Discurso del Presidente de la República
Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, en la instalación del
XV Consejo Presidencial Andino
Quito, 12 de julio de 2004Yo quiero comenzar
invocando a Pablo Neruda, hoy se cumplen 100 años de su nacimiento.
El Pablo de América, alguien dijo, que
Neruda no murió de un infarto sino que murió de muerte nacional,
cuando el imperio norteamericano arremetió contra el Chile de
Allende, contra el pueblo chileno y produjo el horror de aquel día
nefasto para la historia de nuestro continente, y luego la dictadura
oscura y tenebrosa.
Se fue Neruda y murió de muerte nacional, quiero
invocar su nombre y en esta tierra, la tierra del Ecuador, de esta
patria hermana donde descansan los restos del gran Mariscal de
Ayacucho, mártir de América, de los libertadores de esta tierra,
Primer Presidente de Bolivia, la hija predilecta de Bolívar.
Recordar a Sucre, esta mañana poníamos
coronas y cantábamos a su memoria allí en la catedral hermosa de
Quito.
Sucre desde por estas tierras, desde el Ecuador,
no sé si fue desde aquí de Ecuador o quizá fue de Bolivia más bien,
lanzó una frase que hoy debe llamarnos a la reflexión así como
Neruda también debe llamar a la reflexión, dijo Sucre “El héroe de
Pichincha” “El Mariscal de Ayacucho” cito, cada palabra pido que la
atendamos porque es como si Sucre nos estuviera hablando ahora mismo
en este mismo instante:
· “Cuando la América ha derramado su sangre
por afianzar la libertad entendió que lo hacia por la justicia,
compañera inseparable, sin el goce absoluto de ambas; la libertad y
la justicia habría sido inútil su emancipación”
Bolívar dijo algo parecido unos años después, con
el alma partida en pedazos:
· “He arado en el mar”
O como el Gabo (Gabriel García Márquez) recoge en “El General en su laberinto” entrando a Cartagena en 1830
poco antes de morir en Santa Marta, con el general Montilla, y vio a
los niños hambrientos y a los indigentes y a los indígenas y a los
pobres y le dijo general Montilla:
· “De qué sirvió la independencia”
Creo que es muy oportuna esta reunión nuestra acá
en Quito, para hacer estas reflexiones además de las muy estimadas y
muy brillantes e interesante que ya hemos oído de los colegas
Presidentes y de nuestro Secretario General.
Casi siempre prefiero remontarme atrás, porque lo
que estamos viviendo hoy, es consecuencia directa de lo que entonces
ocurrió y de lo que no ocurrió también.
¡Qué distinta sería la historia y la realidad de
hoy, si el sueño de aquellos hombres, de aquellas mujeres, se
hubiere hecho realidad! y hubiere podido conformarse en el Sur de
América incluyendo a Centroamérica: La Liga de Repúblicas,
a la que Simón Bolívar convocaba desde Lima, por estos días hace 180
años, en 1824, 2 días exactamente, antes de la Batalla de Ayacucho.
La realidad es otra, lo sabemos, pero creo que es
conveniente mirar hacia atrás y retomar el esfuerzo de los que nos
dieron patria:
o ¡Manuela Sáenz, mujer de esta tierra, la
libertadora del libertador!
A ella invoco también, a “la quiteña inmortal”
y el cumpleañero de hoy, el que cumple 100 años hoy. Pablo de
América le cantó a la Manuela, le cantó y le dijo:
· “¡Adiós, Adiós, insepulta bravía, rosa roja,
rosa hasta la muerte errante Adiós, forma callada del polvo del
Paita corola destrozada por la arena y el viento!”
Y ya ella también en sus días de soledad en
Paita, le dijo a un ilustre visitante, allá llegó un día Simón
Rodríguez, anciano ya, otro de los mártires que andan por ahí
errantes, clamando justicia y preguntándose:
· ¿De qué valió tanto esfuerzo por la
emancipación si hay más pobres hoy en esta América, si hay más
gentes, si hay más exclusión, si hay más injusticia incluso que
antes de la independencia?
Dijo Manuela a Simón Rodríguez, allá en Paita:
· ¿Para esto amé y luché con un libertador?
Lo preguntaba y se preguntaba y se preguntara
todavía la insepulta bravía, la rosa roja de Neruda:
· ¡Para esto amé y luché con un libertador
para ver el mismo desfile de seres harapientos sin pan, sin techo,
ni tan sólo tierra para enterrar sus huesos, para esto luchamos Don
Simón!
Dicen que al final, Simón le dijo:
· “Adiós Manuela me despido, no se pueden
acompañar dos soledades”
Nosotros vivimos una realidad muy cruda en este
continente, la Comunidad Andina, yo traía para leer algo,
pero no lo voy a leer.
Creo que debe revisarse profundamente, con
estas ya son 6 a las Cumbres a las que he tenido la dicha y la
suerte de asistir y crudamente lo digo y muy sinceramente, no veo
que avancemos, al contrario, cuidado si estamos retrogradando.
Desde las primeras reuniones a las que
asistíamos, creo que fue Cartagena la primera, proponíamos que los
presidentes nos apartáramos unos días, a discutir el rumbo político
de la integración, porque nosotros no creemos desde Venezuela en
la integración de los mercados como el factor más importante.
Es la integración de los pueblos lo más
importante.
Es la integración de las almas.
Es la integración de un impulso moral primero que
nada, la economía viene después.
La economía no puede ser colocada en la
vanguardia, es el ser humano
Cristo lo dijo:
· “El hombre debe ser el alfa y el omega”
El comienzo y el fin, de Venezuela seguimos
pregonando esta idea y pregonando la reflexión.
El neoliberalismo es desintegrador, no es
integrador y pareciera, que nosotros seguimos insistiendo, en que el
formato es el neoliberalismo: El libre mercado, el libre comercio.
Pero no hablamos de hombres libres, hablamos de
mercados libres.
No hablamos de mujeres libres, seguimos colocando
por delante los acuerdos comerciales, la búsqueda de mercados. Eso
es necesario, pero para nada es suficiente.
Creo que debemos retomar y así lo pido, lo clamo,
a nombre del pueblo y del gobierno venezolano, otros esquemas de
integración y para ello debemos revisar a fondo:
¿Qué es lo que hemos hecho?
¿Qué es lo que estamos haciendo?
Diría yo como para recomendar, con mucho respeto
y mucho afecto, que nosotros debemos priorizar la integración de
Suramérica primero, era el plan de Bolívar, era el plan de
Nariño, el plan de Sucre, el de San Martín, el de O’ Higgins y el de
Manuela Saenz.
Era el plan originario: Libertarnos del imperio
de aquel entonces, el imperio de España, para formar el de las
Américas antes españolas, siempre aclaró Bolívar, para luego ir a
negociar en condiciones del igualdad con el norte de América, con la
Europa, lo demás, negociar por partes, con los más poderosos del
mundo, decía Bolívar:
· “Una vez hecho el acuerdo con el fuerte, es
eterna la obligación del débil”
Creo que nosotros, debemos empeñarnos primero
que nada con mucha pasión y mucha conciencia, a la integración
suramericana, debe ser nuestra prioridad.
Creo que deberíamos postergar cualquier otro tipo
de integración con el norte, no estamos en condiciones de hacerlo,
pienso incluso, que consultemos a nuestros pueblos antes de hacerlo,
porque esto es una cosa demasiado seria, para que la decidamos
nosotros solos, sin consultar a los campesinos, indígenas,
intelectuales, a pequeños y medianos empresarios, a estudiantes de
las universidades, a los pueblos nuestros, en democracia deben
ser los pueblos los que orienten el rumbo y no los que por
circunstancias, estamos ejerciendo funciones de gobierno, creo que
es algo muy serio.
Con esto, lo que pretendo es colocar de nuevo el
punto sobre la mesa y pedir que se discuta, que no se difiera la
discusión, desde Venezuela tenemos 6 años esperando esta
discusión, proponiéndola y esperándola en profundidad, nunca hemos
podido asumirla, creo que es muy riesgoso.
El presidente Uribe en sus palabras, también lo
señalaba, una alianza con Norteamérica en las circunstancias que
vivimos hoy en nuestros países.
Venezuela ha recibido con jubilo su incorporación
al Mercosur, desde el comienzo de nuestro gobierno, iniciamos
la solicitud, se nos acusó en aquella ocasión en 1999, que queríamos
con ello, debilitar la Comunidad Andina, ¡no! siempre dijimos que lo
hemos visto como más bien una manera de darle impulso a la
integración de los bloques: Comunidad Andina y MERCOSUR.
Hemos avanzado bastante en esa dirección y eso
nos place muchísimo, pedimos que la Comunidad Andina se dedique, y
todos nosotros sus países miembros, todas las instituciones de la
Comunidad Andina, detengamos la velocidad para la integración con
el Norte, no es tiempo, ¡cuidado! una integración con el país
más poderoso del mundo, en estas circunstancias y por separado.
Creo que deberíamos negociar juntos, a
Venezuela no la consultaron a la hora de plantearse un Tratado de
Libre Comercio con Norteamérica, porque el gobierno imperialista de
los Estados Unidos tiene 5 años tratando de derrocar al gobierno
democrático de Venezuela y nos han señalado como parte del “eje del
mal” y nos han desestabilizado desde Washington.
Dieron un Golpe de Estado en Venezuela los
sectores fascistas, pero impulsados por el gobierno del señor Bush,
pruebas tenemos suficientes, creo que esos temas deberíamos
discutirlos aquí, arremeten contra un hermano desde el imperio,
los hermanos deberíamos ponernos de pie y decir respeten a mi
hermano, eso forma parte de la integración política.
Deberíamos exigirle al imperio, los que no
quieren llamarlo imperio, no hace falta que lo llamen imperio, al
gobierno de mister Bush, respeto a nuestra soberanía.
Hace poco leí con asombro las declaraciones de un
funcionario del gobierno de mister Bush, bien respondida por nuestro
Secretario General, con altura y con respeto, quien vino por aquí,
por estos lares a Lima, prácticamente a decirnos, aún cuando
nosotros no nos sentíamos aludidos directamente porque no estamos
metidos en esa lista del telec con Norteamérica, ni queremos
estarlo, respetamos su decisión, deseamos suerte a ustedes, pero
tocamos la campana, por lealtad lo hacemos: ¡Cuidado, cuidado!
porque ya este caballero cuyo nombre no sé, vino por aquí, creo que
es un negociador de mucho peso en estos tratados de libre comercio,
prácticamente a criticar a la Comunidad Andina en nuestra propia
casa, en nuestra propia sede y prácticamente a decir cuál debe ser
el comportamiento de la Comunidad Andina, menos Venezuela, porque en
Washington decidieron que fuera menos Venezuela, ¡cosa extraña! y
cosa bien peligrosa.
En Washington perciben que Venezuela no es de la
Comunidad Andina, como tampoco nunca quisieron incorporarnos en
Washington al mecanismo del ATPA, aún cuando nuestros hermanos de la
Comunidad Andina lo solicitaron ya hace tres años, nunca el gobierno
de los Estados Unidos ha querido incorporar a Venezuela en el
mecanismo de ATPA.
Es un tratamiento desigual, sin embargo nosotros
seguimos en la comunidad, creemos en esta unión y porque estamos
concientes de que esta unión es imprescindible y es una necesidad
para en primera instancia, la sobre vivencia de nuestros pueblos y
en segunda instancia, para la libertad y la independencia plena de
nuestros pueblos.
Así que, ese es nuestro pedido con mucha
franqueza lo digo, repito con mucho respeto, creo que deberíamos
revisar los tiempos. No nos negamos a una integración con el norte,
pero ¿por qué tan rápido? ¿por qué el ALCA? nos
impusieron un plazo, mayo del 2004 dijeron en Washington y
2004 dijeron casi todos ¡no!
Siempre hemos dicho no. El ALCA yo le
pondría, si de plazo vamos a hablar, 2020 y vamos a trabajar duro
por un verdadero proceso de integración
Uribe hablaba de la integración energética, eso
es fundamental. Ahora con el presidente Kirchner, firmábamos allá en
Iguazú un convenio para darle forma a Petrosur, una alianza
petrolera, energética y gasífera entre Petróleos de Venezuela y la
nueva empresa petrolera y energética que el gobierno argentino ha
decidido crear y ya ha anunciado el presidente Kirchner.
También firmábamos un convenio para hacer una
alianza entre el canal de televisión venezolano del Estado y el
canal argentino.
Necesitamos un canal de televisión suramericano,
no puede ser que los venezolanos nos enteremos de lo que pase en el
Perú a través del CNN o de lo que pasa en Argentina o en Asia, en
África. Nosotros invitamos a los países de la Comunidad Andina, para
conformar Petrosur, hemos invitado también al Brasil.
Ayer en Caracas, hubo una reunión de nuestro
Ministro de Minas con 12 ministros del área del Caribe para
conformar Petrocaribe, una empresa multinacional y ahí hay
una discusión que dar.
Para nosotros ya no hay discusión, pero yo si
creo que en el continente, hay que seguir dando la discusión sobre
el papel del Estado en la economía y ahí estamos tocando un
principio, porque el neoliberalismo, ustedes saben cuál es el
planteamiento: Que los Estados deben ceder terrenos al sector
privado, que el libre comercio es la solución para generar riqueza y
luego la ley del goteo, para ir eliminando la pobreza, ¡bueno!
eliminando la pobreza será porque los pobres se van muriendo de
hambre, pero no porque en verdad vaya distribuyéndose la riqueza,
para que vaya disminuyendo el índice de pobreza, pero es que se ha
incrementado de manera salvaje en nuestro continente en los últimos
10 años sobre todo, en Los Felices 90, como dijo Stiglitz, la
deuda externa, el desempleo, el analfabetismo, el sida, la
desnutrición, las mujeres abandonadas, los niños de la calle, los
ranchos, las favelas. ¡Eso ha crecido por Dios! Con la
aplicación del esquema neoliberal y yo creo que hay que cambiarlo y
buscar un punto de equilibrio entre el Estado o entre los Estados y
los mercados.
Decía el ultimo informe del PNUD, desde Lima,
algo que yo invito a que no lo dejemos pasar por debajo de la mesa,
lo dice el PNUD:
· “Se ha detectado en América Latina en
nuestros países, la existencias de poderes supraestatales, poderes
fácticos”
Lo dice el informe:
Uno, grandes empresas que se colocan por encima
de los Estados
Y otro, los medios de comunicación privados que
no obedecen Constitución ni leyes.
Ese es un tema que creo que hay que debatirlo.
Dice el informe del PNUD, que peligrosamente
según ellos, los pueblos le vuelven la espalda a las democracias y
que se incrementa el porcentaje de latinoamericanos y
latinoamericanas, que dicen que no les importa la democracia, que
les importa es salir de la situación de miseria.
Esa es una bomba de tiempo que nosotros tenemos
activada en nuestros países, una bomba de tiempo que pudiera
explotar si seguimos inyectando la praxis neoliberal a nuestros
pueblos, tan sufridos desde hace tanto tiempo.
¡Bueno! reflexiones en esta tierra hermana del
Ecuador.
En esta tierra hermana de Suramérica.
Invocando a los que nos dieron patria: Bolívar,
Sucre, Manuela, el Pablo de América, aquel que dijo de Bolívar,
“despierta cada cien años cuando despiertan los pueblos”
De todos modos, más adelante vamos a seguir
debatiendo y entraremos en la discusión de puntos específicos.
Quería traer esto como un saludo, como un alerta
y como un sentimiento de fe, de profunda esperanza en la integración
verdadera de nuestros pueblos.
¡Sólo unidos seremos libres!. San Martín lo
dijo:
· “Seamos libres, lo demás no importa nada”.
¡Gracias, Presidente!