En primer lugar, quiero
enviar un saludo muy sentido al pueblo peruano. A mí, en lo
personal, el Perú siempre me ha retumbado hondo en el alma, desde
tiempo atrás. Nunca voy a olvidar, se lo he comentado en privado a
mis amigos, la primera vez que vine a esta tierra fue hace 30 años,
un poco más allá, cuando se conmemoró en nuestra Suramérica, en
nuestra América andina, el 150 aniversario de la Batalla de
Ayacucho. Yo tenía apenas 20 años, pero ya uno andaba abriendo los
ojos por estos rumbos. Y aquellos días que pasamos aquí en Lima y
luego allá en Huamanga; y aquel desfile en la Pampa de la Quinua; y
aquellas conversaciones con aquellos muchachos que éramos todos; y
aquellos discursos que oíamos de los
Presidentes y estaba aquí de
presidente un soldado. Desde entonces yo lo he dicho, torrijista ya
era, me hice velasquista también como soldado, era Juan Velasco el
presidente de esta Nación.
Con el permiso de ustedes
rindo tributo a su memoria, creo que fue un buen soldado
nacionalista que condujo al Perú de aquellos años. Creo que tú
trabajaste por allá, en alguna parte andabas en aquellos años.
Bueno, así que por eso
siempre siento mucho, siento profundamente cuando vengo al Perú en
unión de mis compatriotas venezolanos: mi Canciller, nuestros
Ministros, y la delegación que me acompaña, pues, ese saludo de
fraternidad al pueblo peruano y por extensión a todos los pueblos
que ustedes aquí dignamente representan.
Por estos días, desde
Venezuela estamos recordando mucho, hemos declarado a este año el
año bicentenario del juramento aquel que un muchacho de 22 años fue
a hacer en el Monte Sacro; junto a su maestro, o a uno de sus
maestros, el más volandero de ellos, el más profundo de ellos, el
más sabio de ellos, el más revolucionario de ellos. Fueron al Monte
Sacro Simón Rodríguez, el Robinson de estas tierras, y el muchacho
que era Simón Bolívar. Y allá en el Monte Sacro, mirando las ruinas
de la Roma antigua, aquel joven lanzó un juramento, y dijo entre
otras cosas, juró entre otras cosas, por el Dios de sus padres, juró
delante de su maestro, juró por su honor y juró por su Patria, no
dar descanso a su brazo ni reposo a su alma hasta que, dijo, hayamos
roto las cadenas que oprimen a nuestro pueblo por voluntad del poder
español (1805).
Veinte años después aquel
muchacho, sólo que ya a los 45 andaba por aquí, andaba recorriendo
lo que él llamó el “eje de la esfera” (1825), primero en el ´24 las
glorias de Ayacucho; en el ’25 la fundación de Bolivia, la hija
predilecta, así la llamó Bolívar: “Mi hija predilecta”. (1826); el
Congreso Anfictiónico en Panamá, y el sueño de conformar lo que
llamaron Bolívar y nuestros libertadores y libertadoras, La Liga de
Naciones de la América antes española. Había algunas prevenciones,
querido amigo Samuel Pinheiro, hacia Brasil, claro, era un imperio
el Brasil, pero sin embargo, como tú lo sabes, Bolívar al final de
sus días entendió la importancia del Brasil a pesar de que era un
imperio; creo que en eso jugó un papel importante el gran Fernando
Cano, revolucionario y socialista como terminó siendo el General en
Jefe y Libertador de Venezuela José Ignacio Abreu De Lima, compañero
y amigo infinito de Bolívar.
En fin, yo estaba recordando
estas cosas cuando llegamos a la muy fresca y bella Lima, ya cuando
se acercaba la medianoche; y esta mañana mientras oía tú discurso,
la inauguración de este evento y mientras estábamos haciendo
nuestras deliberaciones, me ha estado asaltando ese recuerdo de
manera constante y quería compartirlo con ustedes.
Pero no sólo compartirlo,
por compartirlo y por recordarlo, sino por traerlo aquí como un reto
que esta vivo todavía, es un reto que está vivo todavía. Algunos
historiadores han hablado de los ciclos, los ciclos de la historia,
algunos analistas, no sólo historiadores. Pudiéramos decir que en
1805 comenzó el ciclo Bolivariano en esta América Andina, en este
continente, desde 1805 hasta 1830, no sólo el año de la muerte
física sino el año del derrumbamiento definitivo del proyecto
unitario independentista; a lo largo de esos 25 años Bolívar y sus
compañeros y compañeras. Él encarnó a uno de ellos, apenas, pero
encarnó y encarna de manera grandiosa aquella gesta, la interpreta,
la interpretó, la impulsó, la llevó lejos.
Ahora, el pensamiento y la
acción de Bolívar y los Libertadores en ese ciclo fue revolucionando
hasta configurar lo que pudiéramos llamar una fórmula, una fórmula
que no es una fórmula del pasado –insisto-, pudiera ser la fórmula o
una de las fórmulas que nos permitan descifrar el presente,
entenderlo y transformarlo.
En primer lugar, o el primer
factor de esa fórmula, Presidentes, creo que se presentó cuando
Bolívar fue comprendiendo que, dentro de la línea estratégica,
histórica de la Independencia, Independencia como fin supremo de
aquel proceso; entonces se inicio y no ha concluido; Bolívar fue
entendiendo porque la realidad se lo fue diciendo, que sin
participación social, sin participación popular sería imposible,
avanzar lejos en el camino del proyecto independentista; porque
primero fue una elite y en Caracas quienes derrocaron al Capitán
General Vicente Emparan fueron los Mantuanos; la elite criolla,
tanto así que el primer nombre que se le dio a la Junta de Gobierno
instalada en 1810 fue el de Junta Conservadora de los Derechos de
Fernando VII; era una visión conservadora, aquello no tenía ningún
calor de pueblo; los esclavos seguían siendo esclavos, los indios
seguían siendo indios, esclavizados igual, los negros, los indios,
los pardos; no había ningún planteamiento de cambio en el fondo.
Bueno así que, Bolívar sintió la amargura de la derrota en los
primeros años 1811; quién derrotó al ejército de Miranda, ese otro
grande que habrá que recordar siempre.
También estamos desde
Venezuela promocionando la conmemoración del Bicentenario de la
Llegada de Miranda a las costas venezolanas, en tres barcos; 300
años después de que otro caballero había llegado con tres barcos.
Siempre digo ante mi pueblo, el pueblo venezolano que para graficar
un poco como nosotros nos borraron la memoria histórica, y cómo nos
envenenaron de alguna manera, cómo nos enseñaron otra historia y no
la nuestra propia.
Siempre digo que a los
venezolanos y pudiera ser que a los peruanos, pudiera ser que a los
bolivianos también, pudiera estar ocurriendo lo mismo, no sé; pero
al menos los venezolanos si nos preguntan ¿cómo se llamaban los tres
barcos de Cristóbal Colón? Sabemos perfectamente que se llamaban La
Niña, La Pinta y La Santamaría; y si nos pusieran a dibujar en una
pizarra 40 años después de haber salido de la escuela primaria las
rutas de Cristóbal Colón, a lo mejor la dibujaríamos con algún
margen de error por el tiempo transcurrido; pero yo si recuerdo que
en un viaje salió del Puerto de Palos, San Lucas de Barrameda, tocó
las Islas Canarias. Yo pudiera dibujar la ruta del primer viaje de
Colón y del segundo y del tercero también, de memoria nos enseñaron,
nos enseñaron a cantar incluso, La Niña, La Pinta y La Santamaría
fueron las caravelas que Colón traía.
Pero casi ningún venezolano,
hasta hace muy poco sabía que 300 años después de Colón llegó otro
navegante que ya había sido Comandante de Tropas en la Revolución de
los Estados Unidos, al lado de Washington, de Jefferson y de muchos
otros; que ya había sido Coronel de Rusia en la Corte de Catalina La
Grande, que ya había sido Mariscal de Francia en la Francia
Revolucionaria, era Francisco de Miranda.
Que a sus 60 años, edad
avanzada para entonces; la esperanza de vida por allá por 1800 si
acaso llegaba a 40 años; aquel hombre tenía casi 60 ya, con su pelo
blanco y su locura quijotesca como lo llamó Napoleón; aún cuando
Napoleón dijo de Miranda que era un Quijote sin locura; llegó en
tres barcos e izó por primera vez una bandera con tres colores
amarillo, azul y rojo, en las costas caribeñas y un grito “Libertad,
igualdad, fraternidad”, y una proclama a los habitantes de
Suramérica y un proyecto Colombia en honor al otro de las tres
caravelas, a Colón.
Casi al mismo tiempo,
Bolívar jurando en el Monte Sacro y al mismo tiempo Miranda en
Londres preparando su expedición. Ahora quienes derrotaron a Miranda
en la primera república venezolana, no fueron realmente los
españoles, no, fueron tropas venezolanas reclutadas por los
españoles y en la segunda república igual, surgió Boves alguien lo
llamó la ira de Dios, algo así como un Tirano Aguirre. Pero Boves no
era realista, Boves era líder de los de abajo, eran los pobres
contra los ricos, pedían tierras, pedían libertad, era líder de los
negros, de los pardos, de los esclavos y todos los seguían. Derrotó
a Bolívar una, y dos, y tres, y cuatro veces; en la puerta me
dijiste que estuviste por allá en la puerta, en la puerta de los
Llanos una de las últimas batallas.
Bolívar incluso, cuenta un
cronista que se volvió como loco; cuando vio que perdía otra vez,
otra batalla y se lanzó él sólo con un caballo, a caballo contra una
masa y por poco muere en aquel encuentro en la Batalla de La Puerta.
Luego se va Bolívar derrotado por segunda vez a las islas del
Caribe, y comienza a entender que sin participación popular de los
venezolanos, de los pobres, de los peones, de los negros, de los
esclavos; no habría independencia posible y es cuando regresa de
Haití, la Haití liberada por la Revolución Negra aquella y lo
primero que hace Bolívar al desembarcar en la Expedición de Los
Cayos es declarar la libertad de los esclavos y la igualdad social.
Y comienza a cambiarle el rostro al proceso y se va haciendo un
proceso de cambios, un proceso revolucionario, se fue moldeando y
Bolívar se fue haciendo revolucionario sobre el mismo camino; Yo
diría que esa pudiera ser, permítanme este acto en el cual con mucha
humildad pero con mucho, con mucha pasión recibo la Hoz, aún cuando
no la veo pero, no hay símbolo aquí de la Comunidad Andina, el
Mercosur nos ha ganado tienen un martillo. Ah, aquí está.
Esta pudiera ser, queridos
compañeros, compañeras; pudiera ser uno de los elementos que nos
hacen falta hoy, yo creo que sí participación popular y esto es,
para que lo reflexionemos y créanme que en este año que hoy comienza
hasta que me corresponda entregar la presidencia Pro Témpore voy a
trabajar duro en esta dirección, para abrir los cauces a nuestros
pueblos a la integración; no habrá integración sin pueblos,
hermanos. Integración verdadera pues, la que necesitamos, la que
requerimos para la Independencia que aún está pendiente.
Y en alguna ocasión utilizan
una frase, hablando de este mismo tema Toledo, yo decía tenemos que
enamorar a nuestros pueblos, acerca de la idea de la integración,
enamorarlos; presentarles las bondades de la integración. Que tal si
hacemos una encuesta, que tal sí Enrique García que tiene los reales
de todos nosotros guardados por ahí, con los reales que tú tienes
pagamos una encuesta, contratamos una encuesta, una encuestadora que
sea de verdad independiente, seria como las hay en el mundo para
preguntarle a los pueblos de Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela,
Bolivia ¿qué es la integración? Para preguntarles ¿qué es la
Comunidad Andina?, para preguntarle, hacerle 40 preguntas, 50 no sé
cuántas ¿en qué se benefician ellos? Con la existencia de la
Comunidad Andina y hacerles unas 4 ó 5 preguntas.
Yo apuesto lo que sea, que
saldríamos reprobados, fuertemente reprobados en una encuesta seria
que se hiciera en nuestros pueblos, los pueblos están totalmente
desconectados de lo que aquí nosotros hablamos, de lo que nosotros
aquí pretendemos hacer; yo tengo 6 años aquí, esta es la sexta
Cumbre a la que asisto. Y siempre he insistido en este tema. Estoy
muy optimista, porque siento que las cosas van cambiando como tú lo
decías querido amigo Vicepresidente; sino pues, no estaría aquí en
verdad, porque hay tantas cosas que hacer, pero esta es una más que
hay que asumir.
Luego... ¿Cuánto tiempo
tengo...? Bueno, ya yo soy presidente, ya tú... Estaba preguntando,
ya yo soy el presidente de la Comunidad Andina, no tengo que
preguntar a Toledo, no tengo que preguntarle nada.
No, pero él sigue siendo el
presidente de esta reunión, el líder de esta reunión, y nuestro
anfitrión y amigo.
Ahora, fíjate, ese pudiera
ser el primer elemento de una fórmula, como he dicho hace un rato,
la fórmula, rumbo a la independencia.
Un segundo componente
también Bolívar lo fue madurando, y por primera con fuerza se
evidencia en Bolívar, en 1815, en la Carta de Jamaica, donde Bolívar
hace, pues, como sabemos, un diagnóstico de nuestros países, desde
México hasta Buenos Aires, y lanza una frase y desarrolla la idea,
dijo algo así como esto: “Sueño, como el primero, en la conformación
de una sola gran Nación en estas tierras”. Invocó la unidad y
comenzó a luchar por ella, a luchar por ella pero sin descanso:
Nueva Granada, cruzó los Andes, volvió a cruzarlos, se vino hacia el
Sur, apenas liberada en Venezuela en Carabobo, el año 21,
inmediatamente se vino hacia el Sur, Quito, luego Lima, luego el
Potosí en todos aquellos años de la gloria. Y el Congreso de Panamá,
y ya estaba desde aquí dando instrucciones para conformar una
escuadra para ir a liberar Cuba y Puerto Rico, porque él decía que
tenía que ser redonda la Gran Colombia, incluyendo el Caribe.
Es decir, algo que nos
pudiera servir hoy también como señal, como faro. Ninguno de
nuestros países por sí solos tiene la fuerza suficiente necesaria
para dar un paso adelante firme y lograr un estado superior de
independencia, menos hoy que entonces, mucho menos hoy que hace 200
años. Creo que tenemos que armarnos de una voluntad sin límites en
esta dirección de la integración verdadera.
Ahora, la integración, tú
preguntabas Allan hoy, hacías tres preguntas esta mañana en el
desayuno: ¿Hacía dónde vamos? ¿Cómo nos vemos? Y ¿cómo lo hacemos?
Las anoté por aquí, ahora que vamos a estar trabajando mucho más
juntos este año con la Secretaría.
Ahora, ¿qué tipo de
integración? El tema anterior daría para hablar mucho aquí, la
participación popular. En algunas partes se le tiene miedo a eso,
pero déjenme decirles que saltando atrás a ese punto, a fin de
cuentas es el pueblo el único que salva estos pueblos, o estas
naciones para no redundar, no hay salvadores individuales, es
mentira; no hay salvadores en el mundo del Norte, es mentira; sólo
nuestros pueblos tienen la fuerza moral y hasta mágica para salvar
nuestras naciones. Ya Bolívar también lo dijo, cuando señaló aquello
de que... Dijo: “El pueblo, el pueblo. Tengo pruebas
irrefragables –dijo– que el pueblo...”. O mejor dicho: “Tengo
pruebas irrefragables del bueno tino del pueblo en las grandes
resoluciones. Por eso –agregó– siempre he seguido sus consejos,
siempre he preferido sus consejos a los de los sabios”. Los
consejos del pueblo. El tino del pueblo. El olfato del pueblo. El
coraje del pueblo.
En otra ocasión, o creo que
en la misma ocasión, escribió que las individualidades son débiles,
se corrompen, muchas veces degeneran; no así el pueblo, dice. Quien
tiene en alto grado conciencia de su fuerza. Hablaba del segundo
factor de la posible ecuación que yo me atrevo a reflexionar entre
todos. La integración. Pero ¿qué tipo de integración?
La integración comercial.
Sería que San Martín y Bolívar, y todos ellos, hicieron unos
cálculos a ver cuánto iban a gastar, cuánto había que invertir en la
liberación de estos pueblos. ¿Sería esa la propuesta que ellos
tenían?: zonas de libre comercio sin aranceles, el mercado. ¡Nooo!
Yo no excluyo eso, sólo que es imposible, cuando se coloca por
delante el interés económico; sólo que es imposible, cuando se
coloca por delante las leyes del mercado, esa cosa que algunos
quieren comparar casi que con Dios, es imposible cualquier proceso
serio y verdadero de integración. Más bien nos desintegramos, esa es
la tendencia. Y sobre todo con países con tanta desigualdad como
nuestros países.
Se desatan los intereses
económicos, los intereses de grandes corporaciones muchas veces,
muchas veces los Estados entonces se subordinan a intereses que no
son los del Estado, y los intereses del Estado deben ser los
intereses de la Nación y de toda una colectividad, y no de una
minoría, o de una élite, o de un sector tal o cual.
Yo propongo que invirtamos
la fórmula de la integración, que pongamos por delante la
caballería, la caballería digo, la voluntad política; y la voluntad
y la ética, y conformemos con voluntad, como siento que está
ocurriendo, que está comenzando a ocurrir, repito que yo estoy muy
optimista aquí, porque en una ocasión me sentía clamando en un
desierto, debo confesarle que hace cinco años, cuando me
correspondió ser presidente Pro Témpore de la Comunidad, casi que
renuncio, estuve a punto de convocar una rueda de prensa y decir:
¡Renuncio! A esta presidencia, que no es presidencia ni es nada.
Sólo la prudencia me llevó a callar.
Pero se convocan reuniones,
no se hacían, decisiones tomadas por los presidentes y no se
cumplían; una vez y otra vez, llamadas telefónicas para consultar
algo y no se respondían. Agresiones imperialistas contra uno de los
países, Venezuela, y todo el mundo se quedaba callado. ¿Qué
hermandad ese esta decía yo? ¿Qué unidad es esta? A los hermanos,
cuando uno es agredido, los demás salen, aunque sea a decir algo:
Déjalo tranquilo, que es mi hermano. Y luego comenzó a cambiar eso,
luego comenzó a cambiar eso. Y ha cambiado, ha comenzado a cambiar
esto de la integración necesaria. Yo me siento, decía, muy
optimista, porque ya no estamos hablando sólo de la integración
comercial, y creo que hoy, gracias a tu dirección, Alejandro, le
dedicamos un altísimo porcentaje del tiempo, ya no hablar de
aranceles, apenas los tocamos en la mañana en el desayuno, sino que
hablamos la mayor parte del tiempo de Petroandina, por ejemplo, esa
sí es la integración, en esa dirección sí creo yo debemos quemar
todos los cartuchos que tengamos, la integración energética, la
integración estructural, además de la social, con la intervención de
nuestros pueblos, nuestros sectores sociales, de nuestros países:
indígenas, estudiantes, hasta los niños, ahí están las nuevas
generaciones, los niños hay que trabajar, así como los trabajan por
la televisión y les meten aquí a “Superman”, “Batman y Robin” y los
“Superhéroes”, ese es un riesgo muy grande, un niño delante de un
televisor es un riesgo de lo más grave que puede haber. Porque a
nombre de la libertad de expresión les envenenan la mente y el alma
a los niños, los enseñan a ser egoístas, entre muchas otras cosas.
Así nos tienen dominados desde hace mucho tiempo. Y así nos tienen
divididos desde hace mucho tiempo.
Entonces, pasamos la mayor
parte del día hablando de Petroandina, y ha quedado incorporado en
el comunicado, en la resolución, bueno, como un objetivo. Sí, hemos
convocado una reunión, yo voy a convocar a reuniones, desde hoy
mismo, mañana tenemos la primera señor secretario, a la que he sido
invitado por el secretario general, mañana en la sede de la
Comunidad, será una mañana de trabajo, de conversar, de oír. Estamos
invitando a todos los directores, jefes y coordinadores, presidentes
de las instituciones del Sistema Andino de Integración (SAI), mañana
queremos conversar en la mañana y llegar a algunas conclusiones de
trabajo, algún método, algún cronograma de trabajo, porque el tiempo
como sabemos pasa volando y no se regresa. Un año es nada, hay que
andarle rápido al tiempo.
Petroandina. Sí. ¿Alguien
quiere reflexionar sobre el tema acerca de la importancia de la
integración energética? Veamos la OPEP (Organización de Países
Exportadores de Petróleo) por ejemplo. La OPEP estaba en el suelo
hace seis, siete años, atrás, y nos propusimos un grupo de nosotros
dentro de la OPEP a recuperarla y la recuperamos, y la OPEP revivió
y hoy es un factor importante a nivel mundial.
Nosotros aquí en los países
andinos y suramericanos tenemos un gran potencial energético, como
ya lo decíamos en la mesa de trabajo. Esa es una propuesta en la que
nosotros, repito, pondremos el alma para organizarla en el corto
plazo. Yo pido a los señores Presidentes, Ministros de Energía y de
Petróleo de nuestros países andinos, al Secretario General y a todo
el funcionarios de la Comunidad Andina que trabajemos duro en esa
dirección. Será una de las metas preciosas de mi gestión, y estoy
seguro que dentro de un año, cuando me corresponda entregar la
Presidencia Pro Témpore, Petroandina, con la ayuda de todos ustedes,
será una realidad, y ya veremos progresivamente los resultados.
Garantizar la energía de calidad, y al más bajo costo posible, a
nuestros pueblos, a nuestros empresarios, a nuestros países, para el
desarrollo integral. Esa es una línea estratégica.
La otra, de la que hoy no
hablamos mucho, pero está allí, y ya hemos venido trabajándola y
está acordada desde hace cierto tiempo, es la Televisora
Suramericana (Telesur). Telesur. Nosotros nos enteramos de lo que
ocurre en el Perú, bueno, cuando prendemos CNN; además nos enteramos
de lo que quieren los que mandan allá en CNN que nos enteremos. Las
noticias buenas de nuestros países muy poco salen al mundo. ¡Ah!
Cuando hay una crisis, cuando la lamentable crisis de Bolivia,
bueno, uno pegado en CNN para poder enterarse. Ahí sí: “Bolivia.
Desde Bolivia un enviado especial...”. Y las cámaras y todo aquello.
Igual de Venezuela: “Transmisión directa y en vivo...”. Pero los
éxitos nuestros casi absolutamente salen al mundo.
Una televisora: Telesur.
Debo decirles que ya está en señal de prueba, ya comenzaron a
tirotearla, ya comenzaron a tirotearla desde algunos ámbitos del
poder mediático internacional. Eso es bueno, decía yo. Porque es
como aquello del Quijote y Sancho, cuando salieron los perros a
ladrar: “Si ladran los perros, Sancho, es porque estamos
cabalgando”. ¡Qué ladren los perros! Significa que ya le tienen
cierto cuidado a la Telesur, y aún no ha salido al aire, está sólo
en señal de prueba. Debo decirles que el próximo 24 de julio, en
honor a Bolívar en su día de natalicio, va a salir ya por cuatro
horas, en una primera etapa, cuatro horas diarias, la Telesur, con
contactos en directo, en vivo, noticias, programas culturales,
películas. El rostro de nuestra América va a salir, a nivel mundial,
porque va a tener alcance hasta allá, hasta Canadá. Así que vamos a
responderles, nos mandan a “Superman” les mandamos a qué sé yo,
Túpac Amaru.
¿No es Tupac Amaru?
Bueno, fíjense cómo ya
comenzó la guerra, la guerrita contra Telesur, que por ahí sacaron
en un diario colombiano, y recorrió eso el mundo, de que Telesur
está alentando el terrorismo. ¿Por qué? Porque hay una promoción de
un programa, de un documental, que me parece que va a ser bueno, que
se llama “Las Memorias del Fuego”, algo así, “Memorias del Fuego”.
Correcto, “Memorias del Fuego”. ¿No es un título de Galeano ese? ¡Ajá!
Un título de Galeano. A lo mejor Galeano tiene metida ahí la mano.
Entonces ¿qué pasa? Bueno,
salen muchos rostros e imágenes, y sale por unos segundos, no más de
tres o cuatro segundos, el rostro de “Tirofijo”, Manuel Marulanda.
¡Ah! Bueno, entonces: terrorismo. Y hay una cantante creo que
brasileña que canta muy bien una canción ahí baila y dice: Tieta,
tieta, no sé que más, ETA ve, el terrorismo ETA, una cosa absurda,
ridícula pero ya empezaron; para generar dudas en ¿quién? En
nosotros, en nosotros mismos y entonces como decía Simón Rodríguez
cuando salió en defensa de Bolívar, escribió un buen libro y sabio
defendiendo a Bolívar; cuando empezaron a acusarlo de tirano,
dictador; que quería coronarse Rey; Simón Rodríguez escribió un buen
libro y ahí dice bueno se trata de atacar a Bolívar, por atacar el
modelo para desprestigiarlo y que nadie quiera imitarlo, sencilla la
estrategia no, satanizar pues, para que todo el mundo se aleje.
Pues bien, esa es la
integración que creo, necesitamos además de la económica aún cuando
la integración de cero arancel no garantiza integración económica,
es integración si acaso de algunos sectores que pueden intercambiar
el comercio; pero no es integración económica, integración económica
sería estudiar lo que tú decías Alan también, bueno y tú hablabas de
nuestras ventajas comparativas para hacerlas competitivas;
complementariedad económica, vamos a estudiar cada uno de nuestros
sistemas económicos, vamos a estudiar a fondo y tenemos aquí
expertos economistas, estudiosos, tenemos instituciones; bueno como
el SELA (Sistema Económico Latinoamericano), la Aladi (Asociación
Latinoamericana de Integración) ¿cómo se llama la otra? Que tanto la
satanizaron, la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el
Caribe), que ha resucitado de entre los muertos; porque la querían
enterrar, el neoliberalismo. Ah, querían ofenderlo a uno, le decían
este es un cepalista, como para condenarlo yo una vez le dije, si
soy cepalista; de la teoría de la dependencia y de la independencia;
y del desarrollo endógeno, aquella propuesta de Raúl Previs y de
muchos otros. Yo creo en eso profundamente, ese sí es el camino o si
no es el camino, por ahí van las piedras para hacer el camino. No el
que nos proponen del Consenso de Washington, ese no es el camino o
mejor dicho, sí es al infierno; ese es el camino al infierno al
desastre más grande que pueda alguien imaginarse, el neoliberalismo.
Entonces integración
económica, nosotros con Ecuador por ejemplo, que tanto nos alegramos
de que los hermanos de Ecuador y de Bolivia; bueno hayan logrado
construir una salida a sus respectivas crisis, como nosotros
logramos también una salida pacífica, democrática; pero permítame
Presidente y discúlpeme que yo hable del Ecuador; pero es una
realidad del Ecuador, Ecuador fue parte de la OPEP (Organización de
Países Exportadores de Petróleo) en una época, pero por falta de
inversión, por falta de planificación; porque los mercados no
planifican, no planifican; en una ocasión yo fui por una gira por
allá por unos países del Asia, llegué a un país muy capitalista, muy
neoliberal y el Primer Ministro me recibe y yo le presento a mi
Ministro de Planificación, el doctor Giordani y le digo el Ministro
de Planificación y me dice aquel caballero; planificación y para
qué; se puso rojo mi Ministro, casi que le larga una mano. Menos mal
que es un caballero muy decente y se quedo callado, pero rojo como
un tomate; para que planificación, por falta de planificación y por
falta de inversión Enrique, tú tienes que ayudarnos con la
refinación, tenemos problemas muy graves de refinación; el Ecuador,
perdón Presidente de nuevo; el Ecuador produce petróleo e importa
gasolina. Ah, que maravilla, Venezuela produce petróleo y produce lo
que llaman corriente de petroquímica, tiene potencial petroquímico;
pero importamos casi el 100% de los productos petroquímicos. México
también, verdad hermano; sistema colonialista; sistema colonialista
todavía, la dependencia hermano, mira por ahí cargo tú libro Samuel,
Samuel Pinheiro 500 años no, de dependencia, ahí lo cargo. Ah, de
periferia, de periferia y ahí está el tema de la periferia, de la
dependencia, de todo esto; 500 años, hace poco recordábamos allá en
Venezuela en la Cumbre del Caribe donde nació Petrocaribe un libro
de Don Juan Bosch, ese insigne dominicano, fue el libro de Fidel, de
Cristóbal Colón a Fidel Castro; 500 años el Caribe frontera
imperial. Cierto eso. Es cierto, nosotros creo que tenemos que
recuperar la buena costumbre de decir las verdades, en público no
sólo en privado; tomo la expresión del caudillo oriental gran José
Gervasio Artigas “Con la verdad, ni ofendo, ni temo”, o aquella de
José de San Martín “Seamos libres, lo demás no importa nada”, o la
de Simón Bolívar “Echemos el miedo a la espalda y salvemos nuestras
patrias”, con la verdad por delante; sin medias tintas, sin medias
verdades; es tiempo de verdades cómo también decía el gran José
Carlos Mariátegui “La política se llena de grandeza cuando se
alimenta de verdades y cae en el barro de la indignidad cuando se
llena de mentiras”, se convierte en nada, la política y nosotros los
políticos.
Queremos grandeza,
llenémonos de verdades aunque sean dolorosas las verdades, pero son
necesarias para orientar nuestros caminos; así que esa integración
de Telesur, de Petrosur o Petroandina en este caso; un banco del
Sur, hoy no hablamos de eso, no quise introducir el tema por el
tiempo sobre todo; un banco del Sur dónde están las reservas
internacionales de nuestros países. Yo pido que hagamos un estudio,
señor Secretario General de esto; que busquemos los técnicos y los
expertos en esta materia y nos atrevamos. Venezuela tiene bueno,
como 30 mil millones de dólares en reserva, cuánto tendrá Brasil,
cuánto tendrá México, cuánto tendrá Argentina, cuánto tendrá el
Perú, cuánto tendrá Bolivia; cada quien lo que pueda poner; un banco
aquí en Suramérica, oye aquí que hay edificios tan bonitos en el
Perú; pudiéramos agarrar uno el Banco del Sur. Este no, pues es el
Palacio de Gobierno. El Palacio, el digno Palacio de Gobierno.
En Caracas, aquí, en
Brasilia; en cualquier parte un Banco del Sur y lo primero que
podemos hacer y no costaría nada sólo que lo decidieran en los
directorio de cada Banco Central; es mover una parte, yo no digo
todas, para no causar un terremoto financiero internacional; una
parte de nuestras reservas a un banco; aquí es eso imposible, no es
imposible; es posible, es absolutamente posible. Podemos hacerlo
hoy, pudiéramos hacerlo hoy y para qué estamos aquí, para qué fuimos
elegidos por nuestros pueblos y para qué tenemos cada quien nuestras
constituciones. Va esto o no, en defensa de los intereses de
nuestros pueblos, por supuesto que va, qué hacen con nuestras
reservas en el mundo del norte; las negocian. Venezuela mandó hace
15 años hasta el oro, las barras de oro para Inglaterra, por allá
están y se las pasan; a mí me han llegado banqueros del mundo; yo
nunca he hecho negocios, porque yo no llegué a hacer negocios, eso
le toca al Banco Central; pero llegan a ofrecer comisiones de mucho
dinero sólo para que tú coloques reservas internacionales, para que
muevas el oro de un banco a otro; eso lo sabemos aquí, casi todos y
se ganan miles de millones de dólares con nuestras reservas
internacionales; vamos a traerlas para acá, no para ganar dinero
nosotros; para tener recursos para el desarrollo social, el
desarrollo económico; eso lo podemos hacer hermano.
Miren, estas ideas no son
nada originales, sólo que uno lee y lee y busca y busca; aquí hubo
en el mundo una comisión del sur, presidida por ese gran africano
que fue Julius Nierere, sólo que llegó el neoliberalismo y archivó
aquello y congeló la comisión del sur; ahí se plantea la tesis de un
Banco del Sur, pensando en el tercer mundo; aquí estamos pensando en
Suramérica, pero esto es aplicable al África y al Asia y a los
países del tercer mundo. En la OPEP lo hemos propuesto un Banco de
la OPEP, es una idea es otra propuesta; esa integración o esos
elementos nos pudieran permitir conformar un nuevo, un verdadero
esquema de integración donde repito, lo comercial no está condenado.
No, debe ser incluido pero no debe ser ni lo único, ni lo
primordial, Banco del Sur, la televisora del sur, la Petrosur,
instancias de integración verdadera; por fortalecer el sistema
andino de integración, el parlamento andino; darle mayor legitimidad
y el tercer elemento y con esto voy a terminar Presidentes; de la
fórmula extraída del ciclo bolivariano es que Bolívar entendió que
había que crear un nuevo orden institucional, había que crear un
orden pues; para salir del coloniaje y fue así como propuso la
Constitución de Angostura en 1819 y por aquí propuso la Constitución
de Bolivia en 1825, 26, gracias.
Es necesario que
configuremos un nuevo orden de integración, un nuevo marco jurídico
fortaleciendo, profundizando el que tenemos; he allí algunas
reflexiones señor Presidente en este día tan especial, tan bonito,
de encuentro, de cumbre, de discusiones, de conclusiones, de
decisiones para ver cómo, cómo impulsamos un nuevo ciclo. Yo
propongo que visualicemos un nuevo ciclo a los 200 años porque no,
en la utopía, la utopía; ya lo dijo Simón Rodríguez allá en Bolivia
fue la utopía de Tomas Moros dijo no está por allá está aquí, está
aquí en esta tierra y está viva la utopía y es tal como tú lo dices
citando a Eduardo Galeano vamos tras ella, no la alcanzamos nunca no
importa, pero vamos tras ella, vamos hacia ese horizonte de la
utopía, un ciclo creo que se está abriendo un nuevo ciclo; no creo
estar desconectado de la realidad cuando lo digo.
Se está abriendo un nuevo
ciclo 2005, 2030 creo que debemos llenar de contenido estratégico y
de visión estratégica estos esfuerzos y no limitarnos a un año y a
un pequeño tramo y otro pequeño tramo, al respecto ahora cuando ha
salido o cuando ha nacido; en el Cuzco como nació la Comunidad
Suramericana de Naciones yo propongo también señor Secretario,
Señores Presidentes, Delegados que hagamos un esfuerzo superior para
lograr, porque eso no va a ocurrir tampoco de manera espontánea lo
que hemos llamado una convergencia entre la Comunidad Andina y
Mercosur. Eso no va a ocurrir así de la nada, claro que pronto
tendremos una reunión en Brasilia, creo que es; de la Comunidad
Suramericana bueno, allá debatiremos el tema; pero yo creo que
tenemos planificar estratégicamente la unión CAN-Mercosur;
trascender la CAN, trascender el Mercosur hacia la unión
suramericana, porque es un reto que ya nos hemos impuesto además de
los retos propios de nuestra Comunidad Andina y del Mercosur.
Dijo Simón Bolívar cuando se
estaba muriendo, tú me recordabas ahora en el almuerzo “El General
en su Laberinto”, Bolívar murió destrozado como sabemos, destrozado,
acabado; murió antes de morir, cuenta el Gabo García Márquez en
El General en su laberinto que llegando a Santa Marta un soldado
de la caravana que llevaba al moribundo recogió un perro del camino,
un perro muy flaco lleno de pulgas y garrapatas y todo aquello y lo
meten a la caravana y Bolívar oye después al perro ladrando y dice:
“que perro es ese tráiganlo” y se lo muestran, el perro que lo
recogimos allá en el camino y bueno esta bien, que siga el perro con
nosotros y le pregunta el soldado cuando se va retirando mi General
¿qué nombre le ponemos al perro? Y dijo él tosiendo cabizbajo
póngale Bolívar, póngale Bolívar he arado en el mar –dijo– se vino
abajo el sueño completo y dijo una frase un día muriendo ya casi “El
gran día de la América del Sur no ha llegado” el lo entendió, no
había llegado el día.
Hermanos, compañeros,
compañeras hagamos todo lo que tengamos que hacer para que el gran
día de nuestra América del Sur, de nuestra América; llegue y llegue
pronto y podamos tener de verdad un continente, una América Latina,
un Caribe unido en lo político, en lo económico, en lo social,
próspero y sólo así, sólo así seremos libres. Muchísimas gracias.
Muchas gracias.