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Propuesta de Acción Conjunta
Intervención del Embajador Allan Wagner Tizón, Secretario General de la Comunidad Andina, en el marco de la reunión del Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores con los Representantes del Sistema Andino de Integración

Lima, 16 de julio de 2005

Breve repaso del panorama regional

Nos reunimos en un momento especialmente favorable al intercambio de iniciativas en el ámbito del Sistema Andino de Integración.

El buen desempeño de las economías de la subregión por segundo año consecutivo, continúa estimulando las corrientes de intercambio comercial en nuestros países hacia sus máximos históricos, al tiempo que crecen las exportaciones de todos ellos en los mercados mundiales.

En consecuencia, se hace cada vez más pertinente la tarea de profundizar nuestra integración económica y comercial, especialmente en beneficio de las pequeñas y medianas empresas que encuentran en el mercado ampliado andino su mercado natural, sin descuidar por ello el trabajo conjunto para garantizar una inserción de calidad de nuestros países en la economía global.

Llegamos a este nuevo encuentro en un momento en que se revaloriza el papel de la integración en la subregión, al haber recuperado la dimensión del desarrollo como condición esencial para el fortalecimiento de la democracia, hoy amenazada por las múltiples formas de pobreza, exclusión y desigualdad que persisten en la subregión.

Nos recibe, además, esta reunión con importantes avances en las tareas de la convergencia hacia la Comunidad Sudamericana de Naciones, proyecto que adquiere un especial significado en esta Cumbre de Lima por la culminación del proceso de asociación recíproca entre los países de la Comunidad Andina y el MERCOSUR.

Puesta en valor del trabajo conjunto al interior del SAI

Creo que llegamos también a esta Cumbre en medio de uno de los mejores momentos de la siempre perfectible coordinación entre los órganos e instituciones del SAI. Así lo demuestran nuestras intensas y productivas jornadas de trabajo conjunto a lo largo de este año, en nuestros propios escenarios, o en aquellos en los cuales converge nuestra acción institucional.

Un año y medio después de mi llegada a la Secretaría General puedo decir con enorme satisfacción que he tenido oportunidad de reunirme con cada uno de mis colegas del SAI en sus propias sedes, en muchos casos en más de una oportunidad, y con cada una de sus instituciones hemos firmado acuerdos de cooperación y alianzas estratégicas que, con diversos grados de profundidad, hoy se encuentran en plena vigencia.

Quiero destacar, en este contexto, el esfuerzo de construcción de una visión compartida de las responsabilidades del SAI en la profundización del proceso andino de integración, que tuvimos oportunidad de realizar en la sede de la Secretaría General, el 3 de diciembre del año pasado.

Allí acordamos el trabajo conjunto en temas que hoy hacen parte de una agenda compartida, que fortalece nuestra cohesión. Solo menciono algunos de ellos:

a) El respaldo decidido al nuevo Diseño Estratégico de la Integración y el trabajo en red para aprovechar ventajas competitivas y sinergias institucionales en la ejecución de sus programas y proyectos.

b) Nuestro firme compromiso, en el ámbito de las respectivas responsabilidades, de impulsar la Comunidad Sudamericana de Naciones.

c) El desarrollo conjunto de iniciativas orientadas a consolidar la integración con Centroamérica, México y el Caribe.

d) La necesidad de propiciar, en nuestras respectivas áreas de competencia, una progresiva extensión de los beneficios de la integración al ciudadano andino y generar espacios comunes para garantizar la mayor presencia de la sociedad civil en la consolidación de la Comunidad Andina.

e) El imperativo de diseñar y proponer un esquema financieramente sostenible de la institucionalidad comunitaria; y

f) La conveniencia de llevar a cabo un Encuentro Anual de los Órganos Comunitarios e Instituciones del SAI durante el último trimestre de cada año, como instancia de coordinación, reflexión y visión compartida del proceso andino.

Como lo pueden revelar los resultados, en algunos asuntos hemos avanzado más que en otros, pero lo más importante es que hoy contamos con una carta de navegación conjunta, que nos había sido esquiva en el pasado.

Una agenda común para el futuro próximo

Es muy factible que del diálogo presidencial del próximo lunes, que apunta de nuevo al formato más flexible que ensayamos en Quito, salgan directrices específicas para el fortalecimiento de nuestro proyecto comunitario. Pero es evidente que los temas centrales ya han sido puestos sobre la mesa por los ministros del Consejo y de la Comisión.

Quiero referirme solo a algunos aspectos, en los cuales será necesario hacer acopio de una gran capacidad de actuación conjunta del SAI en los próximos meses:

a) La profundización de la integración y cohesión de la Comunidad Andina, así como el trabajo conjunto de los órganos e instituciones que conforman el Sistema Andino de Integración, serán cruciales para consensuar con el MERCOSUR y Chile las acciones que resulten necesarias para nuestra convergencia gradual en la nueva Comunidad Sudamericana de Naciones.

b) En esta misma perspectiva, resultará decisivo el concurso de los órganos e instituciones del SAI en la concepción e impulso de programas y proyectos que hagan el posible la proyección del espacio sudamericano como un gran programa de desarrollo descentralizado, generando visiones de negocios, inversiones y empleo a lo largo de los ejes de integración y desarrollo del IIRSA.

c) Necesitamos igualmente el concurso creativo de los órganos e instituciones del SAI para diseñar mecanismos financieros e institucionales innovadores que permitan la movilización de recursos y actores locales para la construcción de políticas destinadas a promover el desarrollo territorial y la cohesión social de los países de la Comunidad Andina.

d) De otro lado, el SAI puede contribuir a movilizar opinión y recursos para que los países andinos puedan poner en valor la importancia estratégica de su dotación de hidrocarburos y otras fuentes de generación de energía, con miras a impulsar su desarrollo económico y social, asegurar el suministro energético subregional y fortalecer su rol protagónico en el ámbito sudamericano.

e) Por último, será necesario incrementar la capacidad institucional de la Comunidad Andina, a través de la acción concertada del SAI con la Secretaría General, para atender las nuevas acciones de cooperación para el fortalecimiento del sistema institucional y la gobernabilidad democrática, que se han iniciado por primera vez a solicitud de algunos Países Miembros, en desarrollo del Protocolo “Compromiso de la Comunidad Andina por la Democracia” y la Carta Andina para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos.

Estas cinco tareas son una invitación a la acción conjunta de todos los órganos e instituciones que conformamos el Sistema Andino de Integración.

Muchas gracias.

 


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