UE: inestabilidad democrática cesará con el
fin de las diferencias sociales
Por Paola Ugaz
Lima, 15 jul (EFE).- La inestabilidad democrática
en la región andina cesará cuando se terminen las grandes
diferencias sociales que existen en esa zona, afirmó hoy la
comisaria de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE), Benita
Ferrero-Waldner.
Al hacer balance de la reunión con los
cancilleres del bloque andino, la representante de la UE comentó que
"la cohesión social" en la región es el eje prioritario de la
cooperación europea para el próximo período de 2007-2013.
Según el texto de la declaración conjunta entre
los andinos y la UE, "la cohesión social implica desarrollar un
empleo digno y superar la brecha social dentro de un modelo
económico que enfatice la generación de empleo digno".
La comisaria se declaró "preocupada" por la
precariedad democrática en países andinos como Bolivia y Ecuador,
donde los presidentes dejaron el poder en los últimos meses en medio
de graves crisis sociales y políticas.
"Nos preocupamos cuando hay inestabilidad
política, violaciones a los derechos humanos, se interrumpe el
Estado de Derecho y la democracia, que son los valores de la Unión
Europea", precisó.
Sobre la situación en Bolivia, la austríaca
Ferrero-Waldner comentó que es importante que ese país salga de la
crisis dentro del marco legal y destacó que a fines de año los
bolivianos celebrarán elecciones presidenciales.
Añadió, además, que el Gobierno boliviano debe
tomar "con mucha responsabilidad" los problemas que afrontan las
empresas europeas de energía en Bolivia, como la hispano-argentina
Repsol-YPF, la francesa Totalfina Elf y la británica British Gas.
"Ellos son productores muy importantes, pero
también necesitarán ingresos, (el gobierno) tiene que solucionar
este problema con sumo cuidado", aseveró.
Al referirse a Venezuela, Ferrero-Waldner comentó
que "todas sus acciones deben estar dentro de la legalidad
internacional, es importante que ellos se responsabilicen y haya
legalidad en sus actos".
La Unión Europea y la Comunidad Andina discuten
desde mayo de 2004 la posibilidad de iniciar negociaciones para un
Tratado de Libre Comercio que, según la comisaria, si todas las
evaluaciones son positivas pueden comenzar a fines de este año.
El arancel externo común que aún no suscriben los
países andinos es una de las piedras en el camino del proceso
comercial de integración, junto a la inestabilidad democrática que
afronta la región.
Ferrero-Waldner dijo que en el asunto de la
integración comercial y regional "es clave" que los países andinos
apoyen con su voluntad política dichos procesos, ya que "es
necesario dos para bailar tango" y que la UE jamás podrá sustituir
esa voluntad política por más cooperación que entregue a la región.
Un tema trascendental que se discutió entre ambos
bloques regionales es el apoyo económico de la UE al combate del
narcotráfico en la región andina, que en los últimos años ascendió a
140 millones de euros.
Al respecto, la comisaria de Relaciones
Exteriores dijo que hay que desarrollar una política contra el
narcotráfico que no deje de lado "la dignidad social de los
campesinos" que producen hoja de coca.
"El problema de la droga es gordísimo y por eso
creo que debemos retomar un enfoque más global donde se vele por la
dignidad social de los campesinos" que producen hoja de coca en
Bolivia, Perú y Colombia, agregó.
Ferrero-Waldner refirió que es importante que en
los países andinos no exista corrupción en ningún estamento del
Estado, que se incremente la cooperación policial y que el Estado de
Derecho sea lo suficientemente fuerte como para que no haya
impunidad al combatir el problema del narcotráfico.
De acuerdo al último informe de la Oficina de
Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), con sede en
Bruselas, mientras que en Colombia los cultivos de hoja de coca
disminuyeron un 7 por ciento, en Bolivia crecieron un 17 por ciento
y en Perú, un 14 por ciento.
El informe de la UNODC señala que en 2004,
Colombia produjo el 50 por ciento de la cocaína que se consume en el
mundo; Perú, el 32 por ciento; y Bolivia, el 18 por ciento. EFE