Naciones.
La Comunidad Andina juega aquí un papel importante no sólo por lo
que representamos las cinco naciones sino también porque tenemos una
larga experiencia en el proceso de integración tenemos instituciones
que han construido ya por decirlo de algún modo jurisprudencia,
tenemos una entidad extraordinariamente dinámica como la Corporación
Andina de Fomento nacida de esta comunidad y que se ha mencionado en
el ámbito del Mercosur como el instrumento financiero potencial,
como el punto de partida de una América Latina que tiene su propio
mecanismo financiero con condiciones con capacidad y con aun más
capacidad de su realidad objetiva de hoy.
Esas son logros y aporte de esta Comunidad la posibilidad de cada
uno de nosotros pueda manejarse en este escenario por decirlo de
manera figurada de geometría variable es una posibilidad que no
debemos y no podemos desperdiciar.
Y hoy estamos logrando un ancla indispensable saber que nuestras
negociaciones nuestro caminos hacia la integración más allá de
nuestra región no plantea el riesgo de que nuestra Comunidad deba
sufrir, pueda quebrarse o fragmentarse a partir de nuestras
iniciativas .
Por eso era tan importante un ancla como la que estamos construyendo
en esta reunión, el estar aquí en Quito una ciudad de historia
extraordinaria una ciudad de gran calidez y hospitalidad va a ser
recordada no sólo por lo que representa como escenario sino porque
marca un giro y la capacidad creativa, imaginativa y sobre todo
adecuada al momento histórico que estamos mostrando quienes nos
reunimos aquí.
Hay que agradecer el trabajo extraordinario que los ministros de
estado, los técnicos que han ido construyendo y discutiendo esta
nueva agenda que se pone en consideración y que será firmada en las
próximas horas.
Quiero hacer una mención a un elemento crucial de este proceso, se
llama democracia.
Es tiempo y especialmente en las naciones andinas de hacer una
evaluación cualitativa de los alcances, problemas, riesgos y
oportunidades de nuestras democracias.
Para nadie es un secreto que la mayor parte de los países que
integramos la Comunidad Andina de Naciones afrontamos problemas de
ajuste dentro de nuestros sistemas democráticos en virtud de la
falta de credibilidad, en virtud de la relación quebrada entre
estado y sociedad, en virtud de los elementos de una democracia
representativa hoy insuficiente a las demandas de nuestras
comunidades nacionales.
La democracia sin ninguna duda es una apuesta fundamental, es una
camino indispensable hacia delante pero seríamos miopes si no nos
preguntamos que es lo que está fallando en nuestras democracias
generando perspectivas de preocupación y aun ciertos riesgos de
inestabilidad.
Creo que hay que demandarnos nosotros mismos y el seno de la
Comunidad Andina y sus instrumentos pueden ser los mecanismos útiles
para colocar en esta nueva agenda un profundo debate sobre nuestras
democracias, sobre sus desafíos y que podemos para resolver los
problemas que enfrentamos sobre todo compartiendo las experiencias
de cada una de nuestras naciones ensayando respuesta conceptuales y
respuestas de fondo a estos desafíos.
Quiero terminar diciendo que el escenario de hoy es un escenario
para el optimismo quiero ratificar la satisfacción de saber que en
el momento mas difícil de la Comunidad Andina estuvimos en capacidad
de encontrar respuestas adecuadas.
Van a ser largos caminos y difíciles todavía los que nos permitan
llevar a buen puerto nuestros objetivos, pero, estoy cierto que el
ancla que nos ata a esta comunidad es un ancla que no nos está
sacando espacios ni nos esta vinculando a mirar solamente a nosotros
mismos, en el mundo de hoy de globalización de mundialización, sería
una locura.
Pero la respuesta al combinar procesos de integración con
iniciativas bilaterales es una respuesta que si es posible combinar
una cosa con la otra, es posible avanzar en ambas direcciones sin
que eso implique riesgos de rupturas internas.
En la medida que seamos capaces de respetar nuestras propias reglas
del juego, en la medida que seamos capaces de entender que las
diferencias entre países de mayor y de menor envergadura tienen que
ser cubiertas a partir de determinadas preferencias que estén
adecuadamente orientadas, y no sean solamente posiciones en algún
sentido paternalistas.
En la medida en que seamos capaces de encarar la integración mayor y
esto es una integración sudamericana primero, una integración
latinoamericana sin perder de vista el origen andino, estaremos por
la buena ruta.
Yo quiero celebrar un día como hoy porque las preocupaciones que
tenía antes de llegar aquí han sido despejadas sin perder de vista
las dificultades que tenemos por delante, celebrar que la Comunidad
Andina de Naciones lee la historia adecuadamente y es capaz de
generar respuestas que le permitan su sobrevivencia y su
fortalecimiento.
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