“Hacia una
visión estratégica andina de la integración energética regional”
Intervención del Embajador Allan Wagner
Tizón, Secretario General de la Comunidad Andina, en la III Reunión
del Consejo de Ministros de Energía, Electricidad, Hidrocarburos y
Minas de la CAN
Lima, 14 de julio de 2005
La CAN tiene un papel
importante en el tema energético, sobre todo teniendo en cuenta que
la totalidad del excedente exportable de petróleo de Suramérica la
genera la región andina; que el resto de Suramérica es importador
neto de petróleo; que la región andina produce y consume
aproximadamente la mitad del gas de Suramérica; y que somos
exportadores netos de gas al resto de Suramérica. Así como el carbón
y el acero fue la piedra angular del proceso de integración en
Europa y vital para su desarrollo económico, la energía está llamada
a cumplir un papel similar para la integración andina y para la
construcción de la nueva Comunidad Sudamericana de Naciones.,
Los países de la Comunidad
Andina vienen dando pasos seguros en esa dirección, por la vía de la
interconexión eléctrica y del gas natural, como elementos
fundamentales de la Alianza Energética Andina (AEA), acordada en la
Primera Reunión del Consejo de Ministros de Energía, Electricidad,
Hidrocarburos y Minas, realizada en Quito el 30 de enero de 2004.
Destacan los beneficios
alcanzados en el marco de la aplicación de la decisión 536, en
especial la interconexión eléctrica entre Colombia y Ecuador, que
incluso prevé un tercer enlace entre estos dos países. Asimismo,
deben resaltarse los avances en la construcción de la interconexión
eléctrica entre Perú y Ecuador, cuyo enlace fue culminado a fines
del 2004. En este sentido es también muy importante la decisión de
Bolivia de adherirse a esta Decisión.
En la segunda reunión del
Grupo de Expertos de Gas, realizada hace una semana, se acordó la
conveniencia de contar con una propuesta consensuada del Marco
General de Normas Comunitarias que facilite la interconexión
gasífera en la Comunidad Andina. De otro lado, se destacó el estado
actual de las negociaciones para la implantación del proyecto de
interconexión entre Colombia (Ballenas) y el Centro Refinero de
Paraguaná en Venezuela y, del mismo modo, del posible abastecimiento
de gas natural a través de una triangulación con el Ecuador.
En el último año se han
logrado importantes resultados de los estudios realizados con la
colaboración de organismos multilaterales, como la Corporación
Andina de Fomento y el Banco Interamericano de Desarrollo, para
examinar la contribución potencial del sector hidrocarburos al
desarrollo de la Comunidad Andina e identificar los “clusters”
energéticos (Conglomerados Industriales en torno a la extracción y
producción de petróleo) que podrán ser desarrollados en la región
andina.
Saludamos la iniciativa de
Venezuela para la creación de PETROANDINA, como mecanismo de
cooperación entre las empresas de hidrocarburos de los países
andinos. Este organismo sin duda contribuirá a la seguridad de
abastecimiento energético, al desarrollo económico y social, así
como al fortalecimiento de la integración energética de los países
de la Comunidad Andina.
La Comunidad Andina también
está impulsando el desarrollo de las energías renovables y se cuenta
ya con un informe de la CEPAL, en el marco del Programa Andino para
la Energización por medio de Energías Renovables en áreas rurales,
como un instrumento fundamental dentro de la agenda de lucha contra
la pobreza y fortalecimiento de la cohesión social.
Igualmente, la CAN es
consciente de las implicaciones que tienen los combustibles fósiles
en el efecto invernadero, con efectos nocivos globales sobre el
clima y los recursos de agua del planeta. Es por ello la oportunidad
y responsabilidad que tenemos de participar activamente con una
posición coordinada en la Comisión de Desarrollo Sostenible de NNUU,
a través de CEPAL, en consonancia con los compromisos del protocolo
de Kyoto.
En la construcción de una
visión estratégica conjunta de largo plazo de nuestra integración y
desarrollo energético, la CAN tiene como prioridad el encarar un
proyecto de prospectiva integral para los próximos veinte años. Para
ello se cuenta con un programa de trabajo con el Departamento
Económico y Social de las Naciones Unidas, la UNCTAD, y el BID, al
cual esperamos se sumen otros organismos e instituciones
internacionales.
Este es el gran desafío que
tiene la Comunidad Andina para orientar y profundizar su desarrollo
e integración, y puede ser su gran aporte para la construcción de la
Comunidad Sudamericana de Naciones.