Respuestas de la CAN al narcotráfico
Adalid Contreras Baspineiro
Secretario General a.i. de la Comunidad Andina
El Peruano, 1 de agosto de 2012
En el concierto internacional es cada vez más frecuente encontrar coincidencias respecto a la importancia del debate sobre la problemática de las drogas. Entendemos este problema como global y mundial. Global en la medida en que se trata de un proceso complejo de producción, tráfico, distribución y consumo, conllevando un número significativo de distintas drogas legales e ilegales y dentro de estas últimas, unas consideradas blandas o poco adictivas, y otras duras o más adictivas.
Además, esta actividad ilícita está vinculada a formas diversas de delitos conexos como la corrupción y el lavado de activos. El problema es también mundial porque atañe a la humanidad entera, en distintas dimensiones y responsabilidades.
En este marco, la Comunidad Andina promueve la búsqueda de consensos respecto a enfoques e implementación de políticas integrales de lucha contra el narcotráfico, en el convencimiento de que sí puede reducirse de manera importante el tráfico de sustancias que se desvían al narcotráfico, siempre y cuando se actúe adecuadamente en los eslabones de la cadena de producción, tráfico y distribución.
Con este enfoque global, y sin perder las conexiones de esa cadena, consideramos que una estrategia urgente requiere incidir de manera contundente en el consumo de drogas como un problema de salud, cultura y educación pública.
Pese a que la demanda sigue siendo un factor situado especialmente en terceros países y de mayor desarrollo, la problemática no nos es ajena. Hoy en nuestros países se registra un creciente consumo de diversas drogas, entre las que se destacan las drogas sintéticas como las llamadas éxtasis o metanfetaminas.
Como respuesta, los países andinos estamos encarando un programa para potenciar la fortaleza de las familias, pues ello contribuye a reducir el consumo de estupefacientes, fenómeno que, como mencionamos, lamentablemente muestra signos crecientes en nuestra sociedad.
Se requieren, por tanto, políticas específicas de salud y educación que tiendan a posibilitar la garantía de una vida buena y libre de drogas a todos los ciudadanos andinos y del mundo.
Nuestra propuesta institucional busca coordinar acciones entre los países miembros para disminuir la oferta de insumos y precursores químicos y bloquear las rutas utilizadas por los narcotraficantes para el transporte de las drogas.
También se apoya la ejecución de acciones conjuntas orientadas tanto a romper sus vías de financiación, como de inteligencia en las redes de narcotráfico, con medidas que se anticipen a sus operaciones delictivas.
En este intento se debe y tiene que involucrar a todos los sectores de la sociedad. No es tiempo de la apatía, sino de la acción para afrontar con energía, en su raíz y en sus distintos eslabones, el flagelo del narcotráfico, que es capaz de corromper y trastocar valores que atentan tanto a la seguridad ciudadana como a la vida en democracia.
Actualmente, la CAN ejecuta el proyecto Programa Antidrogas Ilícitas de la Comunidad Andina (Pradican), que cuenta con el apoyo de la Unión Europea y que contempla entre sus actividades la generación de información científica sobre la problemática de las drogas, el mejoramiento del control de precursores químicos, la optimización de la capacidad de análisis en los laboratorios de drogas incautadas y la promoción del desarrollo alternativo, integral y sostenible, incluyendo el preventivo.
Por primera vez, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú cuentan con un programa de armonización que les permitirá contar con un Sistema Andino de Información sobre Drogas; es decir, podrán compartir y comparar información estadística sobre la producción, tráfico, consumo de drogas y sobre las actividades de desarrollo que realiza cada uno de los gobiernos como parte de sus políticas y estrategias antidrogas.
Además, se desarrolla el Segundo Estudio Epidemiológico en Población Universitaria, y junto con la OPS se implementa el programa Familias Fuertes para prevenir el consumo de drogas en adolescentes de 10 a 14 años.
Otra actividad que se realiza es la capacitación en sistemas de clasificación internacional y de diagnóstico, que reciben técnicos de instituciones de salud y de laboratorios nacionales de drogas.
Se fomentan, igualmente, intercambios de experiencias entre las comunidades beneficiarias del desarrollo alternativo, integral sostenible, incluido el preventivo, y representantes de los gobiernos; e intercambios de experiencias en materia de cooperación policial.
De esta manera, la Comunidad Andina aporta, dentro de su capacidad y responsabilidad específica, a la búsqueda de soluciones realistas y concretas al problema mundial de las drogas.
Tema: lucha antidrogas,
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