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TERRITORIO

La Amazonía
concentra una enorme cantidad y variedad de recursos
naturales y encierra, por lo tanto, enormes potencialidades
para el hombre. No obstante ello, esta región es una de las
más pobres, con pocas inversiones públicas.
Durante las
últimas décadas, la región amazónica se ha visto enfrentada
a una grave degradación ambiental por las crecientes
necesidades humanas y las actividades económicas, que
ejercen una presión cada vez mayor sobre los recursos
naturales.
Los que más han sufrido por estos procesos son
los numerosos pueblos indígenas amazónicos. La relación
espiritual con las tierras y territorios que ocupan
ancestralmente es un factor fundamental de su identidad y
su existencia, pero sus territorios tradicionales han sido
reducidos, y sus culturas y su forma de vida han sido
puestos en riesgo.
El Convenio
169 de la Organización Internacional de Trabajo (OIT)
reconoce los derechos de lo pueblos indígenas, incluyendo
sus derechos al territorio. Cuando los pueblos indígenas
hablan del su derecho al territorio, no sólo se refieren a
la tierra. Hablan de su derecho de ejercer
poder -al igual que un ente público-, de ejercer influencia
y control sobre lo que ocurre en sus espacios, sobre cómo
usarlos y disponer de ellos. Hablan del derecho de aplicar sus
normas, costumbres y tradiciones dentro de sus territorios.
Los Estados
de la Comunidad Andina han reconocido algunas reservas
territoriales de los pueblos indígenas, y existen propuestas
de crear más reservas. Sin embargo, todavía hay mucho
desconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y
de otras comunidades a sus territorios por parte del Estado.
Actualmente alrededor de 40 % de la Amazonía-Andina es
territorio indígena.
Planificación territorial
Ante la
alarmante pérdida de biodiversidad, se ha planteado la necesidad
urgente de planificar el uso del los recursos naturales, con
el fin de encontrar nuevas alternativas de uso de la tierra,
aumentar la productividad agrícola y al mismo tiempo
conservar y mejorar el medio ambiente.
La
planificación territorial es un proceso fundamental en la
gestión de la conservación y uso sostenible de la
biodiversidad, y en promover un desarrollo regional y local
sostenible orientado al futuro. Con una planificación
territorial adecuada se promueve un uso y manejo de los
recursos naturales del territorio más ordenado y equitativo.
Con la
planificación territorial se puede incluir criterios
sociales, económicos y ambientales (ecosistémicos y de
biodiversidad) en los planes de desarrollo municipal,
provincial, nacional y subregional. Se trata de un proceso
que debe involucrar la activa participación de los actores
públicos, privados y sociedad civil, con el fin de obtener el
mejor rendimiento de los recursos naturales y monitorear el
uso de los mismos.
La
planificación territorial, debe producir compromisos y
responsabilidades para obtener resultados, cambios y mejoras
del territorio. El reto de la planificación territorial es
tomar en cuenta las diferentes visiones de desarrollo y las
distintas formas de organizar el territorio que tiene cada
cultura y cada actor (pueblos indígenas, gobiernos locales,
entes ambientales, grupos de interés etc.). También es
importante incluir la visión de género en la planificación,
es decir, las diferentes visiones que tienen las mujeres y
hombres en cuanto al uso de los ecosistemas y sus
conocimientos al respecto.
Después del
proceso de planificación se definirá el Ordenamiento
Territorial (OT), que es un instrumento de proceso de
planificación: los resultados la planificación son
presentados en un Plan de Ordenamiento Territorial (POT). El
ordenamiento territorial es una normativa, con fuerza de ley
que regula el uso del territorio, definiendo los usos
posibles para las diversas áreas en que se ha dividido el
territorio. Sin embargo, no todos los países miembros de la
Comunidad Andina cuentan con una Ley de Ordenamiento
Territorial que exige la elaboración del POT a nivel
regional y municipal. En varios casos existen planes de
(ordenamiento) del uso de la tierra que no están en los
aspectos legales sino en los incentivos económicos para el
comercio.
Una
herramienta cartográfica de la planificación territorial es
la Zonificación Ecológica-Económica (ZEE) que toma en
consideración los criterios ambientales, económicos,
socioculturales, institucionales y geopolíticos. A partir
del ZEE se puede identificar las características de cada
espacio y planificar su uso adecuado.
Planificación territorial en
Programa BIOCAN
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En los países Andinos
existen experiencias valiosas en la planificación y el
ordenamiento territorial y en la implementación de las
herramientas como la Zonificación Ecológica-Económica.
Experiencias en la
región en Planificación territorial
Sin información del territorio es imposible planificar.
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